domingo, 11 de diciembre de 2016

«Establo» o «pesebre»; por fin, ¿dónde fue que María acostó al niño?


Cuestión de exégesis y traducción bíblicas


Héctor B. Olea C.

Por muchos años, en cada celebración de la temporada navideña, en el conjunto de reflexiones bíblicas y teológicas para dicha temporada, escuchamos la expresión «y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre» (Lucas 2.7); traducción que se lee en la versión Reina Valera 1960, y en la Biblia de Jerusalén 1998.

Ahora bien, lo curioso es que la palabra griega que se  traduce «pesebre», o sea,  «fátne» (de género gramatical femenino y de la primera declinación) es ambigua. Por ejemplo, el Léxico Griego Español del Nuevo Testamento, de Alfred E. Tuggy define a «fátne» como: «Pesebre», «establo».

Pero vale decir que igual definición encontramos en otros léxicos griegos que no voy a mencionar en este artículo. Por supuesto, sin dejar de observar  que  el sentido primario de «fátne» es «establo» .y  no  «pesebre».     


¿Realmente nació Jesús en Belén?

Pero lo interesante es que consultando léxicos o diccionarios de la lengua española también constatamos la misma ambigüedad. Por ejemplo, Diccionario Larousse 2016, online, define y explica la palabra «pesebre», en los siguientes términos: 

Del lat. Praesepe, establo.
1) s. m.  Ganadería: Especie de cajón o artesa donde se echa de comer al ganado vacuno y las caballerías. Sinónimo: dornajo
2) Ganadería: Lugar donde comen los animales. Ejemplo: el pesebre estaba lleno de animales domésticos. Sinónimo: establo
3) Religión: Representación del nacimiento de Jesucristo. Sinónimo: belén

El Diccionario de la lengua española disponible en la página Web de la Real Academia Española, define y explica la palabra “pesebre”, en la siguiente manera:

Del lat. praesēpe.
1. m. Especie de cajón donde comen las bestias.
2. m. Lugar destinado a la comida de las bestias.
3. m. nacimiento (‖ representación del de Jesucristo).
4. m. despect. Beneficio o prebenda a militantes del partido en el Gobierno o a quienes lo han favorecido.

Entonces, dada la referida ambigüedad tanto en el castellano como en el griego del NT, surge la pregunta: ¿Dónde fue colocado realmente el niño Jesús? ¿Qué fue lo que realmente quiso decir Lucas? 1) ¿Que el niño fue acostado en «establo» (el lugar para guardar el ganado), como antítesis del mesón? 2) ¿Que el niño fue acostado en el «pesebre», pensando en el cajón donde se le echaba el alimento a los animales?

Pienso que para tratar de entender un poco la problemática en cuestión, debemos considerar el uso de la palabra griega «fátne» en el resto de la Biblia, y otros factores que no ignoraré en este análisis.  

En el Nuevo Testamento griego la palabra «fátne» se encuentra sólo en cuatro ocasiones, y todas únicamente en el evangelio de Lucas. Es decir que «fátne» en el Nuevo Testamento es una palabra típicamente lucana. A continuación, los pasajes de Lucas donde encontramos a «fátne», tomando como referencia la versión Reina Valera de 1960:

Lucas 2.7 “Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.”

Lucas 2.12 “Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.”

Lucas 2.16 “Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.”

Lucas 13.15 “Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber?”  

Después de considerar estos pasajes, nos preguntamos, ¿cuál será el sentido o acepción que parece tener la palabra «fátne» en estos pasajes, por el contexto? ¿Va en la línea correcta la versión Reina Valera 1960 cuando favorece la traducción «pesebre» en los cuatro pasajes? ¿Es posible que en algunos de estos, sino en todos, la traducción más adecuada sea «establo»? ¿Cuál será la idea que se hace la persona lectora cuando lee «pesebre» en estos cuatro pasajes de Lucas?  

Consideremos, pues, uno a uno, cada pasaje en particular.

Lucas 2.7 “Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.”

A primera vista parece que la traducción «pesebre» es la adecuada en este pasaje, no obstante, cuando notamos el contraste con la expresión «porque no había lugar en el mesón», cabe preguntarse si lo que se está contrastando no es tanto «el cajón» donde comían los animales, y «el mesón» (o «albergue», como traduce la Biblia de Jerusalén 1998); sino «el mesón», y «el establo» («fátne») como el lugar donde se guardaba el ganado.

Sobre la palabra «mesón» diré lo siguiente. La palabra «mesón» se encuentra en el Nuevo Testamento, en la versión Reina Valera de 1960, en sólo dos ocasiones y solamente en el evangelio de Lucas, a saber, en 2.7 y 10.34; sin embargo, la palabra griega que se traduce «mesón» en Lucas 2.7 es «katáluma»  (de género  gramatical neutro y de la tercera  declinación), que, por cierto, es traducida como «aposento» en misma Reina Valera de 1960 en Marcos 14.14 y Lucas 22.11, significa: cuarto, habitación, mesón. El comentario Exegético y Explicativo de la Biblia, Tomo II, el Nuevo Testamento (Casa Bautista de Publicaciones), hablando acerca del mesón dice: “Edificio cuadrado, con patio abierto en el centro, donde se alojaban los viajeros, y cuyas partes posteriores se usaban como establos para los animales”.

