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«Curso de Griego Koiné aplicado a la Septuaginta», inicio en enero 2023


Nos complace presentar el primer curso que estaremos impartiendo a principios del próximo año, un curso inédito, una indiscutible novedad: «Curso de Griego Koiné aplicado a la Septuaginta».

Este curso inicia el miércoles 4 de enero y tendrá una duración de un año.

Para los meses de septiembre y octubre estaremos realizado una prematrícula, y la matriculación definitiva en los meses de noviembre y diciembre.

Día y horario: miércoles 8:00 – 10:00 PM (hora de República Dominicana y Puerto Rico): 9:00 -11 PM Chile y Argentina; 7:00 – 9:00 PM Colombia y Perú.

Información y matriculación Aquí



¿Prueba Juan 8.6 y 8 que Jesús sabía leer y escribir? cursos de lenguas bíblicas

¿Prueba Juan 8.6 y 8 que Jesús sabía leer y escribir?

¿Qué es lo que en realidad dice el texto griego?

Héctor B. Olea C.

El tema de la educación de Jesús es sin duda alguna un tema de mucha discusión y que divide a los estudiosos y especialistas.

Al respecto, traigo a colación las palabras del profesor Antonio Piñero, el cual se pronuncia con cierta cautela respecto de la educación de Jesús:

“Jesús fue probablemente a la escuela, sabia escribir (Lucas 4.16) y debió recibir una formación básica en las Escrituras, y tuvo una especial disposición para el hecho religioso. Es posible que supiera algo de griego, lo suficiente como para defenderse en los asuntos de su negocio…”

“El análisis lingüístico de algunos de sus dichos y parábolas ha conducido a algunos investigadores a afirmar que Jesús conocía el hebreo, la lengua sagrada de las Escrituras, además del arameo su lengua materna” («Guía para entender el Nuevo Testamento», TROTTA, 2006, página 176).

Por otro lado, si bien la obra «Los libros del Nuevo Testamento, traducción y comentario», del profesor Antonio Piñero, afirma: “Jesús... escribía con el dedo en la tierra: la frase posee su propio sentido en la narración, ya que con esta acción responde implícitamente a la pregunta de 7,15 sobre sus estudios: sabe escribir. El mudo acto de Jesús también posee un simbolismo muy acusado: el primer conjunto de tablas de la ley fue escrito por el dedo de Dios (Ex 31,19). Jesús, pues, está reescribiendo la Ley”.

Sin embargo, «La Biblia de Jerusalén 2018», comenta: “Queda oscuro el sentido de este gesto. Podría evocar a Jeremías 17.13 en su literalidad: «los que se apartan de mí son inscritos en la tierra.”

Por nuestra parte, al margen de estas dos líneas interpretativas, pretendemos demostrar que el empleo de los verbos «katagráfo» (8.6) y «grafo» (8.8), no prueban nada respecto de la posible educación de Jesús.   

Paso ahora concentrarme en el análisis de la formas verbales traducidas «escribía» (Juan 8.6) y «seguía o siguió escribiendo» (Juan 8.8).  

En primer lugar, la forma verbal griega que en Juan 8.6 está detrás de la traducción «escribía», es «katégrafen».

Consiste «katégrafen» en una forma verbal en tiempo pretérito imperfecto, voz activa, modo indicativo, en la tercera persona del singular, cuya forma léxica es «katagráfo» (verbo compuesto por la preposición «katá» y el verbo «gráfo».

En segundo lugar, en Juan 8.8, en lugar de emplear el mismo verbo compuesto utilizado en el versículo 6, el autor griego empleó el verbo simple, no compuesto, «égrafen» forma verbal igualmente en tiempo pretérito imperfecto, voz activa, modo indicativo, tercera persona del singular, del verbo «gráfo» (pero evidentemente con la misma carga semántica),.

En tercer lugar, ciertamente, entre las principales acepciones del verbo «gráfo» y de su compuesto «katagráfo», está la idea de “grabar”, “esculpir”, “dibujar”, tanto en el griego clásico como en el griego koiné: arañar, rayar, grabar, pintar, dibujar, escribir o redactar un mensaje lingüístico, como un acto de habla, como una comunicación lingüística.

Así que es muy posible que en lugar de «escribir», en el sentido de redactar un mensaje lingüístico, como comunicación lingüística, Jesús sólo haya dibujado, trazado o pintado algo en tierra.

En efecto, este es el sentido del verbo simple empleado en Juan 8.8, o sea, «gráfo», empleado también en 1 Reyes 6.29, traduciendo al verbo hebreo «qalá»  (esculpir, cincelar, tallar, tejer) en la versión griega de la Biblia Hebrea (LXX, Septuaginta).

En efecto, llama la atención que «La Nueva Biblia Española» tradujo la forma verbal «katégrafen» (en Juan 8.6) como «dibujar»: … “Jesús se inclinó y se puso a hacer dibujos”.

En todo caso, es curiosa la falta de consistencia que exhibe aquí «La Nueva Biblia Española», pues en el versículo 8 tradujo: «Volvió a inclinarse y siguió escribiendo», en lugar de «siguió haciendo dibujos».

