Zeus versus Zeós (theós), cursos online y virtual de griego koiné

 


«Zeus» versus «zeós» («theós»)

Héctor B. Olea C.

Las personas que erróneamente pretenden establecer una derivación semántica y morfológica (etimológica) de la palabra «zeós» («theós») y la palabra «Zeus», deberían considerar lo siguiente.

En primer lugar, no existe una derivación alguna (morfológica o etimológica) de «zeós» (transliterada popularmente como «theós», transliteración al inglés legítima y acertada, pero no como transliteración al español o castellano).

Lo que sí tienen en común la palabra (nombre propio) «Zeus» y la palabra «zeós» (nombre común), es que la letra inicial de ambas (si bien no es la misma), realizan el mismo fonema (hay más letras que fonemas).

Es más, en lo que respecta al latín, la «Gramática latina» de Santiago Segura Munguía (Universidad de Deusto, 2012), afirma que el grupo consonántico «th» suena «t», pues la «h» no suena en este y otros grupos consonánticos latinos (página 21).

También puntualiza la obra de Santiago Segura Munguía que se añadió la «h» a la «c» («ch»), a la «t» («th»), a la «r» («rh») y a la «p» («ph»), para poder reproducir las palabras tomadas del griego (misma página).  

En tal sentido, es preciso poner de relieve que el nombre propio «Teodoro» (en griego inicia con la misma letra «theta» («zeta») con que inicia la palabra «zeós» (dios, Dios).

En segundo lugar, «Zeus» es un nombre propio y siempre de género masculino, pero «zeós» no es un nombre propio, y podía asumirse como de género masculino (dios, Dios) o como de género femenino (diosa, Diosa), según el género del artículo definido.

De todos modos es preciso decir que en la koiné bíblica (Septuaginta y NT Griego) la palabra «zeós» (dios, Dios, diosa, Diosa) entró por lo general y dominantemente en género masculino (dios, Dios).

Sin embargo, en Hechos 19.37 observamos el único caso del empleo de «zeós»  en género femenino en la koiné bíblica, por supuesto, indicado por el artículo definido.

En dicho texto encontramos la palabra «zeós» con la morfología del caso acusativo singular común al género masculino y al género femenino, «zeón», pero marcada como en género femenino por la morfología del artículo: «ten».    

En tercer lugar, sí tiene presencia en la koiné bíblica el nombre «Zeus». En lo que respecta al Nuevo Testamento Griego, lo encontramos en Hechos 14.12, en caso acusativo: «Día».  

En cuarto lugar, es preciso poner de relieve que «zeós» («theós») ejerce en el pensamiento cristiano una función similar a la de «Zeus» en el pensamiento griego, y YHVH en el pensamiento judío.

Finalmente, a manera de ilustración, anexo tres imágenes mostrando la declinación completa del sustantivo «Zeus», la declinación de «zeós» como masculino y femenino, aunque sólo en el singular.

Muy a propósito de nuestro curso online y virtual de «gramática española aplicada» (que inicia el viernes 2 de julio), de nuestro curso online y virtual de «hebreo bíblico» (clásico) desde cero, que inicia el martes 7 de septiembre, y de las actuales sesiones de nuestro curso online y virtual de griego koiné iniciando desde cero.

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Sobre la «declinación flexiva» y la «declinación preposicional», cursos online y virtuales de hebreo y griego

Sobre la «declinación flexiva» y la «declinación preposicional»

Cuestiones de lingüística, gramática y traducción bíblicas

 

Héctor B. Olea C.

Concepto de «declinación»

Se llama «declinación» a la ordenación en paradigmas de las diversas formas a que da origen a la flexión causal de una palabra (declinación flexiva).

Luego, se llama «caso» a las formas que adopta el nombre o sustantivo (y las demás palabras sujetas a la flexión nominal) mediante flexión (cambios en su desinencia o terminación) para indicar la función que desempeña en la frase u oración.

Existen, pues, dos tipos de flexión: 1) la «flexión verbal» (la que experimentan los verbos), y 2) la «flexión nominal» (la que experimenta el sustantivo, el adjetivo, el artículo y en cierta forma toda palabra sustantivada).

En consecuencia, se establece que los verbos «se conjugan» («flexión verbal»), y los sustantivos «se declinan» («flexión nominal»).

Además, en el marco de la «flexión nominal» es preciso hablar por lo menos de dos principales tipos de declinaciones: la «declinación flexiva» (propia de las lenguas flexivas como el latín y el griego), y la «declinación preposicional» (la que caracteriza al hebreo clásico y al español).

Se habla de «declinación preposicional» cuando para expresar las funciones de las palabras en el contexto de la frase u oración, se añaden a las palabras unos morfemas no desinenciales llamados «preposiciones».

Por supuesto, incluso en lenguas como el latín y el griego clásico y koiné, no todas las palabras son «flexivas» (sujetas a la flexión nominal o la flexión verbal), pues hay palabras como las preposiciones, las conjunciones y las interjecciones que no están sujetas a flexión alguna, a cambio morfológico alguno relacionado con su función en la estructura sintáctica de la frase u oración.   

De todos modos es preciso poner de relieve que hay en el griego sustantivos (palabras sujetas a la flexión nominal) que no son flexionales, que no son flexivos (sustantivos indeclinables) y que es mediante el artículo que se señala su caso y su función en la frase u oración.  

