jueves, 31 de marzo de 2016

Descargar Diccionario de hebreo bíblico de Moisés Chávez

Oferta especiales para la población latinoamericana fuera de USA, en relación a los costos de nuestros cursos virtuales de lenguas bíblicas

Después de considerar varios factores en relación a nuestras ofertas de cursos virtuales de lenguas bíblicas (por ahora de griego), así como respecto de los cursos-talleres de ciencias bíblicas cada dos meses; hemos decidido hacer ciertos ajustes en cuanto al costo de los mismos, en especial y estrictamente para la población latinoamericana (fuera de USA); por supuesto, estamos en la disposición de considerar situaciones especiales respecto de participantes de cualquier parte del mundo. En consecuencia, tenemos a bien anunciar:  

En primer lugar, que el costo por trimestre del curso de nivel avanzado, será de 75 dólares (y no 100); monto a pagarse preferentemente en un solo pago al inicio de cada trimestre, pero con la posibilidad de hacerse excepcionalmente en dos pagos, de 40 y 35 dólares respectivamente.  

En segundo lugar, que el costo del curso de griego nivel básico será de 40 dólares (y no 50); por supuesto, a pagarse en un solo pago previo al inicio de curso.

En tercer lugar, que los talleres de ciencias bíblicas (iniciando con el que vamos a impartir el próximo mes de abril) tendrán un costo de solo 10 dólares; por supuesto, a pagarse previo a la realización de los mismos.   

En cuarto lugar, insistimos en la posibilidad de crear sesiones especiales para instituciones y grupos de estudios bíblicos y de formación teológica.

Finalmente, nuestro correo electrónico para entrar en contacto con nosotros, es: benjamin.olea30@gmail.com

¡A sus órdenes!

martes, 29 de marzo de 2016

El plurilingüismo en el contexto de la muerte y resurrección de Jesús. Por Héctor B. Olea C.


¿Es el diezmo una obligación cristiana? Un análisis bíblico e institucional (PDF)

Por Héctor B. Olea C.
Presidente del Instituto Dominicano de Ciencias Bíblicas IDCB, Inc.
Correo: benjamin.olea30@gmail.com

I) Preguntas claves para el análisis de la práctica de pagar el diezmo en muchas iglesias cristianas, sus bases teóricas y su necesidad práctica:

Preguntas introductorias:

¿Es posible decir que existe entre la comunidad de iglesias evangélicas una única postura uniforme sobre el pago del diezmo? ¿En otras palabras, están de acuerdo o tienen las iglesias evangélicas la misma postura sobre la práctica de pagar el diezmo?

¿Ha logrado el consenso en la comunidad cristiana y evangélica la práctica de pagar el diezmo como una obligación cristiana?

De los libros y diccionarios de religiones y sectas

¡Cuidado! Los libros y diccionarios de “religiones y sectas” (que tienen como objetivo describir y señalar las que en sentido peyorativo consideran “religiones y sectas”); son religiosamente sectarios, así de sencillo.

domingo, 27 de marzo de 2016

De la separación entre iglesia y estado, y lo ideal de un estado laico.


El papel de la Biblia en el quehacer social. Por Héctor B. Olea C.


sábado, 26 de marzo de 2016

El plurilingüismo en el contexto de la muerte y resurrección de Jesús


Cuestiones de exégesis y traducción bíblicas


Héctor B. Olea C.


I) En la cuarta palabra o expresión de Jesús en la cruz

La cuarta palabra de las siete pronunciadas por Jesús en la cruz, pero la primera según el orden en que aparece en el NT, es: «Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?» Mateo 27.46; Marcos 15.34

Esta expresión muestra algunas dificultades en su interpretación.

Esta palabra se la encuentra en dos de los cuatro evangelios canónicos, Marcos y Mateo. Pero como veremos, hay ciertas diferencias respecto de la forma en que la conservaron ambos evangelios.

Comencemos, pues, por considerar a Marcos 15.34 y Mateo 27.46 en algunas versiones de la Biblia, teniendo como punto de partida la versión Reina Valera de 1960.

En Reina Valera 1960

Marcos 15.34 “Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? 35Y algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: Mirad, llama a Elías.”

Mateo 27.46 “Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”

En la versión Popular Dios Habla Hoy

Marcos 15.34 “A esa misma hora, Jesús gritó con fuerza: “Eloí, Eloí, ¿lemá sabactani?” (que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”)”

Mateo 27.46 “A esa misma hora, Jesús gritó con fuerza: “Elí, Elí, ¿lemá sabactani?” (es decir: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”)”

En la versión Reina Valera Actualizada 2006

Marcos 15.34 “Y en la hora novena Jesús exclamó a gran voz, diciendo: — ¡Eloi, Eloi! ¿Lama sabactani? — que traducido quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? — .”

Mateo 27.46 “Como a la hora novena Jesús exclamó a gran voz diciendo: — ¡Elí, Elí! ¿Lama sabactani? — que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? —”

Ahora bien, la comparación entre estas tres versiones, nos da los siguientes resultados.

En primer lugar, las tres coinciden en que Marcos usa la forma aramea de la expresión “Dios mío, Dios mío”, o sea «Eloí, Eloí».

En segundo lugar, las tres versiones coinciden en que Mateo usa la forma hebrea de la exclamación “Dios mío, Dios mío”, o sea «Elí, Elí».

En tercer lugar, la versión Reina Valera de 1960 y la Reina Valera Actualizada 2006 concuerdan en que Marcos y Mateo emplean la forma hebrea de la pregunta ¿Por qué me has desamparado?, o sea, «¿Lamá sabactaní?»

En cuarto lugar, sólo la versión popular Dios Habla Hoy plantea que Marcos y Mateo emplean por igual la forma aramea de la pregunta ¿Por qué me has desamparado?, o sea, «¿Lemá sabactaní?»