Esto así, pues como ya dijimos, en el griego clásico y en el griego koiné el verbo compuesto «katagráfo» como el verbo simple «gráfo», incluyen la idea de dibujar, trazar y esculpir entre sus principales acepciones, además de escribir o redactar un mensaje lingüístico (como una comunicación lingüística.

En consecuencia, en honor a la verdad, a nuestro entender, Juan 8.6 y 8 no prueban nada respecto de la posible educación de Jesús.

Después de todo, al margen de si efectivamente Jesús podía leer y escribir, Jesús pudo muy bien simplemente hacer algunos trazos o dibujos en tierra, y no redactar un mensaje lingüístico, como un acto de habla (empleo concreto de una lengua para la comunicación de un mensaje lingüístico), a pesar de supiera leer y escribir.  

Por otro lado, en cuanto a la traducción «escribía» y «seguía o siguió escribiendo» (imperfecto durativo), pienso que no es aquí muy acertada, y que es preferible asumir estas dos formas verbales en tiempo pretérito imperfecto («katégrafen»: 8.6; y  «égrafen»: 8.8) más bien como «imperfectos ingresivos»:

Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo (habiéndose inclinado, después de haberse inclinado), comenzó a dibujar, pintar o trazar algo con el dedo» (8.6);  «E inclinándose de nuevo hacia el suelo, volvió a dibujar, pintar o trazar algo en la tierra».

En tal sentido, es preciso decir que favorece aquí que «katégrafen» (Juan 8.6) y  «égrafen» (Juan: 8.8) sean asumidos como «imperfectos ingresivos», la presencia del participio aoristo primero, en caso nominativo masculino singular «kípsas» (habiéndose inclinado, después de haberse inclinado, después de que se inclinó: 8.6); la forma verbal «anékipsen» (8.7: se levantó, se puso de pie), una forma verbal en tiempo aoristo primero, tercera persona singular del verbo «anakípto» (levantar la cabeza, erguirse, ponerse de pie), y  «katakípsas» (8.8: participio aoristo primero, en caso nominativo masculino singular: y habiéndose inclinado de nuevo, otra vez) del verbo «katakípto»: inclinarse, bajar la cabeza).

En resumen, el participio aoristo primero «kípsas» (8.6), indica que Jesús se inclinó, y después se puso a trazar algo en tierra; pero la forma verbal «anékipsen» (8.7) indica que Jesús se incorporó, que se puso de pie y, consecuentemente, dejó de hacer los trazos que estaba haciendo en tierra; finalmente, el participo aoristo primero «katakípsas» (más el adverbio «pálin»: de nuevo, otra vez): indica que Jesús se inclinó otra vez y volvió trazar algo en tierra, siendo imposible saber si trazó algunos simples dibujos o si efectivamente elaboró un mensaje, alguna expresión como una comunicación lingüística.  

Muy a propósito de nuestro disponible curso de «griego bíblico» (koiné), desde cero, en la modalidad virtual, y de la nueva sesión en vivo y en directo (y en la modalidad virtual), que inicia en noviembre.

¡Inscripciones abiertas!

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«El reino de los cielos no es para personas mansas; sólo las violentas lo arrebatan» ¿Dijiste eso, Jesús? 3 de 3

«El reino de los cielos no es para personas mansas; sólo las violentas lo arrebatan»
¿Dijiste eso, Jesús?
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Héctor B. Olea C.

A continuación voy a tratar de justificar el empleo de la voz pasiva como la mejor opción en la traducción que personalmente he realizado de Lucas 16.16.
En primer lugar, mi principal objeción a la traducción “Y todo individuo usa la violencia contra él (contra el reino)”, es que el sentido de “contra” de la preposición griega “eis” es un sentido posible, pero muy remoto. Los sentidos básicos y usuales de la preposición griega “eis”, son: en, dentro, hacia adentro, hacia, hasta, para.


En segundo lugar, creo que las objeciones que podemos presentarle a la traducción “Y todo individuo usa la violencia para entrar en él”, pueden ser articuladas partiendo de la manera en que Jesús habló de cómo se podía entrar en el Reino de Dios (ya sea que lo hiciera por iniciativa propia, o respondiendo a alguna pregunta). También ayuda el considerar la enseñanza de Jesús tocante a las cualidades vitales que habrían de exhibir aquellos y aquellas que quisieran ser sus discípulos y discípulas.

Pregunto: ¿Recomendó Jesús, alguna vez, la violencia como forma de entrar en el reino de Dios?

1) Según la enseñanza de Jesús, la violencia no debe ser un atributo ni un recurso de los que deseen entrar al reino de Dios:

Mateo 18.3 “Y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.”

Mateo 18.4 “Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.”

¿Es posible desligar la idea de “vulnerabilidad” de la metáfora del “niño”?
Considérese además:

Mateo 5.10 “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.”

Mateo 18.4 “Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.”