Y al respecto, el Comentario Bíblico San Jerónimo (Ediciones Cristiandad), se pronuncia con las siguientes palabras: “La palabra «katalyma» significa una habitación para un huésped o para comer (Lucas 22.11). Como la habitación exterior anexa a la cueva ya estaba completamente ocupada o al menos no permitía la intimidad, José llevó a María dentro de la cueva, donde se albergaban de ordinario los animales domésticos”.

En el mismo contexto y pasaje, Lucas 2.7, el mismo Comentario Bíblico San Jerónimo dice lo siguiente sobre la palabra «pesebre»: “Lo envolvió en pañales: en largas tiras de lienzo, según la costumbre de Palestina, para que el niño creciera fuerte y alto, pesebre: Jesús nació en una de las cuevas que se encuentran en las colinas que rodean Belén. A veces se usaban estas cuevas como viviendas, añadiéndoles un cobertizo a la entrada; los animales propiedad de la familia se estabulaban también en la misma cueva.”

Además, merece destacarse aquí que la versión Reina Valera 1995 de estudio tiene una interesante nota al pié de página respecto a la palabra «pesebre» en Lucas 2.7, cito: “Especie de cajón en el que se daba de comer  a las bestias. La palabra griega también puede referir al establo en su conjunto”.

Por otro lado, la palabra que se traduce «mesón» en Lucas 10.34 no es «katáluma», sino otra, «pandojéion» o «pandokéion» (de género gramatical neutro y de la segunda  declinación) y significa por igual, “mesón”, “posada.”

Ahora bien, después de considerar los datos expuestos, creo que una mejor traducción de “«fátne» en Lucas 2.7 es “establo”. Pero, ¿habrá alguna versión de la Biblia que favorezca mi punto de vista? Claro que sí, la Versión Popular Dios Habla Hoy, observemos: “Y allí nació su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales y lo acostó en el establo, porque no había alojamiento para ellos en el mesón.”

Por otro lado, un factor que no debemos perder de vista es que el famoso cuadro del nacimiento, que nos presenta a María, a José, y al niño acostado en una canasta («pesebre»), es más bien el resultado de un invento de San Francisco de Asís (Navidad en Greccio, año 1223 d. E.). Lo interesante es que la imagen de este famoso cuadro muy probablemente haya sido el factor decisivo en la persistencia de una interpretación y traducción que no son las más correctas de la palabra «fátne»; entendida estrictamente, de manera especial y popularmente, como «pesebre», es decir, como esa especie de cajón donde comían las bestias; todo esto a pesar de que, como ya hemos demostrado, la palabra «fátne» también significa «establo», y es en ese sentido en que debe entenderse en el Nuevo Testamento.

Mi sospecha es que la idea que por lo general subyace en la mente de la persona que lee la palabra «pesebre» en Lucas 2.7 está asociada con el cuadro del nacimiento que nos presenta el invento de San Francisco de Asís. Entonces cabe la pregunta: ¿Habría la posibilidad de que la persona lectora interpretara la palabra «pesebre» como la canasta donde supuestamente se acostó al niño, y no como el «establo» (lugar cerrado donde se guardaba el ganado), si no hubiera existido el invento de «los nacimientos» San Francisco de Asís?

Además, ¿hasta dónde revela la Reina Valera 1960 (y las demás versiones que en este caso traducen como ella) una influencia de la tradicional forma de ver el nacimiento de Jesús, a partir del invento de San Francisco de Asís, al traducir la palabra griega «fátne» como «pesebre» y no como «establo», como la Versión Popular Dios Habla Hoy, en Lucas 2.7?

Realmente no tengo la respuesta definitiva a esta pregunta, y la verdad es que no sé si la tenga; no obstante, algo que sí es cierto es que para cuando se hizo la publicación de la original traducción de la Biblia de Casiodoro de Reina, en 1569, la famosa «Biblia del Oso», ya debía ser bien conocida la tradición de los nacimientos inventados por San Francisco de Asís.

Además, tampoco podemos eliminar la posibilidad de que con la traducción «pesebre» y «establo», las versiones de la Biblia, como lo pone de manifiesto el diccionario de la Real Academia Española (1) «Especie de cajón donde comen las bestias». 2) «Lugar destinado a la comida de las bestias», hayan estado pensado en el segundo sentido de la palabra «pesebre». Pero yendo todavía un poco más lejos, cabría la pregunta: ¿Hasta dónde el invento de San Francisco de Asís ha influenciado a la Real Academia Española para hacer que ésta asuma como primera acepción de la palabra «pesebre», la idea de  ser especie de cajón donde comían las bestias? 

No quiero concluir esta parte sin dejar de decir que curiosamente la Real Academia Española tiene como tercera acepción de la palabra «pesebre» precisamente la idea del “nacimiento de  Asís”: “Nacimiento  (II representación del de Jesucristo).”