En todo caso, en lo que a la «flexión nominal» se refiere, mientras que en la «declinación flexiva» la morfología de la palabra en sí misma indica el caso y su función en el contexto de la frase u oración (como ocurre en el griego clásico y koiné); no así en la «declinación preposicional» (en la cual el sustantivo no experimenta cambio alguno para indicar su caso y función en el contexto de la frase u oración).

Por ejemplo: 1) la palabra «Dios» como «sujeto» (caso nominativo): “Dios creó”; 2) la palabra «Dios» como a quien se invoca (caso vocativo): “Dios, ayúdame”; 3) la palabra «Dios» como «modificador directo» (caso genitivo): “El hijo de Dios”; 4) la palabra «Dios» como «objeto indirecto» (caso dativo): “Este servicio es para Dios”; 5) la palabra «Dios» como «objeto directo» (caso acusativo): “Yo vi a Dios”.

Finalmente, como podemos observar, la palabra «Dios» no ha sufrido cambio alguno para expresar el caso en que se encuentra y la función que desempeña en la frase u oración, pues el español o castellano se caracteriza por una «declinación preposicional», y no «flexiva causal» (como la del griego), como muestro en la imagen que acompaña este artículo.

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El tiempo pretérito imperfecto versos el tiempo aoristo, cursos online y virtuales de hebreo, griego y más

 

El tiempo pretérito imperfecto versos el tiempo aoristo

Cuestiones de lingüística, gramática y traducción bíblicas

 

Héctor B. Olea C.

En la lengua española existen indiscutibles diferencias entre el llamado «pretérito imperfecto» y el llamado «pretérito perfecto simple». Dichas diferencias son tanto morfológicas como relativas al aspecto de la acción verbal.

Por un lado, el llamado «pretérito perfecto simple» (llamado «pretérito perfecto indefinido») apunta a una acción puntual en el pasado, por ejemplo: yo jugué, tú estudiaste, ella pintó.  

Por otro lado, el llamado «pretérito imperfecto» apunta a una acción repetida en el pasado, en otras palabras, el “pretérito imperfecto de reiteración o de hábito”, por ejemplo: Yo jugaba, tú estudiabas, ella pintaba.  

En tal sentido, podemos decir que el aspecto de la acción del «pretérito imperfecto» es en cierta forma equivalente al aspecto de la acción del «tiempo presente», pero situada en el pasado.  

Luego, en lo que respecta a la legua griega koiné, es muy similar la situación respecto de «pretérito imperfecto» en relación al «tiempo aoristo primero» (“aoristo débil o sigmático”, con una sigma como característica de dicho tema temporal), y del «aoristo segundo» (“aoristo fuerte y no sigmático”, sin sigma en su tema temporal).

Pero, en lo que respecta a la lengua griega koiné, a pesar de existir una diferencia en cuanto al aspecto de la acción, existe una indiscutible y clara semejanza morfológica entre el llamado «pretérito imperfecto» y el tiempo llamado «aoristo segundo».

En tal sentido, a mis estudiantes les insisto en la siguiente clave: Cuando nos encontremos frente a una forma verbal finita (un verbo conjugado) con todas las características morfológicas del «pretérito imperfecto», pero sustentada en un tema temporal distinto al del presente, estaremos ante una forma verbal en tiempo «aoristo segundo».

Consecuentemente, cuando nos encontremos frente a una forma verbal finita (un verbo conjugado) con todas las características morfológicas del «aoristo segundo», pero sustentada en el tema verbal del presente, estaremos ante una forma verbal en tiempo «pretérito imperfecto».   

Finalmente, si bien existen indiscutibles y obvias diferencias entre el «tiempo futuro» y el tiempo «aoristo primero» en lo que respecta al aspecto de la acción; por otro lado, existen innegables semejanzas entre el tema temporal del futuro y del aoristo primero en lo que al aspecto morfológico se refiere.

Esto así pues por lo general todos los verbos que tienen su aoristo como aoristo primero o sigmático, producen el mismo cambio en el tema del presente para constituir o conformar el tema del futuro y del aoristo primero.  

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La prohibición de Génesis 2.17 en hebreo, griego y español, curso de hebreo bíblico online y virtual

Sobre la sintaxis hebrea que identifica a una prohibición absoluta

Cuestiones de lingüística, gramática y traducción bíblicas

Héctor B. Olea C.

El mandato negativo o prohibición que el creador le impuso a Adán en Génesis 2.17 está redactado en la Biblia Hebrea con la sintaxis de una prohibición absoluta, definitiva, permanente  (no inmediata, temporal o transitoria).

Dicha sintaxis involucra la partícula de negación «lo» más el imperfecto o yiqtol regular del verbo que explica el contenido de la prohibición (imperfecto o yiqtol prohibitivo).

En tal sentido, como ilustración, es preciso decir que en el texto hebreo de Génesis 2.17, leemos la expresión: «lo tojál» (“No comas nunca, tú”, “Jamás comas, tú”).

Está compuesta la frase hebrea «lo tojál» por la partícula de negación «lo» (no), y el imperfecto o yiqtol, segunda persona masculina singular del verbo «ajál» (comí): «tojál».

Luego, es preciso resaltar que precisamente esta es la misma sintaxis y redacción que tiene la referencia a esta prohibición en boca de la serpiente y en boca de la mujer en Génesis 3.1 y 3.

La única diferencia es que en Génesis 3.1 y 3 se empleó la segunda persona masculina plural: «lo tojelú» (“Jamás coman, ustedes”).