Romanos 14.17 “Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo”

Gálatas 5.21 “Envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”

2 Tesalonicenses 1.5 “Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis.

2) También habló Jesús de la mansedumbre como una cualidad suya que debía ser asumida por los (y las) que quisieran seguirlo a él:

Mateo 11.29 “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Compárese Mateo 21.5 “Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, Manso, y sentado sobre una asna, Sobre un pollino, hijo de animal de carga.”
Siguiendo al Salmo 37, Jesús también habla de la bienaventuranza de los mansos:

Mateo 5.5 “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

3) Si bien es cierto que en algunas ocasiones Jesús perdió la compostura (como en los pasajes que menciono a continuación), no es menos cierto que el calificativo de “violento” no fue uno que lo caracterizara.

Marcos 9.19 “Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo” (paralelos Mateo 17.17 y Lucas 9.41).

Marcos 4.40 “Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?” (Paralelo Lucas 8.25)

El incidente en el templo, véase Marcos 11.15-19; Mateo 21.12–17; Lucas 19.45–48; Juan 2.13–22.

4) Cuando envió a los doce y luego a lo setenta o setenta y dos a evangelizar, en caso de que recibieran el rechazo de un hogar o ciudad; la violencia no fue una opción:

Mateo 10.14 “Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies” (paralelos (Marcos 6.7–13; Lucas 9.1–6)

Lucas 10.11 y 12 “10Mas en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, saliendo por sus calles, decid: 11Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros

5) También se muestra Jesús contrario a la violencia, cuando al arrestarle uno de sus discípulos le cortó una oreja al siervo del sumo sacerdote:

Entonces ellos le echaron mano, y le prendieron. 47Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole la oreja” (Marcos 14.46-47)

Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron. 51Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quitó la oreja. 52Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán” (Mateo 26.50-52)

Mientras él aún hablaba, se presentó una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos; y se acercó hasta Jesús para besarle. 48Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre? 49Viendo los que estaban con él lo que había de acontecer, le dijeron: Señor, ¿heriremos a espada? 50Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. 51Entonces respondiendo Jesús, dijo: Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, le sanó” (Lucas 22.47-51)

Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco. 11Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?” (Juan 18.10-11)

6) Finalmente, el que ante la muerte de Jesús, su líder, los discípulos no reaccionaran violentamente -claro además de otros factores- debe estar relacionado con el hecho de que la enseñanza de Jesús, así como en su vida y accionar, la violencia activa no formó parte de sus estrategias.

a) Todo lo contrario, vemos a Jesús hablando del sufrimiento de los que aceptaran vivir conforme a los principios del reino de Dios que él promovía:

Juan 16.33 “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

Hechos 14.22 “Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.”

b) Un aspecto interesante en este sentido son las impactantes implicaciones del sermón de la montaña analizado desde la perspectiva cultural. Traigo a colación aquí el análisis en perspectiva cultural de dos aspectos del sermón de la montaña, extraído de la obra «Honor y vergüenza, lectura cultural del evangelio de Mateo», de Jerome H. Neyrey. Los dos casos que voy a compartir es el de “la mejilla derecha” y el de “amar a los enemigos”.

«La mejilla derecha» (texto bíblico: Mateo 5.38-39)

“Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 39Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra” (Mateo 5.38-39).

En la versión popular Dios Habla Hoy: “Ustedes han oído que se dijo: ‘Ojo por ojo y diente por diente.’ 39Pero yo les digo: No resistas al que te haga algún mal; al contrario, si alguien te pega en la mejilla derecha, ofrécele también la otra”

Jerome H. Neyrey comenta: “Tanto en la cultura greco-romana como la judías interpretaban la bofetada en la cara como una «humillación extrema», en otras palabras, constituía más que una «lesión física» (compárese Lamentaciones 3.30). De esa forma fue avergonzado Jesús durante su juicio cuando golpearon su rostro (Marcos 14.65; Lucas 22.65; Juan 18.22).

“¿Por qué la mejilla derecha y no la izquierda? Los comentaristas señalan que el golpear la mejilla derecha significa un bofetón bien con el revés de la mano derecha o con la izquierda. Una bofetada con la izquierda aumenta el insulto, porque esta mano es impura en virtud de su uso para el aseo.”

“La situación aquí implica que el discípulo está recibiendo un desafío de la forma más insultante posible. Frente a tal reto al honor, Jesús manda a discípulo: «Ponle también la otra mejilla». Betz interpreta el poner la otra mejilla como un desafío altamente provocativo. Si leemos esta escena correctamente desde la coreografía de la dinámica típica del honor y la vergüenza, entonces Jesús pide a sus discípulos que se aparten completamente del juego del honor; no deben ofrecer ninguna respuesta o defensa de su honor cuando sean desafiados. La cuestión era ofrecer un «reto altamente provocativo»; los discípulos simplemente no deben entrar en el juego; de ninguna forma han de buscar ganar, ni siquiera mediante una agresión pasiva. En este punto Strecker parece culturalmente más acertado: «El agredido debe ofrecer también la otra mejilla como prueba de una condescendencia sin reservas que no busca ni preservar el propio honor ni mantener la propia posición de poder?»” (Página 312).