La forma de Marcos 15.34 y Mateo 27.46 en el NT griego

La consulta al texto griego de ambos pasajes nos da los siguientes resultados:

En primer lugar, que Marcos emplea la frase “Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?, totalmente en arameo, a saber «Eloí Eloí, ¿lemá sabajtaní?»

En segundo lugar, que Mateo emplea la forma hebrea de la frase “Dios mío, Dios mío”, a saber, «Elí, Elí».

En tercer lugar, que Mateo (en concordancia con Marcos) emplea la forma aramea de la pregunta ¿Por qué me has abandonado?, o sea, «¿lemá sabajtaní?»

En cuarto, lugar, que sólo la versión popular Dios Habla Hoy se ajusta al texto griego de Marcos y Mateo al reflejar que, por un lado, Marcos emplea la forma aramea por completo («Eloí, Eloí, ¿lemá sabajtaní?»); y por otro lado, que Mateo, emplea la forma hebrea en la primera parte de la expresión («Elí, Elí», Dios mío, Dios mío), pero la forma aramea en la segunda parte de la expresión («¿lemá sabajtaní?»).

Marcos 15.34 y Mateo 27.46 y el texto hebreo del Salmo 22.1

La forma hebrea traducida “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” en el Salmo 22.1, en la versión Reina Valera de 1960 es «Elí Elí ¿lamá azavtaní?». Esta evidencia apunta a que la forma que conocemos en Marcos 15.34 es aramea, y que la primera parte de Mateo 27.46 es hebrea, si bien la segunda parte, según el texto griego (y contrario al texto de la Reina Valera 1960 y la Reina Valera Actualizada 2006), es aramea, en conformidad con Marcos.

Por otro lado, llama la atención que la expresión hebrea del Salmo 22.1, «Elí Elí ¿lamá azavtaní?», fue traducida por la Septuaginta como «Jo theós jo theós mu prosjes moi, ¿jína ti enkratélipes me?»: Dios, Dios mío, atiéndeme: ¿por qué me has abandonado?

Ahora bien, es preciso decir que ni Marcos ni Mateo incluyen la frase que sí está en la Septuaginta en el Salmo 22.1, «prosjes moi» (“atiéndeme”). Por otro lado, mientras que la Septuaginta utiliza el sustantivo «jo theós» en caso nominativo singular dos veces, y luego el pronombre personal de la primera persona singular en caso genitivo «mu» (de mí, mío); Marcos repite la expresión «jo théos mu»: “Dios mío, Dios mío” (el sustantivo «theós» en caso nominativo singular, más el pronombre personal de la primera persona singular en caso genitivo: «mu»); pero Mateo emplea dos veces la expresión «theé mu»: “Dios mío, Dios mío” (el sustantivo «theós» en caso vocativo singular, más el pronombre personal de la primera persona del singular en caso genitivo: «mu»).    

II) En el título que Pilatos puso sobre la cruz de Jesús

En Juan 19.19-22, leemos el siguiente relato: “Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS. 20Y muchos de los judíos leyeron este título; porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín. 21Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos; sino, que él dijo: Soy Rey de los judíos. 22Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.”

Los idiomas aquí implicados son:

El hebreo (más bien el arameo), el idioma del pueblo hebreo:

«Yeshua han-natseri meléj ha-yejudim»

El griego, el idioma dominante y universal en el mundo grecorromano:

«Iesús jo Nazoráios jo basiléus ton Iudáion»

Y el latín, el idioma oficial del imperio romano:

«Iesus Nazarenus rex Iudaeorum»

III) En la forma en que María Magdalena se dirigió a Jesús

En Juan 20.16, leemos: “Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro)”   

El domingo temprano María magdalena, todavía a oscuras (Juan 20.1), visita el sepulcro donde había sido sepultado Jesús; pero mientras ella hablaba con los mensajeros celestiales (ángeles), el resucitado le dirige la palabra a ella y le dice: ¡María!, entonces ella, reconociendo que se trataba de su maestro, se dirigió hacia él y le dijo: «Rabboní».

Ahora bien, a diferencia de la versión Reina Valera, el texto griego de Juan 20.16 afirma que María se dirige a Jesús específicamente en el idioma hebreo: «léguei autó jebraistí» (en hebreo). No obstante, es preciso entender que en realidad la expresión «en hebreo» («jebraistí») apunta más bien al arameo, esto así ya que en verdad María no se dirigió a Jesús en hebreo, sino en arameo. Ciertamente la expresión y transliteración griega «rabbuní», corresponde más bien al idioma arameo; pues la expresión propiamente hebrea y que le es equivalente es: «rabbí». 

Al final y, de todos modos, la forma aramea «rabbuní» es sinónima y equivalente a la hebrea «rabbí», significando ambas: «Mi maestro». La razón es que ambas están formadas por la palabra «maestro», más el sufijo de la primera persona común singular, yo (apuntando al caso genitivo: de mí, mío). Así que la traducción precisa de ambas palabras es: «Mi maestro».



¡Hasta la próxima!

viernes, 25 de marzo de 2016

Jesús como el «Mesías», la teoría del aplazamiento del reino y la teoría del reemplazo del Israel étnico por la iglesia

Algunas puntualizaciones necesarias en el debate «dispensacionalismo» versus «teología del pacto»


Héctor B. Olea C.


Como es bien sabido, en el calor de los debates, de las ideas enfrentadas y en el afán de cada corriente de pensamiento por demostrar los errores del contrario y poner de relieve sus pretendidas verdades; no es menos cierto que posiblemente  ninguna de las partes enfrentadas se atrevan a reconocer (y esto es más crítico en relación a la Biblia) que ninguna de ellas posee la verdad absoluta, y que muy probablemente (es más, con toda seguridad), ambos sistemas no logran superar el hecho de contar con algunos eslabones perdidos, o mal fabricados (construidos).