Pero en Génesis 3.17 volvemos a observar la misma sintaxis y redacción empleada en Génesis 2.17; 3.1 y 3, sólo que esta vez (en Génesis 3.17), se vuelve a emplear la misma persona gramatical que en Génesis 2.17, o sea, la segunda persona masculina singular: «lo tojál» (“No comas nunca, tú”).

Por otro lado, en lo que respecta a la versión griega o Septuaginta, esta tradujo empleando el tiempo futuro, modo indicativo y la segunda persona del plural en Génesis 2.17 y 3.3 («u fáguesze»: “no comerán, ustedes”); con la forma griega de redactar una prohibición absoluta en Génesis 3.1, o sea, mediante el empleo de los negativos «u» y «me», más una forma verbal en modo subjuntivo aoristo: «u me fáguete»: “Nunca o jamás coman, ustedes”).

Sin embargo, en Génesis 3.17 la versión griega o Septuaginta empleó sencillamente el negativo «me» más un infinitivo aoristo segundo o fuerte del verbo «eszío» (yo como): «me faguéin»: “No comas”.  

Consecuentemente, llama la atención que la versión Reina Valera 1960 tradujo en los textos involucrados, empleando el futuro como el simple reflejo de la traducción griega (que sólo empleó una sintaxis de una prohibición absoluta en Génesis 3.1), pero el tiempo futuro con el valor de un imperativo en Génesis 2.17; 3.3 y 3.17, y no en conformidad a la redacción y sintaxis hebrea.

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La expresión "Salmo de David" en hebreo y griego, curso de hebreo bíblico y de gramática española

Sobre la cadena o secuencia de constructo hebrea («smijút»)

Héctor B. Olea C.

Una importantísima regla gramatical relativa a la cadena o secuencia de constructo en hebreo, consiste en que el sustantivo o primer nombre de una secuencia de constructo, nunca lleva el artículo determinado o definido, sin que esto signifique que en principio deba asumirse como indeterminado.

Esto así porque la determinación o indeterminación del sustantivo en estado constructo (el primero de la cadena constructa) depende del nombre o sustantivo en estado absoluto (sustantivo que concluye la cadena constructa y que determina al sustantivo en estado constructo).

Consecuentemente, la comprensión adecuada y traducción acertada de una cadena constructa hebrea debe tener presente cuándo un nombre o sustantivo hebreo es determinado.

En tal sentido, la «Gramática del hebreo bíblico» (Verbo Divino), de Paul Jouon y Takamitsu Muraoka, afirma:

“Son determinados: 1) el nombre propio; 2) el nombre común con artículo; 3) el nombre con sufijo pronominal; 4) el nombre en estado constructo cuyo determinante (sustantivo en estado absoluto) es determinado” (página 468, nota al pie de página).

Por otro lado, cuando en una cadena constructa se quiere indicar que el sustantivo en estado constructo es indeterminado a pesar de ser determinado el nombre que está en estado absoluto, el hebreo utiliza la preposición «le» delante del nombre en estado absoluto (como prefijo).

Ahora, a modo de ilustración, quiero poner de relieve que la tan conocida expresión «Salmo de David» («Un Salmo de David»), en hebreo «mizmor le-david», sintácticamente puede asumirse como una cadena o secuencia de constructo (evidentemente atribuyéndole a David la paternidad literaria del Salmo de que se trate).

Luego, si se asume la expresión «mizmor le-david» como una cadena o secuencia de constructo, la preposición «le» estaría indicando el caso genitivo (de) y que la palabra «mizmór» (Salmo) es un sustantivo indeterminado, a pesar de que David es un nombre propio (en estado absoluto) y por tal razón un nombre o sustantivo determinado.  

Pero si la expresión hebrea «mizmor le-david» no se asume como una cadena o secuencia de constructo, la misma preposición «le» estaría indicando el caso dativo y a David como objeto indirecto (a, para David).

En consecuencia, llama la atención que el traductor al griego asumió que la preposición «le» en la expresión «mizmor le-david» estaba indicando el caso dativo, y por eso tradujo con la frase «psalmós to David» (empleando el caso dativo: Salmo dedicado a David, Salmo para David), señalando a David no como el sujeto agente y autor de Salmo alguno, sino más bien un objeto indirecto (para David).  

En todo caso, no es posible perder de vista que la preposición «le» se usa en la Biblia Hebrea para: 1) indicar el caso genitivo (de), 2) el caso dativo de objeto indirecto (a, para), 3) incluso el caso acusativo (de objeto directo).

No obstante, al margen de la discusión respecto de la historicidad del personaje David,  en caso de asumir la expresión hebrea «mizmor le-david» como una cadena o secuencia de constructo, esto no constituye una prueba irrefutable de que David haya sido el autor del Salmo que tenga el título en cuestión.  

Muy a propósito de nuestro curso online y virtual de «gramática española aplicada» (que inicia el viernes 2 de julio), y de nuestro curso online y virtual de «hebreo bíblico» (clásico) desde cero, que inicia el martes 7 de septiembre.

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Curso online y virtual de gramática española aplicada y de hebreo bíblico, inicio en julio y septiembre


No se llame a engaño. Mientras más elemental sea el nivel y el enfoque del curso de hebreo o griego que estés llevando, no sentirás la necesidad de dominar ciertos aspectos vitales y complejos de la gramática y sintaxis hebrea o griega, y de tu lengua materna, el español.  

Consecuentemente, mientras más exigente,  profundo y abarcador sea el nivel y el enfoque del curso de hebreo o griego que pretendas realizar, se hará mucho más notable e imperante la necesidad de dominar ciertos aspectos vitales y complejos de la gramática y sintaxis hebrea o griega y, por supuesto, de tu lengua materna, el español.

