lunes, 18 de julio de 2016

«Rut y Noemí», ¿una historia bíblica de amor lésbico?


Un análisis crítico de la hipótesis de Daniel A. Helminiak


Héctor B. Olea C.

Daniel A. Helminiak, conocido por su famosa obra «Lo que la Biblia realmente dice sobre la homosexualidad»; ha sugerido (citado por Leopold Estapé) como muy probable el que haya existido una relación de amor lésbico entre Rut y Noemí; y consecuentemente, que frente a la historia y narrativa de Rut y Noemí, estamos ante una historia bíblica de amor lésbico.

Sustenta su hipótesis Helminiak en dos pistas: La primera, en el apoyo que se habrían de dar las mujeres en el marco de su propio mundo y espacio, segregadas de los varones, cito: “Teniendo en cuenta aquello que hoy conocemos sobre el mundo de las mujeres en la antigüedad, es más que probable que dicha relación existiera. En aquella época las mujeres tenían su propio mundo, segregado de los hombres. Así encontraban ayuda y afecto e incluso intimidad sexual".

La segunda, consiste en el empleo del verbo hebreo «dabáq» (unirse) en Rut 1.14, el mismo verbo que fue empleado en Génesis 2.24, cuando se afirma que “deja el varón a su padre y a su madre, y se une a su mujer”.

Evaluación de la hipótesis de Helminiak

Respecto de la primera pista, diré que si bien es cierto que es muy probable que en ese mundo segregado de la mujer, el algunos casos no registrados ni sacados a la luz pública, hayan tenido lugar al menos ciertos actos, contactos y expresiones de amor lésbico; no es menos cierto que respecto de Rut y Noemí esto no prueba nada, y no pasa de ser una simple y mera conjetura.
En síntesis, no se puede concluir en que en efecto haya existido una relación temporal de amor lésbico entre Rut y Noemí, con base en esta pura y simple posibilidad.

Respecto de la segunda pista, la que consiste en el uso del verbo hebreo «dabáq» (unirse) en el contexto de la relación de Rut y Noemí, mi reacción es la siguiente.

Ciertamente se usa en Rut 1.14, el verbo hebreo «dabáq» (unirse). Consideremos a Rut 1.14 en la versión Reina Valera 1960: “Y ellas alzaron otra vez su voz y lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella”.



Aquí la traducción «se quedó», en la expresión «más Rut se quedó con ella (con Noemí)», es la traducción de la forma verbal «dabqáh»; forma verbal en estado perfecto, qal, en la tercera persona femenina singular del verbo «dabáq» (unirse).  

Ahora bien, para la mejor ilustración y análisis de la afirmación de Helminiak, , ofrezco a continuación la explicación del verbo  «dabáq» (unirse) que nos ofrece el «Diccionario bíblico hebreo-español» de Luís Alonso Schokel, cito:

“En sentido físico significa contigüidad o, por hipérbole, aproximación grande: pegarse, adherirse. En sentido espiritual significa la unión de una persona a otra, o a un grupo, por amor o adhesión o partidismo. En sentido religioso, la entrega del hombre (el ser humano) a Dios. Compárese con las formas castellanas: adherencia, cohesión, adhesión, inherente”.    

Luego afirma: “Sentido físico: Pegarse, adherirse, ligarse, juntarse, unirse, aglutinarse, conglomerarse, amalgamarse, soldarse. Como textos bíblicos a la manera de ejemplo, si citan aquí, por un lado, la forma en que la mano se adhiere a la espada (2 Samuel 23.10), la piel a los huesos (Salmo 102.6 en el hebreo, pero el 5 en la RV 1960), entre otros”.

“En lo que a una relación personal se refiere: enamorarse, unirse, asociarse, adherirse, alistarse, afiliarse”. Ejemplos de textos bíblicos de estos casos son, entre otros: Génesis 2.24; 34.3; Rut 2.8.

“En  cuanto al sentido religioso, el ser humano se adhiere, da su adhesión, se pega, se une, es fiel. Verbo típico de Deuteronomio y de la redacción deuteronomista. Considérese: Deuteronomio 10.20; 11.22; Josué 22.5; 2 Reyes 18.6”. Fin  de la cita.     