Ahora bien, pienso que si nos situamos un poco afuera del debate (en un punto equidistante de ambos extremos) y asumimos una postura  crítica (más bíblica por supuesto) tanto frente al dispensacionalismo (en cualquiera de sus formas) y frente a la teología del Pacto (en cualquiera de sus formas); estaremos en una posición muy ventajosa, en una situación que nos capacitará para ver los posibles aciertos y desaciertos de cada uno de estos dos enfrentados sistemas de pensamiento teológico y modelos para la lectura de la Biblia y la historia universal.

¿En la expresión «joi ídioi» estamos todos? Una observación pertinente en relación a Juan 1.11

Héctor B. Olea C.

A modo de introducción:

Me es preciso aclarar que el desarrollo del presente artículo tiene como antecedente un post que originalmente publiqué en Facebook, y que aquí incluyo a modo de introducción. Luego, por ciertas reacciones que tuvo dicho post, me vi en la necesidad de profundizar un poco más en ciertos detalles en varios post más, y que en cierta forma están resumidos en este artículo que ahora pongo a consideración.

jueves, 24 de marzo de 2016

Libro La Biblia judia y la Biblia cristiana

Estado de conservacion: New. Language: Spanish Brand New Book. Los descubrimientos de Qumran en el Mar Muerto han aportado nuevos datos sobre la historia de la Biblia en los siglos del origen y desarrollo del judaismo y del cristianismo. Este libro reune los conocimientos cientificos actuales sobre la historia de la Biblia: la formacion de sus colecciones de libros canonicos y apocrifos, la transmision y traduccion de su texto y su interpretacion dentro del contexto tanto del judaismo como del cristianismo. Asimismo establece puentes entre campos y tendencias muy diversas: literatura canonica y apocrifa, la escritura y la oralidad, la literatura biblica y el entorno social (grupos de fariseos, saduceos, esenios, judeocristianos.), la tradicion biblica y la clasica grecorromana, el desarrollo de la exegesis de rabinos y de cristianos contrastada con la exegesis critica moderna, la tradicion frente a la innovacion, filologos e historiadores, hebraistas y helenistas, literalistas y alegoristas, desde una perspectiva hermeneutica.La tercera edicion de 1998, revisada por el autor, ya incorporaba los nuevos datos y planteamientos en torno a la literatura y a los manuscritos de Qumran publicados desde la primera edicion del ano 1993 y sometia a discusion las numerosas cuestiones debatidas: la fluidez del canon y del texto biblico, las reediciones de libros biblicos, sus textos «marginales» de Qumran, el trasfondo judio de la exegesis cristiana, o el influjo de lo semitico y de lo helenico en el cristianismo.Esta cuarta edicion actualizada anade una panoramica de los cambios operados en los ultimos anos en el modo de leer e interpretar la Biblia.

ENLACE DEL LIBRO


                                                                               Aprende Hebreo y Griego bíblico



¿Qué fue lo que en realidad le dijo Jesús a María Magdalena? ¿Qué no lo tocara o que dejara de tocarlo?


Un análisis del texto griego de Juan 20.17

Héctor B. Olea C.

¿Qué fue lo que en realidad le dijo Jesús a María Magdalena? ´1) ¿Qué no lo tocara, es decir, que no diera inicio a una acción? O 2) ¿Que dejara de tocarlo, o sea, que suspendiera una acción ya iniciada y en proceso? ¿Qué es lo que en realidad permite decir y concluir el texto griego de Juan 20.17?

Por mucho tiempo, principalmente gracias a la Reina Valera 1909 y 1960, se ha hecho muy popular (sobre todo en el ambiente protestante y evangélico hispano hablante) la idea de que Jesús le dijo a María Magdalena: ¡«No me toques»!, o sea, que no iniciara una acción. En consecuencia, a la luz de dichas versiones, aparentemente se supone que el texto griego que está detrás de dicha traducción, implica un mandato que procura evitar que una acción inicie, que no ocurra, que no tenga lugar, en suma, que María no ose tocar el cuerpo del resucitado. Pero, ¿es ese el verdadero matiz del texto griego de Juan 20.17?

Dos tipos de aspectos en las prohibiciones en la lengua griega koiné

En la lengua original del NT existen dos tipos básicos de mandatos y prohibiciones: por un lado, existen los mandatos o prohibiciones en tiempo aoristo (por lo general en modo subjuntivo); y por otro lado, los mandatos o prohibiciones en tiempo presente (por lo general en modo imperativo).  

Los mandatos o prohibiciones en tiempo presente apuntan a un tipo de acción durativa y continua, mientras que los mandatos o prohibiciones en tiempo aoristo apuntan a una acción puntual y específica.  

En tal sentido, 1) los mandatos que demandan la continuidad de una acción ya iniciada, con la intención de que dicha acción se mantenga y permanezca, se dan en tiempo presente; 2) así como las prohibiciones dirigidas a detener una acción ya iniciada, ya existente, para que no continúe y que cese de manera definitiva, también se dan en tiempo presente; 3)También se dan en tiempo presente los mandatos o prohibiciones que procuran evitar el inicio de una acción no iniciada (imperativo preventivo).    

Por otro lado, 1) los mandatos que demandan que en un momento determinado inicie una acción, se dan por lo general en tiempo aoristo; 2) así como las prohibiciones dirigidas a detener en un momento determinado una acción ya iniciada, sin la intención de que dicha prohibición se mantenga; 3) también se dan en tiempo aoristo los mandatos que en un momento determinado procuran evitar el inicio de una acción.     