Muy a propósito de nuestro curso online y virtual de «gramática española aplicada» (que inicia el viernes 2 de julio), y de nuestro curso online y virtual de «hebreo bíblico» (clásico) que inicia el martes 7 de septiembre.

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Curso online y virtual de hebreo bíblico y de gramática española aplicada, inicio julio y septiempre

Después de iniciar exitosamente la promocionada nueva sesión de nuestro curso online y virtual de «Griego Koiné» (bíblico), y de nuestro «Diplomado sobre el participio griego»; de ahora en adelante nos concentramos en la promoción de la nueva sesión de nuestro curso de «Gramática española (castellana) aplicada» al estudio gramatical de los textos bíblicos y al estudio de las lenguas bíblicas (4 meses de duración), y de la nueva sesión de nuestro curso de hebreo clásico (bíblico), de un año de duración.

El objetivo general del curso de «Gramática española aplicada» es capacitar a la persona para tener un mejor desempeño en el uso formal de su lengua materna (el español), con mira a tener una mejor comprensión y desenvolvimiento óptimo en el análisis gramatical de los textos bíblicos y en sus estudios formales de las lenguas bíblicas. 

El objetivo general de nuestro curso online y virtual de «Hebreo clásico» (bíblico, desde cero y un año de duración) es capacitar a la persona para poder leer con sus propios ojos, analizar morfosintácticamente y traducir textos de la Biblia Hebrea de manera adecuada y con un sentido crítico (empleando una edición crítica de la Biblia Hebrea).

Información vía Whatsapp: +18092057814, así de sencillo.

 

Curso de gramática española (castellana) aplicada al análisis gramatical de los textos bíblicos y al estudio de las leguas bíblicas

Curso de gramática española (castellana) aplicada al análisis gramatical de los textos bíblicos y al estudio de las leguas bíblicas

Héctor B. Olea C.

Una afirmación que abunda insistentemente en manuales, gramáticas e introducciones a las lenguas bíblicas, es que hay «oraciones o frases nominales», o bien, «predicados nominales».

Sin embargo, en virtud de que sólo «el verbo» es la única categoría formal capaz de ejercer la función del núcleo del predicado o sintagma verbal predicado, no existe tal cosa como una oración o un predicado que tenga cómo núcleo del predicado un sustantivo o nombre o alguna palabra sustantivada (para que se hable de «predicado nominal»).

En realidad los erróneamente llamados «predicados nominales», no son más que predicados de oraciones atributivas o copulativas, predicados que tienen como núcleo un verbo copulativo, jamás un nombre o sustantivo o palabra sustantivada.

En tal sentido, es preciso poner de relieve que las oraciones copulativas o atributivas, tanto en hebreo como en griego, se pueden expresar con la sintaxis del «adjetivo predicativo», que no emplea morfológica o gráficamente el verbo copulativo «ser», pero que semánticamente está presente.

Ejemplos:

En al Salmo 145.9 la expresión hebrea «tov Adonay» («tov yehváh»): «El Señor es bueno», es un excelente ejemplo de una oración atributiva o copulativa (por supuesto, de predicado verbal), que tiene como núcleo el verbo copulativo «ser» («jayá»), pero gráficamente ausente.    

En Juan 4.24 la expresión griega «pnéuma jo zeós»: «Dios es espíritu», es un muy buen ejemplo de una oración copulativa o atributiva (también de predicado verbal), que tiene como núcleo al verbo copulativo «ser» («eimí»), aunque gráficamente ausente.

Luego, como en esencia las oraciones atributivas o copulativas hebreas son atemporales, cuando el autor quiso situar una oración copulativa o atributiva en una determinada esfera temporal, usó el verbo «jayá» como forma verbal finita (verbo conjugado y gráficamente presente), en estado o tiempo perfecto (qatal), o en estado o tiempo imperfecto (yiqtol).

Un claro ejemplo lo encontramos en Génesis 1.2, con la expresión: «ve ja-árets jayetá toju va-voju» (“y la tierra estaba desierta e informe”, “vacía y sin orden”: “un caos”).

Por otro lado, un ejemplo clarísimo de una oración atributiva o copulativa griega, donde también está gráficamente presente (no sólo semánticamente) el verbo «ser» («eimí») es: «kái jo lógos en pros ton zeón»: «Y la palabra estaba con Dios» (Juan 1.1).

¡Inicio viernes 2 de julio! ¡Inscripciones abiertas hasta el 20 de junio!

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Fechas ordinarias cursos online y virtuales de hebreo y griego bíblicos

El objetivo general de nuestro curso online y virtual de hebreo clásico (bíblico, desde cero y un año de duración) es capacitar a la persona para poder leer con sus propios ojos, analizar morfosintácticamente y traducir textos de la Biblia Hebrea de manera adecuada y con un sentido crítico (empleando una edición crítica de la Biblia Hebrea).

El objetivo general de nuestro curso online y virtual de griego koiné (bíblico, desde cero y un año de duración), es capacitar a la persona para poder leer con sus propios ojos, analizar morfosintácticamente y traducir textos del griego koiné bíblico (Septuaginta y Nuevo Testamento Griego) de manera adecuada y con un sentido crítico (empleando las ediciones críticas y reconocidas en el mundo académico).