«Amar a los propios enemigos» (texto bíblico: Mateo 5.43-48)

Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen” (Mateo 5.43-44)

En la versión popular Dios Habla Hoy “También han oído que se dijo: ‘Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo.’ 44Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, y oren por quienes los persiguen

Jerome H. Neyrey comenta: “Respecto a qué se esperaba de un hombre en la antigüedad, Betz remite a este viejo proverbio: «La virtud de un hombre consiste en exceder a sus amigos en bondad y a sus enemigos en maldad». Queda claro por tanto que 1) «amar» al propio grupo de (familia, clan, pueblo) responde a las expectativas de los vecinos y es la conducta honorable que debe seguirse, y 2) contar con el apoyo del grupo frente a los enemigos cumple de forma semejante esas mismas expectativas, y por consiguiente es honorable. Ambos, el «amor» y el «odio», responden de forma adecuada al comportamiento esperado por los miembros del grupo, y vivir de acuerdo a semejantes expectativas da a los otros motivos para recompensar a un hombre con la concesión de honor y respeto. Una persona que vive con arreglo a la antigua regla «amarás a tus vecinos y odiarás a tus enemigos (Mateo 5.43) estaría haciendo lo culturalmente correcto y ganándose así el respeto de todos” (página 317)

Jerome también sostiene que ante las demandas de Jesús, “los habitantes de pueblo sólo podrían interpretar semejantes acciones como una renuncia total al propio honor, algo inimaginable e imperdonable. En este contexto cultural se considera a una persona así como completamente insignificante, indigna y con la que uno no debería asociarse” (página 320)

Además: “El discurso de Jesús instaura un nuevo sistema de expectativas, pero mantiene el mismo principio: vivir de acuerdo con lo que se espera de un hombre honorable conlleva la aprobación pública y con ello el honor. Los discípulos cambian la aprobación de su familia y sus vecinos por la de Jesús y Dios. Ellos no renuncian a adquirir respecto y honor, sino que más bien se vuelven hacia Jesús y Dios para recibir un veredicto público de aprobación” (página 320)

Finalmente, Jerome se pregunta: ¿Cuál sería el estatus más probable de un discípulo de Jesús que pusiera en práctica estas y otras antítesis del sermón de la montaña? Le estaría prohibido buscar honor, especialmente a través de las vías definidas en la cultura del Mediterráneo oriental: la agresión física, la conquista sexual de mujeres o la mentira… Tampoco debía defender su propio honor o tomar satisfacción y venganza mediante agresiones e insultos. Este discípulo, por tanto, sería considerado alguien débil, un cobarde, un inútil sin valor, incapaz de defender su honra, una persona de la cual cualquiera podía aprovecharse y que merece el desprecio. En nuestra opinión, es esta la cruz del seguimiento de Jesús: la pérdida del honor” (página 320)

Preguntas para reflexionar:

¿Cómo combate Jesús la violencia con estas demandas?

¿Cómo enfrenta Jesús aquí la idea de la venganza, la defensa del honor y reputación personal a la luz de parámetros culturales de su tiempo?

¿Cómo podemos nosotros hoy, articular y asumir una postura crítica y contracultura respecto de los parámetros culturales de nuestros tiempos relativos a la obtención del respeto y el honor?

¿Es posible afirmar que Jesús vivió acorde a los principios que caracterizaron el tenor general de su enseñanza, y en consonancia a los principios esbozados por él en el sermón de la montaña?

Una nota adicional: ¿Qué relación tiene con Lucas 14.23 con Mateo 11.12 y Lucas 16.16?

A continuación citamos la forma en que se ha traducido Lucas 14.23 en la serie Reina Valera 1909, 1960, 1995 y 2006.

Reina Valera 1909 “Y dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.”

Reina Valera 1960 “Dijo el señor al siervo: Vé por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.”

Reina Valera 1995“Dijo el señor al siervo: “Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar para que se llene mi casa,”.

Reina Valera 2006 “El señor dijo al siervo: “Vé por los caminos y por los callejones, y exígeles a que entren para que mi casa se llene.”

El verbo que en Lucas 14.23 se traduce “fuérzalos” es “anankázo” y significa: obligar, forzar, instar, mandar.

¿Tiene, pues, alguna relación Lucas 14.23 con Mateo 11.12 y Lucas 16.16? 
Respuesta: No existe relación alguna.

Finalmente, puedo mencionar tres versiones que nos dan una traducción adecuada de Lucas 14.23, a saber:

La Nueva Biblia Española: “Entonces el amo le dijo: Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se llene la casa”

El Nuevo Testamento de Luís Alonso Schokel y Juan Mateos: “Entonces el señor le dijo al criado: Sal a los caminos y senderos y aprémiales a entrar hasta que se llene la casa”

La Biblia didáctica: “El señor le dijo entonces: Sal por los caminos y las veredas y convence a la gente para que entre, hasta que se llene mi casa”.