Ahora bien, observando el texto griego del pasaje en cuestión, nos percatamos de que en el mismo, en realidad estamos ante una construcción gramatical que indica un mandato que procura detener una acción ya iniciada, ya en proceso, en plena y franca realización, para que no continúe.

Dicha construcción gramatical consiste en el uso de la palabra «me» (no), que se emplea con los modos distintos al modo indicativo; más la forma verbal «jáptu», que es una forma verbal en tiempo presente, modo imperativo, en la segunda persona del singular (tú), con forma de la voz media, pero con el sentido de la voz activa; esto así puesto que procede de un verbo defectivo o deponente, o sea, «jáptomai»: que significa: “Yo toco”, “yo alcanzo”, “yo pongo la mano sobre”, “yo acometo”, “yo retengo”, “yo me aferro”, etc.

En consecuencia, la expresión griega «me mu jáptu» (prohibición o mandato negativo en tiempo presente, no de tiempo aoristo) ha de traducirse: “No me sigas tocando”, “deja de tocarme”, “suéltame”, “deja de aferrarte a mí”, “deja de retenerme”; o sea, demandando el cese una acción ya iniciada, en pleno desarrollo.

Con razón, pues, hace mucho tiempo que ya se leía: «Deja de tocarme», en la versión de la Biblia conocida como «Biblia de Jerusalén». Igualmente ya era y es acertada aquí la «Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras», cuando tradujo: «Deja de colgarte de mí».

En conclusión, es acertada la traducción de Juan 20.17, de toda y cualquier versión de la Biblia que traduzca dicho pasaje comunicando la idea de que estamos aquí ante un mandato que procura hacer cesar una acción ya iniciada, una acción ya en proceso y desarrollo.

En suma, el texto griego de Juan  20.17 indica que Jesús le pide a María Magdalena que deje de tocarlo, que lo suelte, que deje de aferrarse a ella. Esto significa que cuando Jesús le dijo a María «Deja de tocarme» («Deja de colgarte de mí»), era porque ya María Magdalena se había arrojado y se había asido del cuerpo del resucitado.      

Finalmente, otras versiones que como la «Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras» (Deja de colgarte de mí) y la «Biblia de Jerusalén 1998» (Deja de tocarme), han traducido a Juan 20.17 de manera acertada son: la Nueva Versión Internacional (Suéltame), la Nueva Biblia Española (Suéltame), Reina Valera Actualizada 1989 (Suéltame), la Biblia de las Américas (Suéltame), la Nueva Traducción Viviente (No te aferres a mí), Torres-Amat (No me toques más), entre otras.  

Un caso curioso y muy lamentable es que la llamada «Reina Valera Contemporánea RVC» (año 2011), la más reciente revisión de la serie Reina Valera realizada por las Sociedades Bíblicas Unidas, persista en repetir el error de la Reina Valera 1960, al traducir «No me toques».



¡Hasta la próxima! 

miércoles, 23 de marzo de 2016

“…Estarás conmigo en el paraíso…” (Lucas 23.43) ¿Un problema filológico-textual o un problema filosófico-teológico?


Un análisis crítico

Héctor B. Olea C.


Al introducirme en este análisis, admito que soy consciente del campo de batalla que ha significado para el pensamiento cristiano la traducción e implicaciones de Lucas 23.43. ¿Hay vida después de la muerte? ¿Es el estado de muerte un sueño, o un estado de plena conciencia? ¿Se entra o no, inmediatamente con la muerte, en el estado de retribución definitiva?  

Por un lado, identificados con la idea de la inmortalidad del alma, hay quienes defienden la traducción que se lee en la mayoría de las versiones castellanas de la Biblia, en armonía con la «Reina Valera 1960», cito: “Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”.

¿Por qué, Juan? Las perspectiva de Juan versus la de los sinópticos

¿Por qué, Juan?
Las perspectiva de Juan versus la de los Sinópticos
Cuatro casos concretos

Héctor B. Olea C.

Como en cualquier otro campo, ámbito o área, también en los estudios bíblicos, teológicos y de la vida eclesial, hay cosas que resultan inexplicables o difíciles de entender y conciliar.  
 En este artículo quiero abordar precisamente una de esas cosas o situaciones difíciles de explicar en el ambiente bíblico-teológico-eclesial. Me refiero a la preeminencia que tiene el evangelio de Juan respecto de los sinópticos en cuanto a algunos aspectos de la terminología, jerga o lenguaje cristiano. Esto a pesar de que no fue Juan el primer evangelio en ser escrito, sino el último, siempre que nos quedemos dentro de los límites del canon. 

martes, 22 de marzo de 2016

Adquirir libros de Héctor B. Olea C.

lunes, 21 de marzo de 2016

Descarga libro LEXICO GRIEGO-ESPAÑOL DEL NUEVO TESTAMENTO de Alfred Tuggy














«Padre, perdónalos» (Lucas 23.34), un problema serio de crítica textual. Por Héctor B. Olea C.

Audio de la sección Análisis, teología, perspectiva; del programa Sendero de Esperanza correspondiente al domingo 20 de Marzo del 2016.

En esta ocasión el biblista Héctor Benjamín Olea Cordero aborda el tema:
«Padre, perdónalos» (Lucas 23.34), un problema serio de crítica textual.


A propósito de la tradición de la cuaresma y de las inconsistencias en las versiones de la Biblia

De saber que en 1 Corintios 11.2 (RV 1960: las instrucciones); 2 Tesalonicenses 2.15 (RV 1960: la doctrina) y 2 Tesalonicenses 3.6 (RV 1960: la enseñanza); está en el texto griego la misma palabra que se tradujo «tradición»  en Mateo 15.2, 3, 6 y en Marcos 7.3, 5, 8, 9, 13, y con la misma carga semántica; pienso que ese sector del cristianismo protestante y evangélico que por lo general se ha caracterizado por tener y mantener una idea tan negativa del concepto de la «tradición» (griego «parádosis»); debería repensar su postura y cambiar de idea, así de sencillo.

