domingo, 4 de enero de 2015

¡«Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz»! Pero se complicó el texto Un análisis crítico y exegético de Lucas 2.14

¡«Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz»!
Pero se complicó el texto

Un análisis crítico y exegético de Lucas 2.14


Héctor B. Olea C.

A modo de introducción:

Pienso que una manera inteligente de poner al tanto a mis lectoras y lectores, del problema planteado en la traducción e interpretación del pasaje que nos ocupa, Lucas 2.14, es trayendo a colación la traducción que se lee de dicho pasaje en algunas versiones de la Biblia. A continuación y para tal fin, voy a citar nueve versiones de la Biblia.

1) «Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras»: “Gloria en las alturas a Dios, y sobre la tierra paz entre los hombres de buena voluntad”

2) «Straubinger Biblia comentada»: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres (objeto) de la buena voluntad”

3) «Biblia Kadosh»: “¡En el más alto cielo, gloria a YAHWEH! ¡Y en la tierra, Shalom entre las personas de buena voluntad!"

4) «Reina Valera Actualizada 2003»: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres de buena voluntad!”

5) «Biblia de Jerusalén Latinoamericana»: “Gloria a Dios en las y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace”

6) «Nueva Traducción Viviente (NTV)»: “Gloria a Dios en el cielo más alto y paz en la tierra para aquellos en quienes Dios se complace”

7) «Todos los evangelios» (traducción íntegra dirigida por Antonio Piñero): “”Gloria en las alturas a Dios y sobre la tierra paz para los hombres de buena voluntad”

8) «Reina Valera 1995» “¡Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”

9) «Biblia Peshita en español»: “Gloria a Dios en las alturas, y sobre la tierra paz y buena esperanza para los hombres”

Leyendo pues estas nueve versiones representativas, creo que nos ponemos al tanto del problema planteado. Por supuesto, quiero que se dirija toda la atención a la parte final del pasaje, o sea, aquella que en casi todas las versiones está después de la palabra “paz”.

Pasemos ahora a analizar nuestro texto

I) Las diferencias que se observan en la traducción de la parte final de Lucas 2.14, como un problema de crítica textual

Ciertamente hay un problema de crítica textual en Lucas 2.14. La situación problemática se plantea en este aspecto como resultado de que hay dos lecturas alternativas del pasaje en cuestión. La primera lectura, la que cuenta con el apoyo de los testigos mejores y más antiguos, tiene la palabra «eudokías», que está en caso genitivo. Es esta la lectura que se lee en el texto griego crítico y en las ediciones del Nuevo Testamento Griego Nestlé-Aland, y la adoptaba como la más próxima a la original.

Al respecto se pronuncia Bruce M. Metzger en «Un Comentario textual al Nuevo Testamento al Texto Griego»: “La lectura es genitivo que es la más difícil cuanta con el apoyo de los testigos más antiguos representativos de los grupos Alejandrino y Occidental. El surgimiento de la lectura en nominativo puede explicarse como un retoque o como un descuido paleográfico (al final de una línea «eudokías» sería diferente de «eudokía» sólo por la presencia de la sigma lunar más pequeña posible, a penas un poco más grande que un punto por el que pudo haber sido tomada”.

Sigue Metzger diciendo: “Antes de que fueran descubiertos los manuscritos del Mar muerto, solía argumentarse que en hebreo la expresión “hombres de buena voluntad” (de Dios) era una expresión insólita, cuando no imposible. Pero ahora que se han encontrado en hebreo expresiones equivalente en varios himnos de Qumrán los hijos de su buena voluntad (de Dios) y los elegidos de su buena voluntad (de Dios) tal expresión puede considerarse como una construcción legítimamente semítica en una sección de Lucas que se caracteriza por construcciones de este tipo (caps. 1 y 2)”.

En la misma línea va Raymond E. Brown cuando afirma: “El genitivo eudokías está apoyado por los mejores manuscritos griegos y por las versiones latina y sahídica. Los manuscritos del Mar Muerto nos han proporcionado paralelos en hebreo (bené resonó) «hijos de su buena voluntad» y en arameo (enos reuteb) «un hombre de su buena voluntad» («El Nacimiento del Mesías», página 423).

Es preciso decir que esta es la lectura que reflejan y ha servido de base para siete de las versiones mencionadas arriba (y otras que hayan traducido a Lucas 2.14 de manera similar),  exceptuando a la Reina Valera 1995 y la Biblia Peshita en español.

La segunda lectura es la que tiene la misma palabra «eudokía» pero en caso nominativo (obsérvese, sin la “s”).  Si bien esta lectura no cuenta con el apoyo textual con que cuenta la lectura con la palabra «eudokías» en genitivo; no obstante, es la que se ha servido de base y  reflejan algunas versiones de la Biblia, como la Reina Valera 1995 y la Biblia Peshita en español, y posiblemente otras que hayan traducido a Lucas 2.14 en forma similar.

Cierro esta sección confesando que en lo personal me identifico con la lectura que exhibe el texto crítico, o sea, con la palabra «eudokías», o sea, en genitivo. Obviamente y, como veremos más adelante, con optar por esta lectura todavía no se resuelve la problemática que envuelve la parte final de Lucas 2.14.

II) Las diferencias que se observan en la traducción de la parte final de Lucas 2.14, como un problema gramatical  

Como ya advertí antes, las siete versiones restantes mencionadas en la introducción, a excepción de la Reina Valera 1995 y la Biblia Peshita en español, concuerdan en asumir una misma lectura textual como base para su traducción, o sea, la lectura que tiene a la palabra «eudokías», es decir, en genitivo.

Profundicemos ahora un poco más en torno a la palabra «eudokía», palabra que en Lucas 2.14 se tradujo como “buena voluntad” en la versión Reina Valera 1960.

Según el Léxico griego español del NT de Alfred Tuggy, la palabra «eudokía» tiene los siguientes significados: Agrado, complacencia, buena voluntad, anhelo, propósito, elección.  
Vale precisar que «eudokía» se la encuentra sólo en nueve ocasiones en todo el Nuevo Testamento, incluyendo a Lucas 2.14, a saber: Mateo 11.26; Lucas 10.21; Romanos 10.1; Efesios 1.5, 9; Filipenses 1.15; 2.13; 2 Tesalonicenses 1.11

Ahora bien, asumiendo como base la lectura con «eudokías», o sea, en caso genitivo, la problemática consiste en que hay dos formas de interpretar la misma palabra. 1) Como un «genitivo subjetivo»; 2) como un «genitivo objetivo». Ahora, si bien la traducción puede ser prácticamente la misma, en realidad el énfasis no es el mismo, como muy bien lo plantea Simón Kistemaker en su obra «Introducción al griego», página 155. El énfasis del genitivo subjetivo recae sobre el sujeto de la acción, mientras que el énfasis del genitivo objetivo recae sobre el objeto que recibe la acción.

En tal sentido, asumiendo a «eudokías» como un «genitivo subjetivo», la expresión «los hombres» sería el sujeto, y la traducción en consecuencia sería «“entre los hombres de buena voluntad», «entre los hombres que poseen o tienen buena voluntad».

Pero asumiendo a «eudokías» como un «genitivo objetivo», la misma expresión «los hombres», sería más bien el complemento y objeto directo que recibe la acción. En tal sentido, la traducción lógica es «entre los hombres que son objeto de buena voluntad», «entre los hombres que reciben la buena voluntad de Dios», «entre los hombres en quienes Dios se complace».

III) Ahora bien, pasemos a analizar el uso de «eudokía» en el resto de las veces en que ocurre en el NT:

Mateo 11.26 “26Sí, Padre, porque así te agradó («eudokía» en nominativo y Dios como sujeto)

Lucas 10.21 “21En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó («eudokía» en caso nominativo y teniendo a Dios como sujeto, el mismo caso de Mateo 11.26)

Romanos 10.1 “1Hermanos, ciertamente el anhelo («eudokía» en nominativo y el sujeto es Pablo) de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación

Efesios 1.5 “5en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto («eudokía» en acusativo y Dios es el sujeto) de su voluntad

Efesios 1.9 “9dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito («eudokía», el mismo caso de Efesios 1.5), el cual se había propuesto en sí mismo

Filipenses 1.15 “Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad («eudokía» en caso acusativo y el sujeto son seres humanos)

Filipenses 2.13 “13porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad («eudokía» en caso genitivo pero con una preposición; y Dios es el sujeto)

2 Tesalonicenses 1.11 “11Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito («eudokía» en caso acusativo y Dios es el sujeto) de bondad y toda obra de fe con su poder

Como lo demuestra el análisis que acabo de hacer, ciertamente no encontramos en el resto de las veces en que se usa «eudokía» en el NT un caso similar al de Lucas 2.14.

IV) Consideremos ahora el uso de «eudokía» en la versión griega del AT, o sea, la Septuaginta

La palabra «eudokía» se la encuentra en la Septuaginta, en los siguientes pasajes: 1 Crónicas 16.10; Salmo 5.12; 19.14; 51.18; 69.14; 141.5; 145.16, 

1 Crónicas 16.10 “Gloriaos en su santo nombre; Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová” (la Septuaginta tradujo “alégrese el corazón de los que buscan su voluntad («eudokía» en caso acusativo)

Salmo 5.12 “Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; Como con un escudo lo rodearás de tu favor («eudokía» en genitivo singular o acusativo plural)”

Salmo 19.14 “Sean gratos («eudokía» en acusativo) los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío”

Salmo 51.18 “Haz bien con tu benevolencia («eudokía» en dativo) a Sión. Edifica los muros de Jerusalén”

Salmo 69.13 “Pero yo a ti oraba, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad («eudokía» en genitivo); Oh Dios, por la abundancia de tu misericordia, Por la verdad de tu salvación, escúchame”

Salmo 141.5 “Que el justo me castigue, será un favor, Y que me reprenda será un excelente bálsamo. Que no me herirá la cabeza; Pero mi oración será continuamente contra las maldades («eudokía» en dativo plural) de aquéllos”

Salmo 145.16 “Abres tu mano, Y colmas de bendición («eudokía» en acusativo plural) a todo ser viviente”

Como lo demuestra nuestro análisis, tampoco en la Septuaginta encontramos un caso similar al que encontramos en Lucas 2.14. En tal sentido, es única la situación con que nos encontramos en relación a la palabra «eudokía» en Lucas 2.14, y no sólo respecto del NT sino del AT también.

V) Retomemos ahora el análisis de Lucas 2.14

Ya había dicho antes que dejando al margen la lectura que tiene a «eudokía», o sea, en nominativo, que es la lectura que reflejan la versión «Reina Valera 1995» y  «Biblia Peshita en español», así como otras versiones que traducen de manera similar a éstas, cito:

«Reina Valera 1995» “¡Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”

«Biblia Peshita en español»: “Gloria a Dios en las alturas, y sobre la tierra paz y buena esperanza para los hombres”

También tenemos la lectura que han seguido la mayoría de versiones, que es la que tiene el texto crítico, y la serie del Nuevo Testamento griego Nestlé-Aland, la que tiene a «eudokías», o sea, en genitivo. Ahora bien, después de haber explicado que «eudokías», en genitivo, puede ser leído e interpretado en dos maneras: como «genitivo subjetivo» y «genitivo objetivo», quiero ahora hacer resaltar dichas opciones en algunas versiones de la Biblia.

En tal sentido, cito a continuación algunas de las versiones de la Biblia que han optado por asumir el «genitivo subjetivo»:

«Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras»: “Gloria en las alturas a Dios, y sobre la tierra paz entre los hombres de buena voluntad”

«Biblia Kadosh»: “¡En el más alto cielo, gloria a YAHWEH! ¡Y en la tierra, Shalom entre las personas de buena voluntad!"

«Reina Valera Actualizada 2003»: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres de buena voluntad!”

«Todos los evangelios» (traducción íntegra dirigida por Antonio Piñero): “”Gloria en las alturas a Dios y sobre la tierra paz para los hombres de buena voluntad”

Han optado, pues, por el «genitivo objetivo», las siguientes versiones, y otras que traduzcan de manera similar:

«Straubinger Biblia comentada»: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres (objeto) de la buena voluntad”

«Biblia de Jerusalén Latinoamericana»: “Gloria a Dios en las y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace”

«Nueva Traducción Viviente (NTV)»: “Gloria a Dios en el cielo más alto y paz en la tierra para aquellos en quienes Dios se complace”

VI) Evaluación:

¿Cuál será la opción preferible y más acertada? ¿Qué habrá tenido en mente el autor del evangelio de Lucas cuando usó a «eudokías», o sea, en caso genitivo? ¿Habrá tenido en mente el «genitivo subjetivo», por el cual optaron las «Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras», La «Biblia Kadosh», la «Reina Valera Actualizada 2003», «Todos los evangelios» (traducción íntegra dirigida por Antonio Piñero) y otras?

¿Habrá tenido en mente el «genitivo objetivo», opción por la cual optaron «Straubinger Biblia comentada», «Biblia de Jerusalén Latinoamericana», la «Nueva Traducción Viviente (NTV)» y otras?

Es más, ¿en verdad habrá tenido en mente el autor de Lucas el genitivo («eudokías»), y no el nominativo («eudokía»)? 