Esta traducción es favorecida por el comentario de A.T. Robertson, en su clásica obra «Comentario al texto griego del Nuevo Testamento», publicada por CLIE. Robertson sugiere, al comentar a Lucas 14.23, que la invitación no es por medio de la violencia, sino mediante la persuasión. También sostiene que no hay ningún pensamiento aquí de una salvación forzosa (y digo yo “violenta”).

Finalmente, cito aquí la traducción de Lucas 14.23 de la obra «Todos los evangelios, traducción íntegra de las lenguas originales de todos los textos evangélicos conocidos», dirigida por Antonio Piñero:

“Y dijo el señor al siervo: «Ve a los caminos y cercados y hazles venir para que se llene mi casa»

Es preciso decir además, a la luz de Filipenses 2, que fue la cruz (el ser víctima) y no la violencia (el ser victimario) lo que le dio a Jesús su triunfo y el haber conquistado un nombre sobre todo nombre (Filipenses 2.1-11; compárese Mateo 11.29; 21.5; Colosenses 2.15; 3.12-15).

Conclusión: La violencia no fue un recurso o estrategia empleada ni sugerida por Jesús como forma de promover y sustentar los principios del reino de Dios que él proclamaba. No obstante, no es menos cierto que sí había que tener fuerza de voluntad para actuar contra cultura y no ceder a las establecidas normas y principios socioculturales de su tiempo, relativas a la obtención de respeto y honor.

Tampoco hoy la violencia es una opción para aquellas personas que desean vivir asumiendo a Jesús como modelo de vida, y a los y principios del reino de Dios que éste proclamaba, como norma.

La mansedumbre, la humildad, la compasión, el amor, y el buen corazón, son las más bellas cualidades que deben caracterizar a las personas que desde ya experimentan y se sienten comprometidas con el reino de Dios proclamado por la persona de Jesús de Nazaret.

¡Dios nos ayude a vivir, promover, y defender la cultura de la paz, en medio de tantos intereses, egoísmo, y ambiciones de poder!

«El reino de los cielos no es para personas mansas; sólo las violentas lo arrebatan» ¿Dijiste eso, Jesús? 2 de 3

«El reino de los cielos no es para personas mansas; sólo las violentas lo arrebatan»
¿Dijiste eso, Jesús?
2 de 3

Héctor B. Olea C.

La traducción e interpretación de Lucas 16.16

¿Qué relación tiene Lucas 16.16 con Mateo 11.12?

Un hecho que no debemos perder de vista es que la idea de Lucas 16.16, la cual paralela con Mateo 11.12, no se encuentra en Marcos ni en Juan. Esto nos dice que es uno de los datos que forman parte de «Q», la fuente de los dichos de Jesús, que junto a Marcos explica los elementos comunes al evangelio de Mateo y el evangelio de Lucas. Por otro lado, «Q» viene a representar el material común que comparten Mateo y Lucas, pero que no se encuentra en Marcos.

A la luz de este hecho se comprenden las palabras ya citadas del «Comentario Bíblico San Jerónimo»: “Este versículo resulta oscuro tanto en Mateo como en Lucas (16.16); es difícil saber si Lucas ha condensado una sentencia oscura o si Mateo la ha amplificado para explicarla.

Ahora bien, la versión Reina Valera revisión de 1909 ha originado una mala lectura e interpretación de Lucas 16.16, problema que también se mantuvo todavía en la Reina Valera revisión de 1960, incluso en la Reina Valera de 1995.

A continuación citamos la forma en que se ha traducido Lucas 16.16 en la serie Reina Valera 1909, 1960, 1995 y 2006.

Reina Valera 1909“La ley y los profetas hasta Juan: desde entonces el reino de Dios es anunciado, y quienquiera se esfuerza a entrar en él”.

Reina Valera 1960 “La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.”

Reina Valera 1995“La Ley y los Profetas llegan hasta Juan. Desde entonces es anunciado el reino de Dios y todos se esfuerzan por entrar en él”.

Reina Valera actualizada 2006 La Ley y los Profetas fueron hasta Juan. A partir de entonces son anunciadas las buenas nuevas del reino de Dios, y todos se esfuerzan por entrar en él.”

Ahora, consideremos la traducción que ofrecen Schokel y Mateos (Nuevo Testamento): “La ley y los profetas llegaron hasta Juan; desde entonces se anuncia el reinado de Dios, y todo el mundo usa la violencia contra él.”

Una versión que difiere tanto de la serie Reina Valera, como de la de Schokel y Mateos, es la que leemos en la obra «Todos los evangelios, traducción íntegra de las lenguas originales de todos los textos evangélicos conocidos», dirigida por Antonio Piñero: “La ley y los profetas, hasta Juan; desde entonces, el reino de Dios es anunciado y todo el mundo se esfuerza por él.”

Pero una versión de la Biblia que traduce en consonancia con Schokel y Mateos, es la «Biblia de Jerusalén Latinoamericana», cito: “La ley y los profetas llegan hasta Juan; a partir de ahí comienza a anunciarse la Buena Nueva del Reino de Dios, y todos emplean la violencia contra él.”