Por supuesto, no tiene la culpa el referido sector de la comunidad protestante y evangélica, de que la versión Reina Valera 1960, se haya mostrado una vez más inconsistente y originadora de conflictos.  

Observemos ahora, cómo tradujo la palabra «parádosis» la versión popular Dios Habla Hoy, en estos tres últimos pasajes citados:  

“Los felicito porque siempre se acuerdan de mí y mantienen las tradiciones que les trasmití” (1 Corintios 11.2)

“Así que, hermanos, sigan firmes y no se olviden de las tradiciones que les hemos enseñado personalmente y por carta” (2 Tesalonicenses 2.15)

Nótese que en este pasaje, aunque Reina Valera tradujo en singular “la doctrina”, en el griego originalmente está en plural, como en el pasaje anterior.

“Hermanos, les ordenamos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que se aparten de cualquier hermano que lleve una conducta indisciplinada y que no siga las tradiciones que recibieron de nosotros”  (2 Tesalonicenses 3.6)

Nótese que en este pasaje, aunque Reina Valera tradujo en singular “la enseñanza”, en el griego originalmente está en plural, como en el pasaje anterior.

En resumen: Es correcto y positivo hablar de una “tradición cristiana” y de “elementos tradicionales” en la fe cristiana. 

Al final, como muy bien lo plantea Héctor Mandrioni: “Nacemos, nos movemos y existimos en el seno de un legado de contenidos que nos fundan y al que desde el inicio pertenecemos” («El tiempo y la historia», página 47).


¡Buenas tardes!


Última convocatoria para la matriculación a los cursos virtuales de griego que inician esta misma semana

Última convocatoria para las personas interesadas en nuestros cursos virtuales de griego, para las dos sesiones que iniciaremos esta misma semana.

El próximo jueves, a las 6:00 PM (horario de República Dominicana), estaremos dando apertura al curso de griego nivel avanzado.

El próximo sábado, a las 4:00 PM (horario de República Dominicana), estaremos dando apertura al curso de griego nivel básico.

Las personas interesadas en cualquiera de estos dos cursos, favor de matricularse ya, y ponerse en contacto conmigo, así de sencillo.

Mi correo electrónico es: benjamin.olea30@gmail,com

Mi número de celular y Whatsapp es: +1809-849-8133


¡Para servirle!

domingo, 20 de marzo de 2016

Descargar libro APOCRIFOS DEL ANTIGUO TESTAMENTO TOMO I,II,III y IV

El principal objeto de esta publicación es dar a conocer -por primera vez en traducción castellana- la literatura apócrifa judía del período intertestamentario. La edición que presentamos contiene, además de la versión de los textos, una introducción general a toda la obra, introducciones especiales para cada libro y notas explicativas.




ENLACES DE DESCARGA:
TOMO II
TOMO III
TOMO IV

                                    Aprende Griego y Hebreo bíblico (Haz clic en la imagen)



sábado, 19 de marzo de 2016

La gente de Sodoma versus la tribu de Benjamín

La gente de Sodoma versus la tribu de Benjamín
Génesis 19.1-11 versus Jueces 19.1-30
Una comparación crítica, justa y necesaria

Héctor B. Olea C.

A modo de introducción:

La intención de llevar a cabo este estudio comparativo de Génesis 19 y Jueces 19, tiene como objetivo principal, el mostrar que al margen de los hechos, hay muchos factores que intervienen y marcan la forma en que hablamos y asumimos la vida de una persona, un pequeño grupo y hasta un segmento considerable de un grupo mayor.

O sea, que dos personas o dos pueblos, pueden cometer las mismas atrocidades, pero no ser igual el juicio que reciban de la historia. Incluso, podría ser que la persona o grupo que cometa el crimen mayor, sea a la vez el más beneficiado con el beneficio de la duda, y con una opinión comprensiva, favorable y hasta de cierta complicidad.

Entonces, ¿merecen Sodoma y Gomorra que se replantee la acusación que todavía pesa sobre ellas? ¿Merecen Sodoma y Gomorra que se reformule el expediente que persiste en su contra? ¿Merecen o no, Sodoma y Gomorra un juicio justo?   

Comencemos, pues, nuestra aventura.   

Elementos comunes a ambos relatos, observaciones y comentarios según cada apartado

1)    Alguien recibe a unos forasteros o u huésped en su casa

En Génesis 19. Es Lot (19.1-2)

En Jueces 19 es un anciano forastero de Gabaa –Guibeá-(19.16)

2)    El encuentro del anfitrión con su huéspedes es casual y no planificado

Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo, 2y dijo: Ahora, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y os hospedéis, y lavaréis vuestros pies; y por la mañana os levantaréis, y seguiréis vuestro camino” (Génesis 19.1-3)

16Y he aquí un hombre viejo que venía de su trabajo del campo al anochecer, el cual era del monte de Efraín, y moraba como forastero en Gabaa; pero los moradores de aquel lugar eran hijos de Benjamín. 17Y alzando el viejo los ojos, vio a aquel caminante en la plaza de la ciudad, y le dijo: ¿A dónde vas, y de dónde vienes? 18Y él respondió: Pasamos de Belén de Judá a la parte más remota del monte de Efraín, de donde soy; y había ido a Belén de Judá; mas ahora voy a la casa de Jehová, y no hay quien me reciba en casa” (Jueces 19.16-18).