Luego, como «lenguas de corpus» que son el hebreo y el griego bíblicos, de principio a fin desarrollamos un proceso continuo 1) de lectura, 2) de análisis morfológico de las formas verbales y nominales, 3) de análisis sintáctico de las construcciones sintácticas (sintagmas, frases, oraciones, modismos, etc.), y 4) de traducción (en principio por pura equivalencia formal, y luego por equivalencia dinámica en un español moderno, usual y estándar). 

Por supuesto y, evidentemente, este proceso se va haciendo más rico, abarcador y complejo en la medida en que se van considerando los aspectos más complejos y problemáticos de la gramática de las lenguas bíblicas.

Además, otro factor importante de nuestros cursos de lenguas bíblicas es que siempre procuramos establecer las similitudes y las diferencias que existan entre los aspectos gramaticales que vamos estudiando de las lenguas bíblicas respecto de sus equivalentes en nuestra lengua materna, el español.

Finalmente, los meses ordinarios para la apertura de nuevas sesiones de nuestro curso online y virtual de griego koiné o bíblico desde cero, son enero (miércoles) y mayo (jueves).

Pero febrero (lunes) y septiembre (martes) para la apertura de nuevas sesiones de nuestro curso online y virtual de hebreo clásico o bíblico desde cero.

Un detalle final es que disponemos de una modalidad totalmente virtual (mediante clases grabadas) de nuestros cursos de lenguas bíblicas, para la persona que desee iniciar sus estudios en este campo en cualquier momento y de inmediato.

También, durante todo el año, impartimos otros cursos de temporada, de profundización y especialización (de cuatro a seis meses), entre estos: Gramática española aplicada al análisis gramatical (morfosintáctico) de los textos bíblicos, Griego koiné avanzado (énfasis en la traducción), Diplomado sobre el participio griego, Diplomado en traducción de la Biblia, Diplomado en hebreo bíblico avanzado (énfasis en la traducción y en las conjugaciones del verbo hebreo), Introducción al arameo bíblico, etc.

Más información vía Whatsapp: +18092057814, así de sencillo.  

 

La palabra tradición en textos bíblicos donde no se las sospecha, cursos online y virtual de griego bíblico

 

La palabra «tradición» en textos bíblicos donde usted no se la imagina 

Cuestiones de lingüística, exégesis y traducción bíblicas

Muy a propósito de nuestro curso online y virtual de griego koiné (bíblico) desde cero (que inició el pasado jueves) y para el cual todavía estás a tiempo.

Héctor B. Olea C.

A las personas cristianas que no le cae muy bien la palabra «tradición» (con cierta base en Mateo 15 y Marcos 7), y que no están dispuestas a admitir la presencia de tradiciones y elementos tradicionales en las distintas instituciones teológico-eclesiales, deberían considerar seriamente lo siguiente.

La frase «las instrucciones» (1 Corintios 11.2), en la versión Reina Valera 1960, es la traducción del griego «tas paradóseis», acusativo plural del sustantivo «parádosis» (tradición), la misma palabra que está presente en Mateo 15 y Marcos 7.

En tal sentido, es preciso poner de relieve la acertada traducción de la Versión Popular Dios Habla Hoy: «las tradiciones».

En 2 Tesalonicenses 2.15, en la misma versión Reina Valera 1960, la frase «la doctrina», es la traducción del mismo sustantivo «parádosis», pero en el texto griego está en plural «tas paradóseis», en acusativo plural.

Nótese que aunque la versión Reina Valera 1960 tradujo en singular («la doctrina») en 1 Tesalonicenses 2.15, en el griego originalmente está en plural, como en el pasaje anterior.

Además, es interesante hacer notar que en este pasaje se alude tanto a la transmisión apostólica escrita como no escrita (oral).

Por supuesto, una vez más es acertada aquí la Versión Popular Dios Habla Hoy al traducir «las tradiciones».

Finalmente, la frase «la enseñanza» (2 Tesalonicenses 3.6) en la Reina Valera 1960, es la traducción del mismo sustantivo «parádosis», en este caso, en singular, en acusativo singular («ten parádosin»).

En este pasaje no sólo se destaca el valor tradicional de la doctrina cristiana, sino que además se exige que no se confraternice con aquellos que no se ajustan a la tradición o doctrina apostólica, al menos tal y como la concibe el autor de 2 Tesalonicenses que, para la crítica bíblica académica no es Pablo.

Luego y, una vez más, vuelve a resultar acertada la Versión Popular Dios Habla Hoy al traducir «las tradiciones».

Por supuesto, la consulta de algunas fuentes, léxicos o diccionarios griegos, nos proporciona las siguientes conclusiones:

«Parádosis»: Entrega, transmisión, herencia, rendición de una ciudad, tradición religiosa o popular («Diccionario manual griego, griego clásico español», José M. Pabón, VOX, 1967).

«Parádosis»: Transmisión de doctrinas, enseñanzas, tradiciones, tradición; 2) entrega de una ciudad, rendición, capitulación (Jeremías 41.2), de una persona para ser castigada, entrega (Jeremías 39.4), «Diccionario del griego bíblico, Setenta y Nuevo Testamento», Amador Ángel García Santos, Verbo Divino, 2018.

¡Inscripciones abiertas! ¡Todavía estás a tiempo!

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Las categorías morfosintácticas, cursos online y virtual de hebreo, griego y gramática española aplicada

 

Las categorías morfosintácticas

Aspectos vitales para el análisis gramatical de los textos bíblicos

Héctor B. Olea C.