Finalmente, tengo que decir que la ambigüedad que existe respecto de la palabra «pesebre» en griego y en castellano, no existe, sin embargo, en el uso de la palabra «establo». Concluyo esta parte citando la definición que ofrece el Diccionario de la Real Academia Española de la palabra «establo»: «Lugar cubierto en que se encierra ganado para su descanso y alimentación».

Lucas 2.12 “Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.”

Respecto de este pasaje, atendiendo a todo lo dicho en el caso anterior, vuelvo a concordar con la Versión Popular Dios Habla Hoy: “Como señal, encontrarán ustedes al niño envuelto en pañales y acostado en un establo.”

Lucas 2.16 “Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.”

Aquí vuelvo a repetir lo que ya dije que, atendiendo a todo lo dicho en el caso anterior, vuelvo a concordar con la Versión Popular Dios Habla Hoy: “Fueron de prisa y encontraron a María y a José, y al niño acostado  en el establo.”

Ahora bien, conociendo la definición que ofrece el Diccionario de la Lengua Española, de la Real Academia Española de la palabra «establo», llama la atención la razón que tendría dicha academia (sabiendo la sinonimia que existe entre ésta y «pesebre»), para evitar poner como primera acepción de la palabra «pesebre», precisamente la acepción de la palabra «establo».   

Lucas 13.15 “Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber?” 

Respecto de este pasaje, creo que «establo», es mejor traducción que «pesebre». De todos modos, hay que observar que en este caso, la Versión Popular Dios Habla Hoy no usa ni «pesebre» ni «establo»; observemos: “El Señor le contestó: —Hipócritas, ¿no desata cualquiera de ustedes su buey o su burro en sábado, para llevarlo a tomar agua?”   

Ahora, como nota adicional, quiero analizar brevemente el uso de la palabra «fátne» en el Antiguo Testamento griego la Septuaginta (LXX). 

Pues bien, la palabra «fátne» la encontramos en la Septuaginta en los siguientes pasajes (para destacar el uso de «fátne» voy a colocar entre paréntesis la palabra «fátne» al lado de la palabra que refleja el uso de dicha palabra en la Septuaginta):  

2 Crónicas 32.28 “Asimismo hizo depósitos para las rentas del grano, del vino y del aceite, establos («fátne») para toda clase de bestias, y apriscos para los ganados.”

Isaías 1.3 “El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre («fátne», más bien  «establo») de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento.”

Joel 1.18 “¡Cómo gimieron las bestias! ¡cuán turbados anduvieron los hatos de los bueyes, porque no tuvieron pastos! También fueron asolados los rebaños de las ovejas”. 

Ahora bien, como en la traducción de la Reina Valera1960 no aparece propiamente la equivalencia de la traducción de la palabra «fátne»; voy a citar la traducción que de Joel 1.18 (Joel 1.17 en la Septuaginta), nos ofrece G.  Junemann B. en su traducción de la Septuaginta: “Saltaron(a) becerras de sus pesebres; desvaneciéronse, los tesoros; socaváronse los lagares, que se secó el trigo.” 

Habacuc 3.17 “Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales («fátne»).”

Job 6.5 “¿Acaso gime el asno montés junto a la hierba? ¿Muge el buey junto a su pasto («fátne»)?”

Proverbios 14.4 “Sin bueyes el granero («fátne») está vacío; Mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan.”

En suma: Lo cierto es que el matiz que ha primado en las distintas versiones de la Biblia respecto de la palabra «fátne», entendida principalmente como «pesebre» (especie de cajón donde comen las bestias) y no  como «establo» (lugar cubierto en que se encierra ganado para su descanso y alimentación) no es un matiz propio del griego. De hecho, la palabra «fátne», es ambigua y puede hacer referencia a cualquiera de las dos ideas, sin que deje de ser «establo»  su  sentido primario.

De todos modos, lo que probablemente ocurrió es que una vez entró en el escenario de la historia el invento de los “nacimientos” de San Francisco de Asís (año 1223 d. E.); la idea del «pesebre» (como el cajón donde comen las bestias) se haya impuesto en las versiones de la Biblia (incluso en los léxicos y diccionarios griegos), y hasta haya influenciado y determinado la forma en que la Real Academia Española misma ha manejado y explicado las dos acepciones de la palabra «pesebre».  

Respecto al uso de «fátne» en la Septuaginta (el AT en griego), se nota que también allí domina la idea de «establo», como acepción primaria.


Conclusión: ¿Dónde fue que, por fin, María acostó al niño? Respuesta: María acostó el niño en el «establo», ya que al no encontrar lugar en el edificio donde se alojaban los viajeros (el mesón), tuvieron que alojarse en la parte del mesón utilizada para guardar el ganado, es decir, el «establo».

Por tal razón favorezco la traducción de la Versión Popular Dios Habla Hoy, y de cualquier otra versión de la Biblia que haya traducido la palabra «fátne» como «establo» en Lucas 2.7 y las otras tres veces en que se encuentra la palabra «fátne» en el Nuevo Testamento Griego.

Cierro citando la traducción que de Lucas  2.7 se lee en la Versión Popular Dios Habla Hoy: “ Y allí nació su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales y lo acostó en el establo, porque no había alojamiento para ellos en el mesón. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario