martes, 5 de octubre de 2010

a original designación que recibió el grupo de seguidores de Jesús no fue ni “cristianos” ni evangélicos”

La original designación que recibió el grupo de seguidores de Jesús no fue ni “cristianos” ni evangélicos”

Héctor Benjamín Olea Cordero
Presidente del Instituto Dominicano de Ciencias Bíblicas IDCB, Inc.
Tomando como punto de partida la evidencia que nos aporta el libro de los Hechos, podemos afirmar con seguridad que el calificativo que originalmente recibió el grupo de seguidores de Jesús fue “los del camino” (griego jodós). Considérese por ejemplo las siguientes citas bíblicas tomadas de la Biblia de Jerusalén:
Hechos 9.2: “y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, con el fin de obtener permiso para llevar presos a Jerusalén a los hombres o mujeres que encontrase, seguidores del Camino”
Hechos 19.9: “Pero como algunos se obstinaban, no se dejaban persuadir y hablaban mal del Camino ante la gente, rompió con ellos y formó grupo aparte con los discípulos…”
Hechos 19.23: “Por entonces se produjo un tumulto no pequeño con motivo del camino”.
Hechos 22:4: “Yo perseguí a muerte a este Camino, encadenando y encarcelando a hombres y mujeres.”
Hechos 24:14: “En cambio, te confieso que, según el Camino, que ellos llaman secta, doy culto al Dios de mis antepasados, creo en todo lo que está escrito en la Ley y en los Profetas”
La palabra griega que se traduce aquí “secta” es jáiresis, que significa: secta, partido, división, movimiento. Es interesante que esta sea la misma palabra con la que se hace referencia en el mismo libro de los Hechos a dos de las principales facciones del Judaísmo del primer siglo de nuestra era, a saber, los Saduceos (en Hechos 5.17), y los Fariseos (en Hechos 15.5). Esta común designación confirma lo que ya se ha establecido como una verdad histórica, que el movimiento de los seguidores de Jesús fue considerado en un principio como una secta o facción más del Judaísmo.
Hechos 24.22: “Félix, que estaba bien informado en lo referente al Camino, les dio largas, diciendo: Cuando baje el tribuno Lisias decidiré sobre vuestro asunto”.
Para concluir este punto, quiero citar, en primer lugar, lo que afirma el biblista y exégeta católico francés, Xavier Léon Dufour, en su “Diccionario del Nuevo Testamento” (publicado en España por Desclée De Brouwer, año 2002) sobre la palabra Camino, cito: “En los Hechos, la expresión “el Camino” empleada de modo absoluto, es sinónimo de la nueva vida en la fe cristiana.”
En segundo lugar, creo que son también pertinentes las siguientes palabras del Diccionario Teológico del Nuevo Testamento (Coenen, Lothar y otros, España, Ediciones Sígueme), año 2003 cito: “Cuando Hechos 22.4 señala que Pablo persiguió “el camino” se refiere a la comunidad cristiana con su mensaje sobre la resurrección del crucificado. Ello no autoriza a proponer una falsa alternativa: o camino = doctrina, o camino = comunidad cristiana. Ambos conceptos están mutuamente relacionados y presentes en el término. En consecuencia, debemos de entender “camino”, en el uso absoluto que hace Hechos de este término, como designación de los cristianos y de su mensaje sobre Jesucristo, y en este mensaje hay que incluir también un determinado “estilo de vida” (“camino”).
Por otro lado, el mismo libro de Hechos (24.5) pone en evidencia que posteriormente los seguidores de Jesús de Nazaret, también recibieron el calificativo de “los Nazarenos”. Esto ocurriría muy probablemente en una época relativamente temprana, antes del año 70, cuando todavía se veía el movimiento de los seguidores de Jesús de Nazaret como una facción más del Judaísmo (véase lo dicho más arriba sobre la palabra traducida aquí “secta”).
Hay que decir que el plural, “Nazarenos”, ocurre en toda la Biblia una sola vez, y es en Hechos 24.5 “Porque hemos hallado que este hombre es una plaga, y promotor de sediciones entre todos los judíos por todo el mundo, y cabecilla de la secta de los nazarenos.”
Ahora bien, resulta sorprendente que a pesar de que Jesús es identificado principalmente como “nazareno” (trece veces en trece pasajes del Nuevo Testamento) en los evangelios hasta en el mismo Hechos, no parece que sus seguidores recibieran al principio un calificativo asociado al de su maestro (“los nazarenos”), ni que fuera de un uso tan amplio. Por ejemplo, aunque en Hechos 24.5 se identifica a Pablo como “cabecilla” de la secta de los nazarenos; no obstante, antes de su conversión Hechos no afirma que Pablo fuera hacia Damasco a perseguir a “nazarenos”, sino a “los del camino” (Hechos 9.2).
Probablemente muchos se preguntarán, ¿pudo surgir primero el nombre “los nazarenos” que el de “los del camino”? ¿Se identificarían los primeros judeocristianos como los “nazarenos” o como “los del camino”? Nada es imposible en este sentido; sin embargo, atendiendo a las fuentes que tenemos, principalmente el libro de Hechos, para analizar ambas designaciones; pienso que todavía cabe preguntarse: ¿No existía todavía el calificativo “los nazarenos” para cuando Pablo iba hacia Damasco a perseguir a seguidores de Jesús? ¿Existirían ya, para dicha ocasión, tanto el calificativo “los nazarenos” como “los del camino”, y el autor de Hechos prefirió usar el segundo? ¿Hasta que punto el carácter retrospectivo del enfoque de los evangelios y el mismo Hechos nos impide llegar a conocer lo que realmente ocurrió al principio, con relación al objeto de nuestro análisis?