Las categorías morfosintácticas son aquellas categorías lingüísticas necesarias para la comprensión, la descripción y el análisis gramatical de una lengua dada.

Se enmarcan las categorías morfosintácticas en los dos elementos del aspecto formal o gramatical de lengua: la morfología (que considera la estructura interna de las formas nominales y verbales) y la sintaxis (forma en que se estructuran y combinan las palabras en el discurso, en la frase, en la oración)

Son tres grupos: 1) Categorías Morfosintácticas Formales; 2) Categorías Morfosintácticas Accidentales; 3) Categorías Morfosintácticas Funcionales

En tal sentido y, a modo de ilustración, presento un análisis morfosintáctico de un texto bíblico en su lengua original como en su doble traducción (al griego y al español).

El texto que voy a emplear es Génesis 1.1 tal y como se puede observar en la Biblia Hebraica Stuttgartensia y en la versión griega, en la edición de la Septuaginta de Alfred Rahlfs.

«Bereshít bará elojím et ja-shamáyim ve-et ja-árets»

«Bereshít»: Categoría formal: sustantivo más preposición (sintagma preposicional formado por la preposición «be» (en) y el sustantivo «reshít»). Categorías accidentales: género femenino y número singular; categoría funcional: complemento circunstancial de tiempo.  

«Bará»: Categoría formal: verbo; categorías accidentales: estado o tiempo perfecto, tercera persona masculina singular conjugación qal; categoría funcional: núcleo del sintagma verbal predicado.

«Elojím»: Categoría formal: sustantivo; categorías accidentales: género masculino y plural tantum (palabra que sólo se emplea con la morfología del número plural, plural de intensidad); categoría funcional: sujeto (o sintagma nominal sujeto). 

«Et»: Palabra no léxica, carente de carga semántica, con la función gramatical de marcar o señalar el objeto directo.

«Ja»: Categoría formal: artículo; categorías accidentales: no tiene, consiste en una palabra no flexiva, invariable a excepción de su vocalización); categoría accidental: modificador directo.  

«Shamáyim»: Categoría formal: sustantivo; categorías accidentales: género masculino, con la morfología del número dual, pero con la posibilidad de ser asumido en singular y en plural; categoría funcional: objeto directo.

«Ve»: Categoría formal: conjunción y, por lo tanto, carente de categorías accidentales; categoría funcional: coordinante.

«Árets»: Categoría formal: sustantivo; categorías accidentales: género femenino singular, y raramente masculino: categoría funcional: objeto directo.

Análisis morfosintáctico de la traducción griega

«En arjé epóiesen jo zeós ton uranón kái  ten guen»

«En»: Categoría formal: preposición; categorías accidentales: no tiene, es una palabra invariable, no flexiva; categoría funcional: introductor o subordinante.

«Arjé»: Categoría formal: sustantivo; categorías accidentales: caso dativo, femenino, singular; categoría funcional: con la preposición «en» conforma un sintagma preposicional que funciona como un complemento circunstancial de tiempo.

«Epóiesen»: Categoría formal: verbo; categorías accidentales: tiempo aoristo primero, voz activa, modo indicativo, tercera persona del singular; categoría funcional: núcleo del sintagma verbal predicado.  

«Jo»: Categoría formal: artículo; categorías accidentales: caso nominativo, género masculino, número singular; categoría funcional: modificador directo.

«Zeós»: Categoría formal: sustantivo; categorías accidentales: caso nominativo, género masculino, número singular; categoría funcional: núcleo del sintagma nominal sujeto.   

«Ton»: Categoría formal: artículo; categorías accidentales: caso acusativo, género masculino, número singular; categoría funcional: modificador directo.

«Uranón»: Categoría formal: sustantivo; categorías accidentales: caso acusativo, masculino, singular; categoría funcional: objeto directo.

«Kái»: Categoría formal: conjunción, y por lo tanto, carente de categorías accidentales; categoría funcional: coordinante.

«Ten»: Categoría formal: artículo; categorías accidentales: caso acusativo, femenino, singular; categoría funcional: modificador directo.

«Guen»: Categoría formal: sustantivo; categorías accidentales: caso acusativo, género femenino, singular; categoría funcional: objeto directo.

Muy a propósito de nuestros cursos online y virtuales de hebreo clásico y griego koiné en distintos niveles, y muy a propósito de nuestro curso online y virtual de gramática española (castellana) aplicada a los estudios de las lenguas bíblicas y de los textos bíblicos, que inicia en la primera semana de julio.

Información vía Whatsapp: +18092057814, así de sencillo.


Curso online y virtual de griego bíblico desde cero y de nivel avanzado en mayo 2021

Anoche dimos inicio a la nueva sesión de nuestro curso online y virtual de griego koiné (bíblico) desde cero, como habíamos anunciado, con la participación de personas de diversos países de Latinoamérica, USA e Israel.  

Pero como todas las clases quedan grabadas y como anoche estuvimos presentando esencialmente aspectos introductorios, todavía estás a tiempo.

Por otro lado, mañana damos inicio a nuestro Diplomado sobre el participio griego (griego koiné nivel avanzado).  

Este curso de seis (6) meses de duración está dedicado al estudio del aspecto más exigente, rico y complejo de la lengua griega: el participio.


Este curso considera y analiza la presencia y el uso del participio en el griego clásico y en la koiné bíblica (Septuaginta y Nuevo Testamento Griego).

Un curso de profundización y especialización en la gramática del griego koiné (bíblico), dirigido a personas que ya tienen cierto conocimiento del griego koiné y que anhelan completar, ampliar y perfeccionar su dominio de la sintaxis griega.

