jueves, 25 de agosto de 2016

«De cierto, de cierto», una repetición innecesaria



Cuestiones de traducción bíblica

Héctor B. Olea C.

La expresión «de cierto, de cierto» (griego: «amén amén»), es una expresión que en toda la Biblia se lee únicamente en el evangelio de Juan, y en 25 ocasiones para ser exacto, tomando como referencia la versión Reina Valera 1960.

De estas 25 ocasiones, en 20 está acompañada por la forma verbal de tiempo presente, voz activa del modo indicativo, en la primera persona del singular, del verbo «légo» (yo digo), o sea, la misma forma verbal básica: «légo», más el pronombre personal de la segunda persona del plural en caso dativo, como complemento indirecto, «jumín» (a ustedes).

Las otras 5 ocasiones, la expresión «de cierto, de cierto», está acompañada de la misma forma verbal, «légo»; pero ahora con el pronombre personal de la segunda persona singular, en caso dativo, como complemento indirecto, «soi» (a ti).

Ahora bien, es la expresión griega «amén, amén légo», una forma más de mostrarse el autor del evangelio de Juan, demasiado dependiente de la forma de la lengua hebrea, demasiado literalista por cierto. Precisamente, en el hebreo del Tanaj, una de las formas de expresar el superlativo del adjetivo y adverbio, y la llamada «excelencia del sustantivo», es mediante la repetición de la misma palabra.

Ejemplos de este recurso de repetición los encontramos en el Tanaj mismo, con el empleo de la expresión «shalóm shalóm» («paz paz»), en 1 Crónicas 12.18; Isaías 57.19; Jeremías 6.14; 8.11.  

Por su parte, la Septuaginta tradujo la expresión «shalóm shalóm», al menos en Isaías 57.19, con la expresión «eiréne ep’ eiréne» y en Jeremías 6.14, con la expresión «eiréne eiréne».

En conclusión, una forma acertada de traducir la expresión hebrea «shalóm shalóm» (griego «eiréne eiréne»), es «suma paz», «suprema paz».    

Por otro lado, una traducción acertada de la expresión juanina «amén, amén légo», es «ciertamente digo», «sin duda alguna digo», «con certeza digo», «con seguridad digo».

En tal sentido, observemos la acertada traducción que nos ofrece la «Nueva Biblia Española» en Juan 1.51 y 3.3.

«Sí, os aseguro que veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar por este Hombre» (Juan 1.51)

Contrástese con la traducción que ofrece la Reina Valera 1960: «Y le dijo: De cierto, de cierto os digo…»

«Jesús le contestó: -Pues sí, te aseguro que si uno no nace de nuevo, no podrá gozar del reinado de Dios» (Juan 3.3)

Contrástese la traducción que nos ofrece la Reina Valera 1960: «Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo…»  

Finalmente, puedo decir que me sorprendió la desacertada traducción que hace de los dos pasajes citados (Juan 1.51 y 3.5), la obra «Todos los evangelios, traducción íntegra de las lenguas originales de todos los textos evangélicos conocidos»; obra publicada por la Editorial EDAF en el año 2009, bajo la dirección de Antonio Piñero. Cito: «verdaderamente, verdaderamente».  


¡Hasta la próxima!


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