jueves, 13 de agosto de 2015

La iglesia conformó el canon bíblico, no el canon así mismo

Uno mis apreciados alumnos me planteó la siguiente pregunta: ¿Hay algún libro “inspirado” que no esté o no haya entrado en el canon bíblico tal y como lo conocemos hoy? Y mi respuesta va en la siguiente dirección: Para mí, en lo personal, pienso que la pregunta no es si hay algún libro “inspirado” que no haya entrado en el canon bíblico, o de si los únicos libros “inspirados” son los que conforman el llamado canon bíblico, los que finalmente lograron entrar en él; sino y más bien: ¿Qué libro de la Biblia entró en el canon porque la Biblia misma le reconoció o le atribuyó la cualidad de “inspirado, o porque el libro mismo se haya identificado como tal, o haya reclamado para sí (incluso su autor) poseer dicha cualidad?

Claro está, el problema es que en realidad la lista de los libros considerados inspirados y autoritativos (el atribuirle o no a un libro la cualidad de “inspirado”); en otras palabras, la conformación del canon bíblico como tal, no ha sido tanto un asunto bíblico, como sí un asunto y decisión eclesial. En otras palabras, fueron las comunidades de fe las que asumieron como “inspirados” a un determinado conjunto de libros, y no que los libros mismos y sus autores hayan reclamado poseer dicha cualidad.

Además, una acertada traducción del texto griego de 2 Timoteo 3.16 que, por supuesto, tiene que ser distinta a la que leemos en la Reina Valera 1960 y en casi todas las versiones de la Biblia; no afirma que todos o una parte de los libros que conforman el canon bíblico son “inspirados”. Lo que sí hace 2 Timoteo 3.16 es mencionar las utilidades y beneficios que en su momento se le atribuían a un libro considerado “inspirado”, sin establecer en algún sentido, y ni siquiera sugerir cuáles libros del canon bíblico son “inspirados” y cuáles no.

Finalmente, es preciso admitir que en verdad ni el AT ni el NT, ni la Biblia como tal (entendida como una construcción cristiana), establecen cuáles libros son inspirados y cuáles no, así de sencillo. Después de todo, el asumir y el dejar fuera a algunos libros, la conformación de la Biblia como tal, fue sencillamente una decisión eclesial. Los libros que fueron asumidos, fueron defendidos, justificados y considerados “inspirados”, y los dejados a fuera, no fueron considerados como tales.   

En suma, la iglesia conformó la Biblia, no la Biblia así misma, ni a la iglesia.

¡Buenas tardes!


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