miércoles, 24 de febrero de 2016

Algunas observaciones al señor Guillermo Maldonado y a otras personas más, respecto de Marcos 11.22 y el «genitivo objetivo» en general


Un análisis crítico y exegético

Héctor B. Olea C.

¿Tengan la «fe de Dios» (genitivo subjetivo) o tengan «fe en Dios» (genitivo objetivo)? ¿Justificados por medio de la «fe de Jesucristo» (genitivo subjetivo) o por medio de la «fe en Jesucristo» (genitivo objetivo)?

No, no señor Guillermo Maldonado y comparsa, Marcos 11.22 no habla de ninguna «fe de Dios»; sino de la fe que debemos tener en Dios («fe en Dios»). Pienso que de haber tenido usted un conocimiento promedio del griego koiné, tal vez, no hubiese insistido en tal punto de vista.

De todos modos, siendo ahora un tanto condescendiente con usted, es preciso admitir que, como lo voy a demostrar en este trabajo, incluso gente que no tiene las carencias del dominio del griego koiné que tiene usted (al menos eso se supone), han cometido un error similar al suyo.

Paso a explicarme.

Ciertamente la expresión griega que se lee en Marcos 11.22 «pistín theú» está en caso genitivo; sin embargo, la cuestión no es tan sencilla, como parece, ni se resuelve con el simple hecho de admitir que ciertamente la referida expresión está en caso genitivo.

Existe, pues, en el griego la distinción entre el «genitivo subjetivo» (en este caso, la fe de Dios, la que es propia de él, la que podría proceder de él); y el «genitivo objetivo» (en este caso, la fe que tenemos en Dios).

Ahora bien, Marcos 11.22 es un caso único, pues no tenemos otro siquiera igual en todo el NT con el cual pudiésemos hacer alguna comparación y establecer algún contraste. No obstante, pienso que hay pistas seguras de que el «genitivo objetivo» (la fe que tenemos en Dios) es la opción y el camino a seguir.

Traigo ahora a colación y a continuación una lista de pasajes del NT donde se ve claramente que la idea del «genitivo objetivo» es la dominante, y la que viene a constituir una referencia inevitable en el análisis de Marcos 11.22. Claro está, no he dicho que en dichos pasajes se encuentre el «genitivo objetivo». Lo que sí estoy afirmando es que en dichos pasajes, con una construcción sintáctica distinta, se apunta a la idea del «genitivo objetivo» que encontramos en Marcos 1.22. Invito, entonces, a que se lean y tomen en serio los siguientes pasajes: Mateo 27.43; Juan 14.1; Hechos 24.15; 27.25; 2 Corintios  1.9; 2 Corintios 10.4; 1 Tesalonicenses 1.8; 1 Timoteo 4.10; 5.5; 6.17; Tito 3.8; Hebreos 6.1; 1 Pedro 1.21; 3.5; 1 Juan 3.21.

En conclusión, en Marcos 11.22, la expresión griega «éjete pistín theú» debe traducirse y entenderse como un genitivo objetivo: ¡Tengan fe en Dios!

Ahora bien y, para ser justo con el señor Guillermo Maldonado, voy a considerar un ejemplo concreto de falta de consistencia por parte de algunas versiones de la Biblia, en el tratamiento de un claro «genitivo objetivo», pero en relación al papel mediador de la persona de Jesús asumido como el Cristo. 

A manera de introducción, quiero adentrarme en esta cuestión planteando las siguientes preguntas: ¿Justificados por medio de la «fe de Jesucristo» (genitivo subjetivo) o de la «fe en Jesucristo» (genitivo objetivo)? Textos bíblicos a considerar: Gálatas 2.16; 3.26; y Filipenses 3.9, tomando como punto de partida la versión Reina Valera 1960.
 
Paso a considerar a Gálatas 2.16

En la versión Reina Valera 1960, Gálatas 2.16 dice: “Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado”

Aquí encontramos dos expresiones que van a ser objeto de nuestro análisis. La primera «por la fe de Jesucristo» y la segunda «por la fe de Cristo».

Pues bien, la expresión «por la fe de Jesucristo» es la traducción de la expresión griega «diá písteos Iesú Kristú», que, por supuesto, está en caso genitivo.

La segunda expresión «por la fe de Cristo», es la traducción de la griega «ek písteos Kristú», que también en caso genitivo.

Ahora bien, ¿cuál es el sentido del caso genitivo en estas dos expresiones? ¿El sentido del «genitivo subjetivo», o sea, la «fe de Jesucristo», la «fe de Cristo»; o el sentido del «genitivo objetivo»: la «fe en Jesucristo», la «fe en Cristo»?

Pienso que la siguiente expresión, que también forma parte de Gálatas 2.16, «kái jeméis eis Kristón Iesún epistéusamen» (traducción: También nosotros creímos en Jesucristo), es un factor a considerar, y que apunta hacia el genitivo objetivo.     

La importancia de esta última frase radica en que no es ambigua como el caso genitivo (que nos obliga a considerar la posibilidad de un genitivo objetivo y la de un genitivo subjetivo, decisión que, por cierto, no se debe tomar a la ligera); entonces, el empleo por autor de la preposición «eis» más las palabras «Kristón Iesún» en acusativo; apunta indefectiblemente a la idea locativa «en Jesucristo», idea a la que indica precisamente el «genitivo objetivo» (el cual señala en realidad a un complemento directo, pero con el caso genitivo).