3)    Los huéspedes aceptan la gentil invitación:

Mas él porfió con ellos mucho, y fueron con él, y entraron en su casa; y les hizo banquete, y coció panes sin levadura, y comieron” (Génesis 19.3)

Y el hombre anciano dijo: Paz sea contigo; tu necesidad toda quede solamente a mi cargo, con tal que no pases la noche en la plaza. 21Y los trajo a su casa, y dio de comer a sus asnos; y se lavaron los pies, y comieron y bebieron” (Jueces 19.20-21)

4)    Una parte del pueblo (¿todo el pueblo?) como una turba, le pide al anfitrión que saque a sus huéspedes y se los entreguen para abusar de ellos sexualmente

Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo. 5Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos” (Génesis 19.4-5)

Pero cuando estaban gozosos, he aquí que los hombres de aquella ciudad, hombres perversos, rodearon la casa, golpeando a la puerta; y hablaron al anciano, dueño de la casa, diciendo: Saca al hombre que ha entrado en tu casa, para que lo conozcamos” (Jueces 19.22)

5)    El anfitrión intenta disuadir a la turba, entregándoles dos mujeres para que abusen sexualmente de ellas con tal de que desistan de abusar sexualmente de los huéspedes varones

Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras sí, 7y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad. 8He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado” (Génesis 19.6-8)

Y salió a ellos el dueño de la casa y les dijo: No, hermanos míos, os ruego que no cometáis este mal; ya que este hombre ha entrado en mi casa, no hagáis esta maldad. 24He aquí mi hija virgen, y la concubina de él; yo os las sacaré ahora; humilladlas y haced con ellas como os parezca, y no hagáis a este hombre cosa tan infame” (Jueces 19.24-25)

Observación: En el caso de Génesis 19, la turba no acepta la propuesta de abusar de las mujeres en lugar de los huéspedes varones, e insiste hasta en echar abajo la puerta de la casa con la amenaza incluso de abusar de Lot (19.9). Al final la turba no logró su objetivo porque los mensajeros celestiales intervinieron ocasionándoles una ceguera temporal a la turba (19.10-11).

En relato de Jueces 19, la turba sí aceptó el cambio de las mujeres por el joven levita, pero curiosamente, el relato no dice nada de lo que ocurrió con la joven virgen hija del anciano anfitrión; pero sí describe con crudeza cómo abusó la turba de la mujer del joven levita, hasta causarle la muerte (Jueces 19.23-26).

6)    Ninguna de las dos turbas lograron su objetivo, pero hubo consecuencias

En el relato de Génesis 19, la única consecuencia directa de la vil acción de la turba, fue la ceguera temporal con que la hirieron los mensajeros celestiales. En verdad, y a la luz del mismo relato, el decreto del exterminio de Sodoma y Gomorra no estuvo determinado por la acción de la turba (19.13).

En el relato de Jueces 19, la consecuencia directa de la acción de la turba fue que la tribu de Benjamín recibió un castigo tal por parte del resto de las tribus de Israel que puso en peligro de exterminio a la tribu de Benjamín (Jueces 20 y 21)

Observación: Según la narración bíblica, no tuvieron antes ni después, los habitantes de Sodoma, una acción similar a la aquí relatada; pero han sido acusados de por vida, como amantes de las relaciones homosexuales, como homosexuales  empedernidos.

Curiosamente, tampoco los habitantes de Gabaa (Guibeá), ni antes ni después volvieron a llevar a cabo una acción parecida, según el relato bíblico; pero a diferencia a lo ocurrido con los habitantes de Sodoma, a nadie se le ha ocurrido acusar a los benjaminitas de ser homosexuales habituales y empedernidos.

Evaluación crítica:

En primer lugar, son innegables las similitudes entre los dos relatos comparados (Génesis 19.1-11 y Jueces 19.14-26); sin embargo, es obvio que la reflexión posterior no ha sacado las mismas consecuencias. Esto así, a pesar de que en el relato de Jueces 19, a diferencia del de Génesis 19, sí se afirma que los benjaminitas de la turba eran “hombres perversos” (Jueces 19.22). 

En segundo lugar, llama la atención que en ambos relatos resulte preferible que la turba viole y abuse de dos mujeres, incluso aunque perdiesen la vida, antes de que un varón fuese abusado sexualmente por otro varón. Es claro que está detrás de esta actitud la idea evidentemente patriarcalista, de ver y asumir como peor y no por razones moralistas, el que un varón asumiera aun de manera forzada o violenta (en contra de su voluntad), un papel que se entendía que era propio de la mujer (el ser penetrada) en las relaciones sexuales.

En tal sentido, me permito ahora traer a colación 1 Samuel 20.30, a manera de ilustración, un pasaje que analicé con detalles para la elaboración de mi libro: ¿Y si David y Jonatán fueron algo más que muy buenos amigos? Aquí sólo haré mención de las conclusiones.



¿Y si David y Jonatán fueron algo más que muy buenos amigos?


La importancia de este pasaje en esta discusión es que presenta a Saúl reaccionando frente a Jonatán con una actitud que deja entrever que Saúl parece tener la sospecha que la relación de su hijo con David va más allá de una simple amistad. Por supuesto, traigo a colación este pasaje porque pienso que la reacción de Saúl tiene como referente la misma idea que explica el preferir que una mujer sea abusada sexualmente, antes que el varón. Cito:

Con el verbo “bajar” (elegir): “Y se encendió en cólera Saúl con Jonatán, y le dijo: -¡Hijo de mujer depravada y rebelde! ¿A caso no sé yo que tú has escogido al hijo de Isaí, para vergüenza tuya y para vergüenza del sexo de tu madre?”
                                                                                            
Con el verbo “jabar” (asociarse, unirse): “Y se encendió en cólera Saúl con Jonatán, y le dijo: -¡Hijo de mujer depravada y rebelde! ¿A caso no sé yo que tú te has unido con el hijo de Isaí, para vergüenza tuya y para vergüenza del sexo de tu madre?”