De inmediato se nota la diferencia entre la traducción de Schokel-Mateos, y la «Biblia de Jerusalén Latinoamericana», con relación a la realizada por la serie Reina Valera, respecto de la última parte de Lucas 16.16; sin embargo, en mi opinión, tanto la traducción de Schokel-Mateos, la de la «Biblia de Jerusalén Latinoamericana», así como la conservada en la serie Reina Valera, no son las más acertadas.

Paso a explicarme. Resulta que el Lucas 16.16 tiene dos formas verbales. La primera es “euanguelízetai” (tercera persona singular, tiempo presente, voz media o pasiva de “euanguelízo”, evangelizar, proclamar). La otra forma verbal es “biázetai” (tercera persona singular, tiempo presente, voz media o pasiva de “biázo”, ejercer violencia).

Sin embargo, antes de profundizar demasiado en cuanto a las opciones en cuanto a cuál de la voz ha de darse preferencia (si a la voz pasiva o si a la voz media), o si la voz activa; otro factor en discusión es cuál debe ser el sujeto de “biázetai”. Por un lado, las versiones de la Biblia que forman parte de la serie Reina Valera (las que he mencionado), han asumido que el sujeto de “biázetai” no es el mismo sujeto que el de la forma verbal “euanguelízetai”, o sea, “je basiléia tou theoú” (el reino de Dios).

Tanto para la serie Reina Valera como la traducción de Schokel y Mateos, el sujeto de “biázetai” es la palabra griega “pas” (todo, cualquiera). En lo personal, igualmente pienso que es la opción correcta.

Con relación a la primera forma verbal, “euanguelízetai”, a pesar de su ambigüedad respecto de la voz (pasiva o media, pues la forma es la misma), o voz activa; se nota que la mayoría de las versiones han coincidido en traducirla como en voz pasiva “es proclamado”, “se anuncia” (el reino de Dios).

Lamentablemente no existe el mismo consenso respecto de la segunda forma verbal, “biázetai”, que al igual que “euanguelízetai” puede ser entendida tanto en voz pasiva o como en voz media, o como con sentido activo.

Pero a pesar del consenso que ha existido con relación a interpretar que el sujeto de “biázetai” no es el mismo que el de la primera forma verbal, “euanguelízetai”; lo cierto es que sí existe diferencia con respecto a traducir a “biázetai” en lo que al accidente de la voz gramatical se refiere (como en voz activa, pasiva o como en voz media).

La serie Reina Valera la tradujo como voz media (o más bien en voz activa; ya advertí que superficialmente no se distingue tan claramente la traducción de la voz activa de la traducción de la voz media no reflexiva): Reina Valera 1909 (y quienquiera se esfuerza a entrar en él); Reina Valera 1960 (y todos se esfuerzan por entrar en él); Reina Valera 1995 (y todos se esfuerzan por entrar en él); Reina Valera actualizada 2006 (y todos se esfuerzan por entrar en él). Incluso la traducción de Schokel y Mateos también traduce en la misma voz que la serie Reina Valera (y todo el mundo usa la violencia contra él).

En lo relativo a traducir la forma verbal “biázetai” ya sea en voz activa, pasiva o como en voz media, personalmente pienso que la traducción en voz pasiva es la más correcta. De todos modos, planteo tres posibles traducciones de Lucas 16.16, dos asumiendo a “biázetai” en voz media (prácticamente sin mucha distinción de la voz activa), y la tercera, asumiendo a “biázetai” en voz pasiva.
Pues bien, la parte final de Lucas 16.16 en el texto griego es: “kái pas eis auten 

biázetai”. Esta frase, asumiendo a “biázetai” en voz media (con un sentido no fácilmente distinguible de la voz activa) explica aquí dos posibles traducciones:

1) Primera posible traducción (“biázetai” en voz media): “Y todo individuo usa la violencia contra (sentido más bien remoto de la preposición griega “eis”) él (contra el reino).

2) Segunda posible traducción (“biázetai” en voz media): “Y todo individuo usa la violencia para entrar en él”.

3) Tercera traducción (asumiendo a “biázetai” en voz pasiva): “Y todo el que entra (se dirige hacia él) en él (“autén” hace referencia al reino), sufre violencia (es víctima de la violencia).

Como dije antes, personalmente me inclino por asumir “biázetai” en voz pasiva. 

En consecuencia, mi traducción personal de Lucas 16.16 es: «La ley y los profetas eran hasta Juan, desde entonces el reino de Dios es proclamado y todo el que se dirige hacia él (se conduce, lo acepta, entra en él) sufre violencia»
De todos modos, me pregunto: ¿Puede ayudarnos el considerar el uso del verbo “biázo” en la Septuaginta?

Un hecho que dificulta la interpretación de Mateo 11.12 y Lucas 16.16 es que el verbo “biázo” sólo aparece en el NT en los dos pasajes citados. Esto significa que no contamos con otros usos del mismo verbo que podrían ayudarnos en su interpretación en los dos pasajes en cuestión. Por eso se ha creído que apelando a su uso en la Septuaginta es posible iluminar su uso e interpretación en el NT.

