lunes, 14 de marzo de 2016

El coito homosexual y la destrucción de Sodoma y Gomorra a la luz de Judas 7

Según Judas 7, ¿Es la homosexualidad un acto contra naturaleza, antinatural?
¿Qué es lo que en realidad enseña y hacia donde apunta este pasaje?

Una brevísima introducción a la carta de Judas

La carta de Judas, a pesar del nombre del autor con que se identifica, en realidad es una carta pseudónima, cuyo autor en verdad se desconoce. Fe escrita a finales del primer siglo, alrededor de los años 90 o a principios del segundo siglo de nuestra era. Muchos estudiosos conservadores la fechan alrededor de los años 50.

Destaca Raymond E. Brown que esta pequeña carta tiene tres ejemplos de castigo a la desobediencia y su aplicación (versículos 5-10)

El primer ejemplo, un grupo de israelitas que habiendo sido liberados de la esclavitud egipcia, luego no conservaron la fe y perecieron en el desierto.

El segundo ejemplo, un número no especificado de ángeles (mensajeros celestiales) que no mantuvieron su integridad y tuvieron contacto sexual con mujeres.

En tercer y último ejemplo, la destrucción de Sodoma y Gomorra, cuyo pecado, según el autor de esta carta, fue similar y de la misma naturaleza que el de los ángeles que no conservador su integridad y posición de honor; en consecuencia, el definir y describir con precisión el pecado y desobediencia de los ángeles que no conservaron su integridad, será clave y vital para comprender (y definir bien cuál fue el pecado de Sodoma y Gomorra), evaluar y aplicar el mensaje de esta carta respecto de las dos ciudades en cuestión.  

La traducción de Judas 7 en la versión Reina Valera 1960

“Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno”

La transliteración fonética de Judas 7

“Jos Sódoma y Gómorra kái jai perí autás póleis ton jómion proton tútois ekpornéusasai kái apelthúsai opíso sarkós jetéras, prókeintai déigma purós aioníu díken jupéjusai”

Una traducción literal de Judas 7

“Como Sodoma y Gomorra, y las ciudades vecinas que a semejanza de estos primeros (referencia a los ángeles del versículo 6 que no guardaron su dignidad) se prostituyeron (corrompieron) y fueron tras otra carne (carne de otra naturaleza), fueron puestas como ejemplo (advertencia), sufriendo el castigo del fuego eterno” 

Una traducción fluida (por equivalencia dinámica) de Judas 7, a la luz del texto griego reflejado por la transliteración fonética arriba citada

“A semejanza de los mensajeros celestiales que no guardaron su dignidad y buscaron tener relaciones sexuales con seres de otra naturaleza (mujeres), así también Sodoma y Gomorra y sus ciudades vecinas, se corrompieron y procuraron tener relaciones sexuales con seres de otra naturaleza (seres celestiales, no humanos); por eso fueron destruidas, como advertencia para nosotros”

Análisis crítico de la traducción de Judas 7 que se observa en la versión Reina Valera, y por extensión, de otras versiones de la Biblia, también  

El elemento problemático de la traducción que muestra la versión Reina Valera de Judas 7, es empleo de la expresión «vicios contra naturaleza»; traducción aceptable y hasta explicable, pero problemática a la luz del texto griego, que después de todo no apunta a la homosexualidad, y que, sin duda, impacta negativamente (aparentemente más de lo necesario, digo yo) la idea que la gente se hace de Sodoma y Gomorra.

Una mejor traducción que la que se lee en la Reina Valera 1960, la encontramos en «La Santa Biblia» (comentada), versión de Monseñor Juan Straubinger, cito: “Así mismo Sodoma y Gomorra y las ciudades comarcanas, que de igual modo que éstos se habían entregado a la fornicación, yéndose tras carne extraña, yacen para escarmiento sufriendo el castigo de un fuego eterno” 

Análisis y comentario de Judas 7 

A pesar de que muchas versiones de la Biblia traducen con palabras cargadas por lo general con unos significados muy peyorativos, nuestro pasaje en cuestión; lo cierto es que literalmente Judas afirma que “Sodoma, Gomorra y sus ciudades vecinas, procuraron tener relaciones sexuales con seres de otra carne, de otra naturaleza, en clara e indiscutible referencia a los mensajeros celestiales que visitaron la casa de Lot en Génesis 19; este fue, pues, su pecado, según el apóstol Judas, y la causa de su destrucción.

Con la expresión “a semejanza de estos primeros” (en la Reina Valera “de la misma manera que aquéllos”), el autor de la carta de Judas hace referencia a los ángeles o mensajeros celestiales del versículo 6, que no guardaron su dignidad (en alusión a los ángeles de Génesis 6), que desearon y buscaron tener relaciones sexuales con mujeres (otra carne, otra naturaleza para ellos).

En suma, lo que plantea Judas 7 es que como los ángeles o mensajeros celestiales de Génesis 6, procuraron tener relaciones sexuales con mujeres, seres de otra carne, de otra naturaleza para ellos, perdiendo así su dignidad; así también los habitantes de Sodoma y Gomorra, se corrompieron cuando quisieron tener relaciones sexuales con los mensajeros celestiales que visitaron a Lot y su familia (Génesis 19.1-25).

La diferencia está, por supuesto, en que esta vez, a diferencia de Génesis 6 (que supuso una relación sexual de tipo heterosexual); la acción de los habitantes de Sodoma y Gomorra (Génesis 19.1-25) suponía una relación sexual de tipo homosexual. En este sentido y, en consecuencia, hay que admitir que para Judas, la destrucción de Sodoma y Gomorra no estuvo relacionada para nada con la homosexualidad, sino con haber querido tener relaciones sexuales sus habitantes (un segmento de sus habitantes), con seres de “otra carne”, o sea “de otra naturaleza” (seres celestiales).

Ahora bien, que esta es la línea de pensamiento del apóstol Judas, se pone en evidencia cuando él mismo dice que “Sodoma, Gomorra y sus ciudades vecinas” pecaron a semejanza de los ángeles que no guardaron su dignidad, en alusión a Génesis 6. Y según Génesis 6, el pecado de estos ángeles en nada tuvo que ver con la homosexualidad, sino y más bien, el haber tenido relaciones sexuales de tipo heterosexual con mujeres, seres de otra carne, de otra naturaleza.

Conclusiones:

Es muy cuestionable, desacertada y sugiero evitar la traducción “vicios contra naturaleza”, apuntando a la acción de los habitantes de Sodoma y Gomorra, en Génesis 19.1-25, en ocasión de la visita de los mensajeros celestiales que visitaron a Lot y su familia.

Por otro lado, el punto de vista de la carta de Judas es que la acción de los habitantes de Sodoma y Gomorra en Génesis 19.1.25, es condenable, no porque involucró o supuso una relación de tipo homosexual (como en efecto la implicó), sino porque involucró el intento de una relación sexual con seres celestiales. 


Finalmente, a la luz de lo que realmente dice el texto griego de Judas 7, la homosexualidad no es contra naturaleza, pero de todos modos, es inadmisible que se entienda la expresión “vicios contra naturaleza”, como apuntando y haciendo referencia a la homosexualidad. A pesar de todo, la expresión “vicios contra naturaleza” en realidad apunta a la relación sexual (heterosexual en Génesis 6, pero homosexual en Génesis 19) de seres humanos con seres celestiales y viceversa.  

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