sábado, 17 de septiembre de 2016

¿Es recomendable la obra «El Nuevo Testamento –Interlineal- Griego-Español», de César Vidal Manzanares?


¿Qué opinión personal tengo de esta obra? ¿Recomiendo yo esta obra?


Héctor B. Olea C.

Mi hermano Jorge Alejando Ausello tiene a bien querer tener mi opinión personal respecto  de la obra de César Vidal Manzanares «El Nuevo Testamento –Interlineal-Griego-Español», publicada por el Grupo Nelson en el año 2011.

¿Qué opinión personal tengo de esta obra? ¿Recomiendo yo esta obra?

En primer lugar, diré que un detalle importantísimo que debe tenerse en cuenta en lo que a la calidad del texto griego se refiere, a la exégesis y la crítica textual, es que su autor es radicalmente opuesto al texto crítico del NT,  y se muestra defensor y comprometido a ultranza con el llamado «Textus Receptus» (texto recibido), conocido también como texto mayoritario, el cual es la base textual de la obra en cuestión. Por ejemplo, esto explica que la versión castellana que acompaña la propia traducción de Vidal Manzanares es curiosamente la Reina Valera 1909, y ni quisiera la Reina Valera 1960.






En  segundo lugar, al margen de la calidad textual del texto griego base para la obra de Vidal Manzanares, es preciso tener cuenta que la obra en cuestión merece un análisis crítico (como cualquier otra obra de la misma naturaleza) que haga salir a relucir tanto sus fortalezas como sus debilidades como traducción en sí.

En tercer lugar, para ser coherente y consistente con lo que por tantos años vengo diciendo respecto de toda versión de la Biblia (parcial o completa), esta obra merece un trato justo y consciente. En tal sentido, no favorezco que se le aplique una especie de censura previa, como tampoco que nos acerquemos a esta obra de una manera acrítica. Será caso por caso, un estudio crítico y consciente (sin prejuicios ni a favor ni en contra) caso por caso, y no una declaración general de su supuesta fidelidad y calidad, lo que ha de marcar nuestro acercamiento a esta obra, y lo que ha de poner de relieve tanto sus aciertos como sus desaciertos como traducción.

En cuarto lugar, por supuesto que recomiendo la adquisición de la obra de Vidal Manzanares, como la de cualquier otra obra de su naturaleza, pero manteniendo siempre presentes y sin perder de vista las recomendaciones que he planteado en el párrafo anterior.

En quinto lugar y finalmente, como un ejemplo específico de una evaluación mediante un caso concreto, me es preciso puntualizar que, a la luz de la más reciente entrada de mi blog (Estudios Bíblicos y Teológicos Académicos): «Reina Valera 1960» y la «Biblia de Jerusalén 1998» versus la «Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras»; es obvio que en este caso concreto, la obra de Vidal Manzanares sigue a la Reina Valera 1960 y a la Biblia de Jerusalén, cuando tradujo: «No se turbe de vosotros el corazón. Creéis en Dios, también en mí creed»; por supuesto y, en consecuencia, quedando muy mal parada junto a las dos mencionadas y muy conocidas versiones de la Biblia, y no siendo mejor en este caso concreto, que la «Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras», así de sencillo.



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