Lo interesante es que una vez acudimos a los léxicos de la Septuaginta, inmediatamente inician los problemas.

Me explico. El léxico griego-inglés de la Septuaginta (A Greek-English Lexicon of the Septuagint) en dos tomos, tiene como forma básica del verbo, a “biázomai”. Esto significa que para este léxico el verbo “biázomai” es defectivo o deponente”. Pero, ¿qué significa que un verbo sea defectivo o deponente?

Un verbo defectivo o deponente es un verbo griego que tiene como tema las formas de la voz media y no de la voz activa, pero con significado activo. Ejemplos de este tipo de verbo son “érjomai” (voy, vengo), “guínomai” (soy, existo, llego a ser), y “déjomai” (recibo).

Hay también los llamados verbos “semideponentes”. Son aquellos que a pesar de tener su forma básica en voz activa; sin embargo, son deponentes en el tiempo futuro. Por ejemplo, la forma del verbo “recibo”, “tomo”, en presente es “lambáno”, pero en futuro es “lémpsomai”; también el verbo “oigo”, “escucho” que en su forma del tema presente es “akoúo”, pero que, a pesar de tener un tema futuro, “akoúso” (como verbo regular), también tiene un tema futuro como un verbo deponente, o sea, “akoúsomai” (oiré, escucharé).

En consecuencia, cuando estamos frente a una forma verbal de un verbo que se considera defectivo o deponente, o sea, con características de voz media o pasiva, pero de significado activo; implica que tenemos que tener cuidado con no deducir automáticamente que estamos ante una acción pasiva o de interés personal (voz media, incluso de matiz reflexivo). Lo más seguro es que dicha formal verbal tenga un sentido de voz activa.

Algunos pasajes el AT donde encontramos el uso del verbo “biázomai” en la Septuaginta son: Génesis 33.11; Éxodo 19.24; Deuteronomio 22.25, 28; Ester 7.8.

Pues bien, a pesar de que para la Septuaginta el verbo “biázomai” es deponente, cuando pasamos a los léxicos griegos del NT, percibimos una situación distinta, pues el tema y forma básica que encontramos (dominante, aunque realmente no existe un consenso total) es “biázo”, no “biázomai”. Ahora paso a citar cómo algunos léxicos griegos del NT conciben el tema o forma básica del verbo “ejercer violencia”, “sufrir violencia”, si como verbo regular (“biázo”), o si como deponente (“biázomai”).

1) El «Léxico Griego Español del NT», de Alfred E. Tuggy, lo asume como regular, o sea, “biázo”.

2) El «Greek-English Lexicon of the New Testament», de Joseph Henry Thayer, lo asume también como verbo regular, “biázo”.

3) El «Nuevo léxico griego-español del Nuevo Testamento», de Jorge Fitch Mackibben, lo asume como un verbo defectivo o deponente, es decir, “biázomai”.

4) El «Diccionario conciso griego-español del Nuevo Testamento», publicado por las Sociedades Bíblicas Unidas, lo asume como un verbo regular, “biázo”.

5) Para la «Concordancia Manual y Diccionario Griego-Español del Nuevo Testamento», de Pedro Ortiz V., también es un verbo regular, “biazo”.

6) El «Diccionario Vine» también lo asume como un verbo regular, “biázo”.

7) El «Compendio del Diccionario Teológico del Nuevo Testamento», de Gerhard Kittel, lo asume como un verbo deponente, “biázomai”.

Como se ve, no hay un absoluto consenso respecto de si el verbo “ejercer” o “sufrir” violencia, debe sumirse como un verbo regular (“biázo”) o si como un verbo deponente (“biázomai”).

Ahora bien, ¿Qué implicaciones tiene, para la exégesis de Mateo 1.12 y Lucas 16.16, el que nuestro verbo en cuestión se asuma como regular (“biázo”) o como deponente (“biázomai”)?

Por un lado, si el verbo es deponente (“biázomai”), la traducción de voz pasiva (sufrir violencia) o de voz media (ejercer violencia a favor del sujeto, de interés personal, incluso reflexivo), se descartan de inmediato, y se impone la idea de la voz activa.

Si se asume en el tema presente la voz media, lo que lo convierte en un verbo deponente, las traducciones de Mateo 11.12 y de Lucas 16.16, serían: “Desde los días de Juan el Bautista, el reino de Dios ejerce violencia (avanza con violencia, violentamente), y los violentos lo arrebatan (lo conquistan, lo hacen suyo o forman parte de él)” (Mateo 11.12)

“La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos ejercen violencia para entrar en él (con violencia, violentamente procuran entrar en él)” (Lucas 16.16)

Pero, por otro lado, si se asume en el tema presente la forma de un verbo regular, “biázo”, entonces no se descarta la voz pasiva. En consecuencia, las traducciones de Mateo 11.12 y Lucas 16.16, serían:

“Desde los días de Juan el Bautista, el reino de Dios sufre violencia (es víctima de la violencia), y los violentos procuran arrebatarlo (detenerlo, hacerlo colapsar)” (Mateo 11.12)

“La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos los que procuran formar parte de él (tener parte en él), sufren violencia” (Lucas 16.16)


¡Hasta mañana con el favor de Dios!