¿Cuál genitivo concuerda más con el carácter general y matices propios del evangelio de  Lucas?  

En verdad debo confesar que muy probablemente nunca podremos estar del todo seguros respecto de la idea y de cual genitivo estaba en la mente del autor del evangelio de Lucas, por lo cual sea cual sea la opción que se escoja, sin duda no estará exenta de escollos. De todos modos, habiendo hecho las salvedades de lugar, pienso que podemos considerar ciertas pistas, que en cierta forma nos pueden ayudar en este sentido.

En primer lugar, en una línea contraria no sólo al genitivo sino al nominativo también, Raymond E. Brown cita la opinión de Schwarz, cito: “Schwarz (Lobgesang) que considera «eudokías» como una adición a un original de dos versos (compárese Lucas 19.38), piensa que se añadió porque la actitud cristiana era igual que la de Qumrán: la paz de Dios no es para todos, sino sólo para la comunidad elegida” («El Nacimiento del Mesías», página 423).

En segundo lugar, argumentando a favor de la presencia del genitivo «eudokías» pero como un «genitivo objetivo» y en contra del «genitivo subjetivo» aunque sin mencionarlo, Bruce M. Metzger plantea: el sentido, parece ser, no que la paz divina puede ser otorgada donde ya está presente la buena voluntad humana sino que, en el nacimiento del salvador, la paz de Dios reposa sobre aquellos a quiénes él ha elegido según su buen parecer” («Un comentario textual al Nuevo Testamento griego», comentando a Lucas 2.14).

En tercer lugar, pero reaccionando en una línea contraria a Schwarz, incluso a la de Bruce M. Metzger, Raymond E. Brown, que por cierto se inclina por el «genitivo objetivo», afirma: “Pero Lucas 2.10 ha dicho que esta gran alegría es «para todo el pueblo»; por tanto, en el pensamiento lucano el favor de Dios es más amplio («El Nacimiento del Mesías», página 423).

En cuarto lugar, pienso que la interpretación de «eudokías» como un «genitivo subjetivo», se puede defender y hasta justificar apelando a ciertas características propias del evangelio de Lucas. Precisamente, llama la atención el hecho de que sólo en el evangelio de Lucas encontramos unos relatos en los que se pone de relieve la buena voluntad («eudokías» sin emplear dicha palabra por supuesto) socio-culturalmente insospechada o no esperada, de unos personajes, tales como: una mujer pecadora (Lucas 7.36-50); dos publicanos (Lucas 18.9-14; 19.1-10); dos samaritanos, un leproso y otro que no (Lucas 10.25-37; 17.11-19;

Conclusión: La problemática en torno a la parte final de Lucas 2.14, posiblemente insoluble del todo, involucra un problema textual, por un lado, y un problema gramatical por otro. De todos modos, al margen de la opción que se escoja, no es posible obviar que con base a los dos tipos de aspectos problemáticos de nuestro pasaje en cuestión; tenemos tres opciones, las cuales se reproducen y han encontrado lugar en las distintas versiones de la Biblia.

Concluyo reafirmando las tres opciones mencionadas:

1) La lectura que tiene el nominativo, o sean «eudokía», que aunque no tiene un apoyo textual de la misma calidad que la que tiene el genitivo, todavía ha sido la opción asumida por algunas versiones de la Biblia. Esta es la lectura que reflejan y se lee en la Reina Valera 1995, la Biblia Peshita en español y otras versiones que concuerden con estas en su traducción de la parte final de Lucas 2.14: “buena voluntad para con los hombres”

2) La lectura que asume al genitivo «eudokías» como un «genitivo objetivo», que es la opción tomada y reflejada y leída en las siguientes versiones: «Straubinger Biblia comentada», «Biblia de Jerusalén Latinoamericana», «Nueva Traducción Viviente (NTV)» y otras.  
 
3) La lectura que asume el genitivo «eudokías» como un «genitivo subjetivo», que es la opción tomada, reflejada y leída en las siguientes versiones: «Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras», «Biblia Kadosh», «Reina Valera Actualizada 2003», «Todos los evangelios» (traducción íntegra dirigida por Antonio Piñero) y otras.  

Un consejo para las versiones de la Biblia. Soy de la opinión de que al margen de la opción que escoja una determinada versión de la Biblia; sería ideal que en una nota al pie de página, se ponga al tanto a las personas lectoras de la problemática que hay en torno a la parte final de Lucas 2.14, y de las otras alternativas que hay respecto de su traducción.


¡Hasta la próxima!

   

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