lunes, 6 de septiembre de 2010

Sobre la etimología de la palabra “Biblia”

Sobre la etimología de la palabra “Biblia”

Héctor Benjamín Olea Cordero

A pesar de lo que dicen la mayoría de las fuentes, la palabra “Biblia” no viene de “biblos”, sino más bien viene de “biblíon”. En verdad “biblíon” es un diminutivo de “biblos”, pero ocurre que el nominativo y acusativo plural de “biblíon” es “biblía”, forma prácticamente igual a la castellana “biblia” (la diferencia solamente está en el acento).

La palabra castellana “Biblia” es bísilaba y grave (cuya sílaba tónica es la penúltima sílaba); la palabra “biblía” (con el acento y tilde en la “i” de “blía” rompe el diptongo, y la convierte en trisílaba (bi-blí-a, como en filosofía), pero continua siendo grave.

Ahora bien, es la expresión griega “biblía” la que se traduce “libros” en Juan 21.25 (Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén.”); 2 Timoteo 4.13 (“Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos.) y Apocalipsis 20.12 (“Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.).

En lo que respecta al Antiguo Testamento, la expresión no se encuentra en la Septuaginta (AT en griego) dentro de lo que la mayoría de cristianos protestantes llaman “canon del AT. No obstante, sí se la encuentra y, sólo, en 1 Macabeos 12.9 (la frase completa es “ta biblía ta jáguia”). Lo interesante es que el libro de Macabeos forma parte de los llamados “libros deuterocánonicos” del AT (demominación asumida por lo general por el catolicismo).

Gracias a Dios este libro puede ser consultado en la Versión Popular de Estudio, también en las ediciones de la Biblia en Versión Popular que se identifican como “interconfesionales” y que agregan la nota: “con los deuterocanónicos”.

El texto de 1 Macabeos 12.9 es: “Aunque nosotros no tenemos necesidad de estas cosas, pues buscamos nuestro apoyo en los libros sagrados que poseemos”.

Concluyendo, aclaro que, aunque la Biblia en lenguaje sencillo (Biblia en lenguaje actual) tradujo a Juan 5.39 con el modo indicativo (que es lo correcto); en cambio, la expresión “ustedes estudian la Biblia”, es un inadmisible anacronismo, ya que para el tiempo de Jesús, todavía los judíos no habían llegado al consenso que arribaron hacia los años 90 después de Cristo con respecto a los libros que finalmente comprenderían el canon de la inadecuadamente llamada “Biblia hebrea” (el Antiguo testamento de los cristianos).

Finalmente, para el tiempo de Jesús, del Nuevo Testamento no se había escrito ni usa sola línea. Esto demuestra lo inaceptable que resulta que la Biblia en Lenguaje sencillo use la palabra “Biblia” en Juian 5.39. Además, hay que decir que fue mucho después, en el siglo trece, cuando la expresión “La Biblia” comenzó a usarse para referir al conjunto de libros sagrados del cristianismo, comprendido por el AT y el NT, como lo conocemos hoy.

1 comentario:

  1. MUY INTERESANTE

    SERIA BUENO QUE LAS IGLESIAS COMPARTIERAN

    ESTOS PUNTOS DE VISTA

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