Además, no podemos perder de vista que la forma verbal «epistéusamen», corresponde al verbo «pistéuo», que significa tanto “creer” como “tener fe”; en consecuencia, una traducción legítima de «epistéusamen», en el contexto de Gálatas 2.16, es: También nosotros tuvimos fe en Jesucristo.

Pero el asunto no queda ahí, pues resulta que el mismo autor de Gálatas, en el capítulo 3 versículo 26, vuelve a dar evidencia de que con el uso de las expresiones «diá písteos Iesú Kristú» y «ek písteos Kristú» en el 2.16, tenía en mente el «genitivo objetivo». Pues bien, a la evidencia a la que estoy haciendo referencia es a la expresión «en Kristó Iesú» en el 3.26, traducción: “en Jesucristo”, ya que con el uso de dicha expresión es claro que el autor de Gálatas vuelve a insistir en que está apuntando al «genitivo objetivo».     

Por otro lado, es preciso admitir que con el uso de la preposición «en», más las palabras «Kristó Iesú», en caso dativo, es exactamente equivalente a la idea expresada por la preposición «eis» más las palabras «Kristón Iesún» en caso acusativo (empleada por el autor en 2.16). Conclusión: la expresión «eis Kristón Iesún» (la preposición «eis» más acusativo), y la expresión «en Kristó Iesú» (la preposición «en» más el caso dativo), señalan indefectiblemente a la idea del «genitivo objetivo».  

En suma, las expresiones de Gálatas 2.16, «diá písteos Iesú Kristú» y «ek písteos Kristú», deben entenderse y traducirse como apuntando al «genitivo objetivo», pues tanto en el 2.16 como luego en el 3.26, el autor usó dos expresiones distintas, pero totalmente equivalentes, con lo cual dejó ver que siempre tuvo en mente la idea del «genitivo objetivo».  

Finalmente, a la luz de los datos que arroja nuestro análisis, una traducción acertada de Gálatas 2.16 debe ir en la siguiente línea: “Sabiendo que el ser humano no es justificado por medio de las obras de la ley, sino por medio de la fe en Jesucristo. Nosotros también hemos creído (o tenido fe) en Jesucristo, para ser justificados por medio de la fe en Cristo y no por medio de las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado”

Como testimonio negativo, quiero decir que el mismo error que ha cometido el señor Guillermo Maldonado en relación a Marcos 11.22, es el mismo en que cayeron junto a la Reina Valera 1960, en relación a Gálatas 2.16, la Reina Valera 1995, y la llamada Reina Valera contemporánea del año 2011.

Como testimonio positivo y que favorecen las conclusiones de mi trabajo, están la Biblia de las Américas, la Nueva Traducción Viviente, la Reina Valera Actualizada 2015 y la Biblia de Jerusalén.

Consideremos ahora la problemática en torno a Filipenses 3.9, que en la versión Reina Valera 1960 dice: “Y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe”

Aquí nos preguntamos: ¿la «fe de Cristo» (genitivo subjetivo), o la «fe en Cristo» (genitivo objetivo)?

Respecto de este pasaje, sólo diré que toda la argumentación presentada en relación a Gálatas 2.16 y 3.26, y considerando que ambas cartas provienen del mismo autor; concluimos que la expresión griega «Kristú» (en caso genitivo por supuesto), debe entenderse como un genitivo objetivo: «en Cristo».  

Como testimonio negativo, me es preciso decir que el error en que ha caído el señor Guillermo Maldonado en relación a Marcos 11.22, es el mismo en que ha caído respecto de Filipenses 3.9, la Reina Valera 1960. Ahora, y como dato curioso, resulta que al llegar a Filipenses 3.9, tanto la Reina Valera 1995 como la Reina Valera Contemporánea, tomaron distancia de la Reina Valera 1960, y ambas favorecen mi trabajo, junto a otras versiones de la Biblia.

Finalmente, quiero poner punto final a este trabajo considerando un último pasaje: Apocalipsis 14.12 que en la versión Reina Valera 1960 se lee: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”.

Ahora bien: ¿La «fe de Jesús» (genitivo subjetivo), o la «fe en Jesús» (genitivo objetivo)?

Mi conclusión personal es que en Apocalipsis 14.12, la palabra «Iesú» debe entenderse como un genitivo objetivo: «en Jesús».

Pienso que hay dos pistas que nos permiten elegir al genitivo objetivo como opción. La primera, la forma en que se hace referencia a la fe de la iglesia de Tiatira en Apocalipsis 2.19; y a la fe de los santos en Apocalipsis 13.10.

La segunda pista tiene que ver con el hecho de que la palabra «Iesú» (si bien no la acompaño el autor con la preposición «en», por la flexión o desinencia que tiene, también podría considerarse un dativo locativo, lo que nos llevaría reafirmar la idea del genitivo objetivo: «en Jesús».

Así también debe entenderse “mi fe” (también en genitivo objetivo: la fe de ustedes en mi) en Apocalipsis 2.13.  

Como testimonio negativo, quiero decir que el error cometido por el señor Guillermo Maldonado en relación a Marcos 11.22, lo han cometido en relación a Apocalipsis 14.12, junto a la Reina Valera 1960, la Reina Valera 1995,  la Reina Valera Actualizada 2015, la Biblia de Jerusalén, La Sagrada Biblia (traducida de la Vulgata Latina), y la Biblia de las Américas (aunque hay que reconocer que esta versión incluye una nota que reconoce la posibilidad de que sea traduzca como un genitivo objetivo).

Como testimonio positivo y que avalan las conclusiones de mi trabajo en relación a Apocalipsis 14.12, están: la Reina Valera Contemporánea, la Nueva Traducción Viviente.   



  

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