Traducción de la Septuaginta: “Y se enfureció mucho Saúl con Jonatán y le dijo: ¡Hijo de muchacha rebelde!: ¿Acaso no sé yo que tú eres compañero del hijo de Isaí, para vergüenza tuya, y para vergüenza del sexo de tu madre?”

Después de presentar mis propias traducciones de 1 Samuel 20.30, quiero dejar claro que me inclino por la traducción que sigue la corrección masorética, o sea, la que tiene el verbo “jabar” (unirse a), y no la que tiene el verbo “bajar” (escoger). Esto así, pues considero que en el contexto del relato es la que mejor encaja, y porque también es la lectura que siguió la Septuaginta.

En verdad no parece que el verse envuelto Jonatán en una posible conspiración contra su propio padre fuera algo que Saúl considerara como vergonzoso hasta para su propia madre; además de que, como ya vimos, no hay evidencia alguna de que David y Jonatán conspiraran en alguna forma contra Saúl y su reino.

Además, la conspiración y la traición siempre fueron muy comunes en la monarquía. Considérese los siguientes pasajes bíblicos: 2 Samuel 15.12; 1 Reyes 15.27; 16.2, 9; 2 Reyes 9.14; 15.10, 15, 25, 30; 2 Crónicas 24.21

Pero una relación amorosa de tipo homosexual entre David y Jonatán, sin duda que sí sería una afrenta para el honor de Saúl como padre y como hombre, como varón; y una vergüenza para su madre, como mujer, al saber que su hijo entraba en una relación en que su hijo asumía un rol propio de mujer, como ella. 

Volviendo, pues, a Génesis 19 y Jueces 19, es claro que nuestra mentalidad de hoy no comparte la idea de que en caso de una amenaza de violación, específicamente a las mujeres, como también si la amenaza de violación fuere dirigida específicamente a los varones; no es cierto que hoy haremos lo que vimos hacer en ambos relatos: entregar a la mujer, y que sea abusada, como si ningún valor tuviera para su pareja, su familia, y para la comunidad de la cual ella es parte. Es que sencillamente, las sociedades de hoy no comparten esa visión tan pobre y miserable que tenía respecto de la mujer, la cultura hebrea y las de los pueblos circunvecinos, contextos socioculturales en que precisamente surgieron los textos bíblicos. .  

En tercer lugar y, finalmente, es claro que en ambos relatos estamos ante una violación a la ley de la hospitalidad, una humillación vía una violación sexual por una turba del pueblo, y no frente a una actitud habitual y normal de unas relaciones homosexuales responsables, estables, con una entrega voluntaria, sin coerción alguna, con amor y afecto incluidos.     

Desde la perspectiva de la ley de la hospitalidad, y relacionado con lo comentado en el apartado número dos, R de Vaux («Instituciones del AT») comenta que eran considerados tan sagrados los huéspedes, que Lot como el anciano, como anfitriones, están dispuestos a sacrificar el honor de sus hijas para proteger a sus huéspedes; y que la única razón, dada por cierto en ambos relatos, es que los huéspedes habían entrado bajo sus techos (Génesis 19.8 y Jueces 19.23). Ahora bien, salta a la vista, específicamente en el relato de Jueces 19, que la mujer no gozaba del estatus de huésped. Por tal razón, con una naturalidad sorprendente, habla el anciano y le ofrece a la turba su hija virgen y la propia mujer del joven levita que sí tenía el estatus de huésped. Claro está, una evidencia de que esa era la norma, es que la turba pide que le entreguen al joven levita, y el anciano habla de su huésped, sin considerar a la mujer de éste que junto con él había entrado bajo su techo (Jueces 19.22-24).  

En cuarto ligar, es obvio que los Benjaminitas no fueron mejores que los de Sodoma y Gomorra, pero los prejuicios que históricamente se han desarrollado en torno a los habitantes de Sodoma y Gomorra, dentro y fuera de la tradición bíblica; no se han desarrollado en cambio, con relación a los Benjaminitas, a pesar de que ambos relatos, en iguales condiciones, hablan de dos hechos concretos, no habituales, e irrepetibles.

Es más, mientras que en el relato de Génesis 19 no se dice nada del carácter de los habitantes de Sodoma y Gomorra, no así de los Benjaminitas, a los cuales se hizo referencia con el calificativo de “hombres perversos”, en el texto hebreo literalmente «hijos de belial» (Jueces 19.22); pero lamentablemente nadie parece darse por enterado de este detalle, así de sencillo.



¡Hasta la próxima!

viernes, 18 de marzo de 2016

La idea que generalmente tienen los cristianos de Sodoma y Gomorra, no es bíblica

Ciertamente resulta curioso y muy llamativo que el cristianismo protestante y evangélico, tan preocupado por la extensión del canon bíblico (sólo y no más de 66 libros); caracterizado además por la presunción de fundamentar toda su teología como su praxis sólo en la literatura canónica, y renuente incluso a aceptar la perspectiva y aporte de los deuterocanónicos (a los que también considera “apócrifos”); al mismo tiempo haya decidido aceptar, asumir y defender a ultranza, una visión y caracterización de Sodoma y Gomorra que hunde sus raíces precisamente en la literatura apócrifa del AT (siglo I antes de la era común).  


Pero muy a pesar de esta realidad, resulta que la epístola de Judas, obra del canon bíblico que como ninguna otra se muestra dependiente precisamente de literatura apócrifa del AT; se muestra consistente con toda la tradición bíblica en no asociar a la homosexualidad, la destrucción y desaparición de las dos ciudades en cuestión, así de sencillo.    