Un curso necesario y recomendado para personas que ya poseen algún conocimiento de griego bíblico, y que han cursado, están cursando o piensan involucrase en los estudios bíblicos y teológicos académicos.

Un curso ideal para las personas que ya están ejerciendo como docentes de griego bíblico, o que tienen la meta de convertirse en docentes del mismo.

¡Inscripciones abiertas! ¡Todavía estás a tiempo!

Información vía Whatsapp: +18092057814, así de sencillo.


 

Cursos online de griego bíblico desde cero y avanzado, iniciando hoy


¡Hoy es el día!

Muy a propósito de la nueva sesión online y virtual de nuestro curso de griego koiné (griego bíblico) desde cero que inicia hoy, y muy a propósito de nuestro Diplomado sobre el participio griego que inicia el próximo sábado 8.

Un caso ilustrativo.

La oración «lío ton dúlon en te eklesía» («yo libero al esclavo en la iglesia»), que con el caso dativo locativo «en te eklesía» («en la iglesia») sugiere que tanto el sujeto (yo) como el objeto directo (el esclavo o siervo) están situados en la iglesia; pero el griego todavía puede ser más específico y, utilizando un participio relacionado sintácticamente con el sujeto o con el objeto directo (incluso con el objeto indirecto) puede agregar ciertos matices decorativos, especificativos y circunstanciales que no podemos perder de vista en nuestro análisis morfosintáctico, exégesis y traducción de un texto de la koiné bíblica (Septuaginta y Nuevo Testamento Griego).  

Primera transformación: Un participio adverbial relacionado sintácticamente con el sujeto

«ménon en te eklesía lío ton dúlon»: «Mientras estoy (estando yo) en la iglesia desato al siervo».

Segunda transformación: Un participio atributivo (adjetivo, adjetival) relacionado sintácticamente con el objeto directo

«lío ton dúlon ton ménonta en te eklesía»: «Yo desato al siervo que está en la iglesia».

Tercera transformación: Un participio adverbial relacionado sintácticamente con  el objeto directo

«lío ton dúlon ménonta en te eklesía»: «Yo desato al siervo mientras él está (estando él) en la iglesia.

¡Todavía estás a tiempo!

Información vía Whatsapp: +18092057814, así de sencillo. 

 




 

Curso online y virtual de griego bíblico desde cero, inicio mañana 6 de mayo


 ¡Mañana es el día! ¡Todavía estás a tiempo!

Mañana damos inicio a una nueva sesión de  nuestro curso online y virtual de griego koiné (griego bíblico), un estudio general y completo de la gramática de la lengua original del Nuevo Testamento y de la principal vía de acceso a los textos de la Biblia Hebrea para los autores del mismo: la Septuaginta.

Este curso tiene un año de duración. Es el curso ideal para las personas que anhelan algo más que una introducción elemental a la lengua original del Nuevo Testamento, y que aspiran a poder leer el Nuevo Testamento con sus propios ojos, analizarlo (morfológica y sintácticamente), traducirlo y poder realizar una exégesis crítica, profesional y académica de los textos del Nuevo Testamento Griego con base en una edición crítica y científica del mismo. 

Información vía Whatsapp: +18092057814, así de sencillo. 

 

Descargue mi artículo El uso en la Biblia de las palabras lógos y rhéma

 

Invito a descargar un artículo que escribí hace ya unos años donde analizo y explico el uso en la koiné bíblica de los términos «lógos» y «rhéma».

Escribí este artículo con tal de corregir una muy popular, pero errada idea respecto del uso en la Biblia de los referidos términos, idea que se hizo viral gracias a la obra «La cuarta dimensión» (Vida, 1980), de Paul Yongi Cho y del «Diccionario Vine de palabras del Antiguo y Nuevo Testamentos», publicado por la Editorial Caribe.

Hacer clic aquí  

 


Cursos online de griego bíblico desde cero y avanzado, inicio jueves 6 y sábado 8 de mayo

¡Inicio este jueves 6 y el sábado 8! ¡Todavía estás a tiempo!

Curso de nivel avanzado en griego koiné (griego bíblico)

Diplomado en griego avanzado (6 meses de duración), dedicado al estudio del aspecto más exigente, rico y complejo de la lengua griega: el participio.

Este curso considera y analiza la presencia y el uso del participio en el griego clásico y en la koiné bíblica (Septuaginta y Nuevo Testamento Griego).

Un curso de profundización y especialización en la gramática del griego koiné (bíblico), dirigido a personas que ya tienen cierto conocimiento del griego koiné y que anhelan completar, ampliar y perfeccionar su dominio de la sintaxis griega.

Un curso necesario y recomendado para personas que ya poseen algún conocimiento de griego bíblico, y que han cursado, están cursando o piensan involucrase en los estudios bíblicos y teológicos académicos. 

Un curso ideal para las personas que ya están ejerciendo como docentes de griego bíblico, o que tienen la meta de convertirse en docentes del mismo. 

¡Inicio este sábado 8!

Curso de griego koiné comenzando desde cero

Nueva sesión de nuestro curso online y virtual de griego bíblico (koiné) comenzado desde cero, estará iniciando el jueves 6 de mayo.

Información vía Whatsapp: +18092057814, así de sencillo.   

 

«Lógos» y «rhéma», Romanos 10.17 versus Juan 17.20, cursos online y virtuales de griego bíblico

 

«Lógos» y «rhéma», Romanos 10.17 versus Juan 17.20

Cuestiones de lingüística, gramática, exégesis y traducción bíblicas

Héctor B. Olea C.