De todos modos, es interesante que Hechos 24.5 refleje la idea de que Pablo era el líder o cabecilla del nuevo movimiento que giraba en torno a la figura Jesús de Nazaret. Si bien podía ser este un argumento falaz, pero conveniente en el proceso a Pablo, es posible que fuera un reflejo real del impacto de la acción misionera de Pablo en todo el Asia menor como, promotor principal del mensaje acerca de Jesús de Nazaret (véase Hechos 19.1, 8-10, 21; 20.1-6).

Conclusión: Después de todo lo que hemos dicho, después de las observaciones consideradas; a la luz de las fuentes de que disponemos, según el orden en que se nos presentan los eventos en el libro de Hechos; no tenemos otra opción que concluir que la primera designación con que se dio a conocer (se identificó a sí misma o se la señaló) la primitiva comunidad (o comunidades) seguidora de Jesús, fue “los del camino.

No quiero concluir este ensayo sin decir que Hechos es el único libro del Nuevo Testamento que nos informa de los distintos nombres con los que se hizo referencia a las primeras comunidades seguidoras de Jesús de Nazaret en el primer siglo de nuestra era: 1) “Los del camino” (Hechos 9.2). 2) “Cristianos” (Hechos 11.26); y 3) “Los nazarenos” (Hechos 24.5).

¿Afirma 2 Timoteo 3.16 la inspiración de los 66 (o 73) libros de la Biblia, o más bien establece la utilidad y valor de un libro inspirado por Dios?


«Ya está disponible en Amazon, para todo el mundo, mi libro que lleva como título: La Biblia misma no afirma ser «inspirada»Un análisis y comentario crítico, exegético y valiente del texto griego de 2 Timoteo  3.16y otros catorce artículos de mucho interés.

Te desafío a esta interesante lectura y podrás comprobar tu mismo que es lo que realmente dice el texto griego ( el texto fuente usado para la traducción) de 2 Timoteo 3.16.


Hacer clic aquí para ver el libro en formato electrónico


Hacer clic aquí para ver el libro en formato impreso (en papel)



I)        «Textos canónicos» versus «manuscritos originales»                     

II)       Estudiar la Biblia con base en «textos traducidos» tiene  sus límites

III)      El valor de la transliteración y sus modalidades                     

IV)     Como la traducción, la transliteración también es contextual 

V)      «La Biblia dice», una expresión bajo sospecha                      

I)        «Biblia devocional» o «Biblia de estudio», ¿cuál es la mejor opción?

VII)    «Biblia católica» y «Biblia protestante», ¿una distinción legítima?

VIII)   El papel de la Biblia y el de la comunidad de fe en el proceso de interpretación bíblica y de elaboración teológica

IX)     La dependencia y el papel del «Espíritu Santo» en el proceso  de elaboración teológica y definición doctrinal

X)      La Biblia se resiste a ser esclavizada por católicos y    protestantes

XI)     Una traducción acertada de 2 Timoteo 2.16 debe ser distinta  a la que se lee en versión Reina Valera revisión de 1960

XII)    Una traducción acertada de 2 Timoteo 3.16 obliga a repensar también la interpretación de otros textos bíblicos relacionados

XIII)   ¿«Cuervos» o «comerciantes», ¿qué es lo que en realidad dice el texto hebreo  en 1 Reyes 17.4 y 6?

XIV)   ¿Por qué utilizar la figura de «el cuervo» para invitarnos a confiar en  Dios?

XV)    ¡Danos! ¿el sustento de hoy, o el de cada día?              

No hay comentarios:

Publicar un comentario