Elecciones de mayo próximo, y de la objeción a ciertas candidaturas por parte del sector religioso de la sociedad dominicana

Un sector de la comunidad evangélica ha decidido usar la misma estrategia de la Iglesia Católica Romana y ser uno con ella en la lucha por tratar de impedir (en vano pienso yo), que ciertas personas que aspiran a lograr un puesto electivo en las elecciones generales del 15 de mayo próximo, logren su objetivo.

La línea es que las personas que aspiren a lograr el apoyo de la comunidad evangélica en sus aspiraciones electorales, deberán identificarse con ciertos puntos específicos de la agenda de dicho sector.

Lo curioso es que, a diferencia de la Iglesia Católica que no está apoyando abierta y oficialmente candidatura alguna; ese mismo sector que pretende impedir que algunas personas logren ser elegidas, al mismo tiempo está presentando un sinnúmero de candidaturas que igualmente aspiran a ser elegibles. En consecuencia, se arriesga ese sector de la comunidad evangélica a que, de manera lógica y natural, se proponga un amplio sector de la sociedad dominicana impedir que las candidaturas abiertamente provenientes de la comunidad evangélica, tampoco logren su objetivo.

Al final, un hecho desfavorable para ese sector de la comunidad evangélica, es que, después de todo, en términos políticos la comunidad evangélica no va por el mismo camino, es sin duda multicolor (perredeísta, peledeista, reformista, perremeísta, etc., etc., etc.), y es prácticamente imposible lograr a lo interno de ella cierto consenso en muchas cosas, incluido el aspecto político partidista.

Finalmente y, por otro lado, apoyando a los suyos necesariamente no logrará ese sector de la comunidad evangélica impedir que las candidaturas que pretenden objetar, logren su objetivo; además de que no es muy seguro que la comunidad evangélica por sí misma, con su voto particular, pueda garantizar el triunfo de un proyecto político: sin embargo, parece claro que de no lograr el apoyo de un amplio sector de la sociedad dominicana, las candidaturas abiertamente procedentes de la comunidad evangélica, o abiertamente comprometidas con la particular agenda de la misma, están condenadas al fracaso, así de sencillo.


De todos modos, y a estas alturas, es lamentable que una candidatura sea objetable por el sector religioso de la sociedad dominicana, sencillamente por no estar comprometida con su particular agenda; por supuesto, también es lamentable que una candidatura sea objetable por el simple hecho de proceder de la comunidad evangélica, aunque quizás también por no entender los signos y las señales de los tiempos.  

jueves, 17 de marzo de 2016

El «coito natural» versus el «coito contranatural» en Judas 7

Para el autor de Judas (versículo 7), Sodoma y Gomorra pecaron igual, en la misma forma que los ángeles o mensajeros celestiales de Génesis 6 que procuraron tener relaciones sexuales con mujeres (seres de otra carne, de otra naturaleza para ellos). En consecuencia, es claro que para el autor de Judas la destrucción de Sodoma y Gomorra tuvo como razón su deseo de tener relaciones sexuales con los mensajeros celestiales que visitaron a Lot, y nada tuvo que ver con la homosexualidad.

Ahora bien, entra en contradicción el autor de Judas con el relator de Génesis 19 que plantea que cuando los mensajeros celestiales llegaron a la casa de Lot, ya habían llegado trayendo con ellos el decreto divino de la destrucción de las ciudades en cuestión (al margen de lo que ocurrió en ocasión de su visita (Génesis 19.13). En otras palabras, a diferencia del relator de Génesis 19 que supone que la razón de la destrucción de Sodoma y Gomorra ya era un hecho antes de la visita de los mensajeros celestiales a la casa de Lot; el autor de Judas fundamenta su argumento en lo ocurrido precisamente cuando los mensajeros celestiales llegaron a la casa de Lot para sacarlo de allí junto a su familia.



¿Y si David y Jonatán fueron algo más que muy buenos amigos?


Por supuesto, tuvo el relator de Génesis 19 la intención de hacer más intenso el drama y hacer todavía más patético el estado de Sodoma y Gomorra, pues hace que no sea sino hasta después de la intentona de violación grupal, que los mensajeros celestiales le comunican  a Lot que ellos habían llegado a su casa con la expresa intención de casarlo de allí con su familia, pues ya estaba decretado el juicio divino sobre aquel lugar. Por otro lado, es un tanto desconcertante el relato de Génesis 19, ya que al principio del mismo ni parece que los mensajeros celestiales tuviesen el objetivo expreso de llegar a la casa de Lot (véase versículos 1-3).

De todos modos, muy a pesar de lo que en realidad plantea el relato de Génesis 19, y basándose específicamente en lo ocurrido en ocasión de la visita de los mensajeros celestiales a la casa de Lot; llega a una conclusión el autor de Judas con unas proyecciones que suponen toda la historia de Sodoma y Gomorra, y no considera este hecho como un caso aislado.

Al final, pienso que vamos por buen camino si concluimos que Judas 7, en armonía con toda la tradición bíblica, no asocia la destrucción de Sodoma y Gomorra con la homosexualidad; y que para el autor de Judas, lo “contranatural” son las relaciones sexuales entre seres humanos y seres celestiales, acusación que mantiene por igual frente a “los ángeles que pecaron” (en alusión a Génesis 6), y frente al pueblo de Sodoma y Gomorra.

En realidad, no está contrastando el autor de Judas, el “coito anal” (como el contranatural) frente al “coito vaginal” (el natural), y viceversa; más bien está contrastando el coito entre un ser humano y un ser celestial –coito contranatural- (que fue de tipo heterosexual en Génesis 6, pero que habría sido de tipo homosexual en el caso de los de Sodoma y Gomorra con relación a los mensajeros celestiales que visitaron a Lot), frente al coito entre dos seres humanos (coito natural).


¡Feliz jueves!