Ahora, después de considerar todos los usos que tiene en el Tanaj (el AT hebreo), el verbo «dabáq» (unirse); es claro que es curiosa y sospecha la forma en que Helminiak interpreta la presencia de dicho verbo (y la conclusión que pretende extraer de la misma) en Rut 1.14; cuando el redactor del libro de Rut afirmó que Rut se quedó y aferró a Noemí, a diferencia de Orfa, que regresó a su pueblo y a sus antiguas tradiciones.  

Cabe preguntar: ¿Por qué se aferra Helminiak al empleo del verbo «dabáq» (unirse) en Génesis 2.24, cuando se plantea que el varón se une a su mujer para formar una familia y hacerse una carne con ella; para deducir, en consecuencia, que de manera similar hubo una unión sentimental de tipo lésbico entre Rut y Noemí? ¿Por qué ignoró Helminiak los demás usos atestiguados del verbo «dabáq» (unirse) en el Tanaj?

A propósito, pienso que no es posible dejar de lado (como en efecto lo hizo Helminiak) el uso del verbo «dabáq» (unirse), en el mismo plano de las relaciones personales que en Génesis 2.24, pero sin alusión alguna a un tipo de amor, afecto  o sentimiento que involucrara una relación de pareja, ya fuera de tipo heterosexual u homosexual.   

El primer caso, Josué 23.12. En este texto se condena la asociación de los israelitas con los pueblos cananeos. Cito: “Porque si os apartareis, y os uniereis («dabáq») a lo que resta de estas naciones que han quedado con vosotros, y si concertareis con ellas matrimonios, mezclándoos con ellas, y ellas con vosotros
    
Segundo caso, Rut 2.8. En este texto Bozz le pide a Rut que no se vaya a espigar a un campo distinto al suyo, que se quedé en el de él, donde estará junto a las criadas suyas. Cito: “Entonces Booz dijo a Rut: Oye, hija mía, no vayas a espigar a otro campo, ni pases de aquí; y aquí estarás junto («dabáq») a mis criadas”.

En consecuencia, cabe preguntar: ¿Por qué no extrae Helminiak consecuencias de amor lésbico del uso del verbo «dabáq») en estos dos últimos pasajes? ¿Por qué no argumenta también a favor de un posible amor lésbico entre Rut y las criadas de Booz?

En suma, es sencillamente inadmisible el sacar consecuencias de un amor lésbico con base en el simple uso del verbo «dabáq» (unirse) en Rut 1.14; sólo y sencillamente porque dicho verbo se empleó en Génesis 2.24,  en el contexto de unión de pareja heterosexual.  

Ahora bien, merece destacarse el que Helminiak de manera acertada haya puesto de relieve que el dicho, mundialmente conocido, expresado por las parejas heterosexuales al momento de oficializar y concretar su matrimonio: “Hasta que la muerte nos separe; se fundamenta en la tradición bíblica misma, en la promesa que le hace una mujer a otra, en la promesa que le hace Rut a Noemí (Rut 1.17), aunque por supuesto; al margen de una relación y expresión concreta de un amor lésbico.

Por supuesto y, al final, tampoco podemos perder de vista lo circunstancial, coyuntural y contextual de la afirmación y promesa de Rut; esto así, pues una  vez apareció Booz en el escenario; la separación definitiva de Rut y Noemí fue una indiscutible realidad (aunque en honor a la verdad sólo en cierta forma; considérese Rut 4.13-17, pues al final, sólo la muerte pudo separar definitivamente a Rut y a Noemí). 
  
En conclusión, no afirmo que sea imposible el que haya podido existir alguna relación de amor lésbico, al menos temporal, entre Rut y Noemí; sólo sostengo que el deducir tal relación y darla por hecho, con base en las pistas seguidas por Helminiak; es una mera conjetura, una simple hipótesis que carece de fundamento probatorio y definitorio, así de sencillo.




1 comentario:

  1. Muchas gracias por la puntualización. Espero que esto contribuya a que quede claro que en la agenda progresista cristiana (Aunque sé que últimamente esta definición ha sido harto manoseada) esta una exégesis más crítica de los textos bíblicos y una hermenéutica más cercana al ser humano y a la promoción de sus libertades en virtud.

    Pero no se trata de "poner" cosas que no están en el texto, para favorecer tal o cual postura (Por muy favorable que parezca).

    Como siempre muchas gracias por la puntualización.

    ResponderEliminar