Las personas identificadas y comprometidas con la muy popular y difundida creencia de que la palabra griega «lógos» (palabra) es meramente una palabra informativa (incapaz de generar fe), pero «rhéma» (palabra) una palabra capaz de producir fe (Romanos 10.17), deben considerar seriamente lo siguiente.

En primer lugar, es cierto que en el texto griego de Romanos 10.17 se emplea la palabra «rhéma» (palabra).

Pero en el texto griego de Juan 20.17 se empleó la palabra «lógos» (palabra) con el mismo sentido (y con la misma sintaxis: la preposición «diá» más el caso genitivo dos veces), atribuyéndole la capacidad de producir los mismos efectos que «rhéma» en Romanos 10.17, «fe».

Me explico.

En Romanos 10.17 leemos la frase «diá rhématos». Está compuesta la frase «diá rhématos» por la preposición «diá» (que con el caso genitivo significa “por medio de”, “a través de”), y por la palabra «rhéma» (palabra) en caso genitivo singular («rhématos»).

Consecuentemente, la frase «diá rhématos» debe ser traducida «por medio de la palabra» («rhéma»), «a través de la palabra» («rhéma»).

Luego, como ya dije que se emplea un segundo genitivo, el segundo genitivo que observamos en Romanos 10.17 es el de la palabra «jristós» (Cristo), «jristú» (de Cristo).

Por supuesto, no podemos obviar que si bien el Textus Receptus tiene el genitivo de la palabra «zeós» (Dios), «zeú» (de Dios), el texto crítico tiene más bien el genitivo «jristú» (de Cristo).

Consecuentemente, como el genitivo «jristú» (de Cristo), ni el genitivo «zeú» (de Dios) del Textus Receptus, no está acompañado de una de tres preposiciones posibles («ék», «apó», «pará»), la conclusión plausible es asumir el genitivo «jristú» (de Cristo) como un «genitivo objetivo» (sobre o acerca de Cristo) y no como un «genitivo subjetivo» (que procede de Cristo, dicha por Cristo).   

En segundo lugar, en Juan 17.20 se emplea la palabra «lógos» (palabra) con la misma sintaxis y el mismo sentido de la palabra «rhéma» (palabra) en Romanos 10.17.

En tal sentido, es preciso poner de relieve que en el texto griego de Juan 17.20 leemos la frase «diá tu lógu autón».

Está compuesta la frase «diá tu lógu autón» 1) por la preposición «diá» (ya explicada), 2) por la palabra «lógos» (palabra) en caso genitivo singular y con el artículo definido («tu lógu»), 3) por «autón», pronombre personal de la tercera persona, en caso genitivo masculino plural.

En consecuencia, una traducción acertada de la frase «diá tu lógu autón» debe ir en la siguiente línea: «por medio de la palabra» («lógos») de ellos».

Luego, si bien en Juan 17.20 el genitivo «autón» (el segundo genitivo) tampoco tiene una de las tres preposiciones mencionadas («ék», «apó», «pará»), el contexto hace evidente que no puede significar «la palabra acerca de ellos» («genitivo objetivo», sino más bien «la palabra comunicada por ellos» («genitivo subjetivo»).

En tercer lugar, si bien en el texto griego de Juan 17.20 no se emplea la palabra «fe» (griego «pístis»), como en Romanos 10.17; no obstante, es preciso prestar atención al siguiente detalle.   

Dicho detalle consiste en que en Juan 17.20 se emplea una forma verbal (no finita pero sí nominal) del verbo «pistéuo» (creo, tengo fe), precisamente el verbo del cual deriva la palabra (sustantivo) «fe» (griego «pístis»).  

Pues bien, la forma nominal del verbo «pistéuo» (creo, tengo fe) presente en Juan 17.20 es «ton pisteuónton», un participio de tiempo presente, voz activa, en caso genitivo masculino plural, con el artículo definido y, consecuentemente, un participio sustantivado: «los que tienen fe»,  «los que han de tener fe», «los que creen», «los que han de creer».

Luego, la frase «perí ton pisteuónton diá tu lógu autón» (Juan 17.20) debe ser traducida: «por los que tienen fe («han de tener fe») en mí por medio de la palabra («lógos») comunicada por ellos» (expresada por ellos, de ellos).  

Otra posible y acertada traducción: «por los que creen (han de creer) en mí por medio de la palabra comunicada por ellos» (expresada por ellos, de ellos).    

En resumen, así como según Romanos 10.17 la fe puede originarse al escuchar a «rhéma» (palabra), según Juan 17.20 la fe puede originarse al escuchar a «lógos» (palabra), así de sencillo.

Muy a propósito de la nueva sesión de nuestro curso online y virtual de Griego Koiné (bíblico), comenzando desde cero, que inicia el próximo jueves 6 de mayo.

Muy propósito de nuestro Diplomado en griego avanzado (6 meses de duración), dedicado al estudio del aspecto más exigente, rico y complejo de la lengua griega (el participio), que inicia el próximo sábado 8 de mayo.

Y muy a propósito de nuestro curso sobre la gramática de la lengua española (cuatro meses de duración), un curso dirigido a personas que anhelan fortalecer su dominio de la gramática de su lengua materna con mira a los estudios de las lenguas bíblicas, que inicia en la primera semana de julio.   

¡Todavía estás a tiempo!

Información vía Whatsapp: +18092057814.