martes, 7 de marzo de 2017

Jesús versus las Escrituras, a propósito de Juan 5.39


Cuestiones de exégesis, traducción y teología bíblica


Héctor B. Olea C.

Muy a pesar de que la versión Reina Valera 1960 (y prácticamente toda la serie Reina Valera, aunque ciertamente hubo un cambio para la llamada Reina Valera Contemporánea RVC, año 2011) en Juan 5.39 tiene el verbo «escudriñar» en modo imperativo: «escudriñad»; lo cierto es que la forma verbal «eraunáte» (del verbo «eraunáo» o «ereunáo»: estudiar, investigar, escudriñar) debe ser traducida en modo indicativo: «ustedes escudriñan».



Además, si bien es cierto que en lo que respecta a la segunda persona del plural (ustedes), existe una ambigüedad en la gramática griega, pues la morfología de la segunda persona plural en modo indicativo, y la morfología de la segunda persona del plural en modo imperativo es exactamente la misma; existen otros factores, como el contexto, que permiten dilucidar y traducir dicha morfología en una manera acertada.  

En consecuencia y, en este caso, es obvio que el contexto inmediato, el versículo 40, deja ver que la forma verbal «eraunáte» del versículo 39, debe entenderse y traducirse en modo indicativo: ustedes estudian, escudriñan, investigan.

En tal sentido, siempre en el contexto de la teología joánica, Jesús (en el marco de una serie de disputas con los judíos, disputas que cuadran más bien con la época en que se redactó el evangelio, que con la época de la figura histórica de Jesús);  admite que los judíos, sus compatriotas y coterráneos, estudiaban las escrituras («tas grafás», acusativo plural de «grafé», hace referencia aquí al menos a alguna porción del Tanaj); pero de manera paradógica, lo reclazaban a él, del cual hablaban las Escrituras, y quien podía otorgarle la vida eterna que procuraban obtener mediante las Escrituras, de la que hablaban las Escrituras (compárese Gálatas 3.24; Juan 5.37-38).  

En consecuencia, para el Jesús joánico, para la teología joánica (teología cristiana y hasta marcada con cierto antisemitismo), era posible conocer, estudiar y atesorar las Escrituras, pero no comprender y hasta rechazar al Jesús de las mismas Escrituras, a la figura de Jesús a la que dichas Escrituran apuntaban.

En conclusión, en el contexto de una teología propiamente cristiana, como la joánica, asumiendo el NT como lo que realmente es, un conjunto de teologías: ¿Es posible atesorar y estudiar la Biblia, divinizarla y endiosarla, pero al final no optar, no tener, no estar identificado con el Jesús de la Biblia, con al menos la figura de Jesús de alguna de las distintas teologías y cristologías del Nuevo Testamento?   


¡Hasta la próxima!

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