«El reino de los cielos no es para personas mansas; sólo las violentas lo arrebatan» ¿Dijiste eso, Jesús? 1 de 3



«El reino de los cielos no es para personas mansas; sólo las violentas lo arrebatan»
¿Dijiste eso, Jesús?
1 de 3

Es posible que a muchas personas les sorprenda el título de este artículo; sin embargo, también es posible que de manera automática lo asocien con un texto bíblico muy conocido del NT.
El texto al que hago referencia es Mateo 11.12. Puedo decir que en lo personal he sido testigo de cómo Mateo 11.12 ha sido usado -junto a otros textos que también vamos a considerar en este trabajo- para justificar cierto tipo de violencia incluso en la labor misionera y evangelizadora de la iglesia (la iglesia en el sentido cósmico).


Una idea muy popular (asociada con Mateo 11.12) es que en el reino de Dios, para entrar y permanecer, el uso de la violencia es un factor importante; pues sólo las personas violentas lo arrebatan, lo pueden hacer suyo, o ser parte de él. Pero, ¿es esto cierto?

Con respecto a la expresión «Reino de los cielos», me limitaré a decir que esta es propia de Mateo, pues las 33 veces en que se la encuentra en el NT (en 32 versículos bíblicos) en la Reina Valera 1960; todas corresponden al evangelio de Mateo. Por otro lado, la frase “reino de Dios” que se la encuentra en 70 ocasiones en 69 versículos bíblicos (en la Reina Valera 1960), se la encuentra en los cuatro evangelios (aunque domina en Lucas, con unas 32 menciones), en Hechos, Romanos, 1 Corintios, Gálatas, Colosenses y 2 Tesalonicenses.

Con relación a la mención de Juan el Bautista, Raymond E. Brown, comentando a Mateo 11.12, plantea: “No es claro respecto a si Juan Bautista precede al tiempo del Reino (es decir, corresponde al tiempo de los Profetas y la Ley) o pertenece a él (más probable)” «Introducción al NT», dos tomos, tomo I, página, 262.






Ahora bien, cabe preguntarse si la popular idea a la que hice referencia se debe a una mala traducción de Mateo 11.12, o una mala interpretación de dicho pasaje.

La «Biblia de Jerusalén Latinoamericana» advierte las dificultades de la exégesis de Mateo 11.12, cito: “Expresión diversamente interpretada: 1. El reino se gana al precio de duras renuncias. 2. El Reino hay que establecerlo, equivocadamente, por la violencia (los Celotas). 3. Los poderes terrenos quieren mantener el dominio temporal y se oponen violentamente, incluso con persecuciones, al nuevo orden de valores del Reino.

Por otra parte, mi tesis es que la traducción de Mateo 11.12 en la versión Reina Valera de 1960 y otras, si bien puede ser mejorada, no es propiamente la clave del problema, sino una desacertada lectura e interpretación que se ha hecho del mismo. De todos modos es cierto que también ha habido traducciones no muy acertadas.

A continuación citamos la forma en que se ha traducido el pasaje en cuestión en la serie Reina Valera 1909, 1960, 1995 y 2006.

Reina Valera 1909 “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan.”

Reina Valera 1960 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.”

Reina Valera 1995 “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.”

Reina Valera Actualizada 2006 “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos se apoderan de él”.

Ahora observemos cómo se ha traducido a Mateo 11.12 en otras versiones de la Biblia

Versión popular Dios Habla Hoy “Desde que vino Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los que usan la fuerza pretenden acabar con él

La Nueva Versión Internacional “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él”

La Nueva Biblia Española “Desde que apareció Juan hasta ahora, se usa la violencia contra el reinado de Dios y gente violenta quiere arrebatarlo”

La Biblia de Jerusalén “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos sufre violencia, y los violentos se hacen con él”

La Nueva traducción Viviente (Biblia Vida Abundante) “Desde los días en que Juan el Bautista comenzó a predicar hasta ahora, el reino del cielo ha venido avanzando con fuerza, y gente violenta lo está atacando”

Un elemento problemático en la traducción de Mateo 11.12

El elemento que es objeto de debate en la traducción de nuestro pasaje en cuestión es cuál se entiende que es la forma más adecuada en que se debe entender y traducir la forma verbal “biázetai”, del verbobiázo” (hacer o sufrir violencia). Una primera opción es traducirlo en voz activa, una segunda opción es traducirlo en voz pasiva, la tercera es traducirlo en voz media. 

Un factor a tomar en cuenta es que en el idioma griego del NT, en tiempo presente, así como el pretérito imperfecto, y el pretérito perfecto, las formas de las voz media son las mismas que de la voz pasiva. Esto significa que hay que tomar en cuenta otros factores, como el contexto, para decidir cuál ha de ser con mayor probabilidad la voz en que pensó y escribió originalmente el autor del texto. Pero además hay que tomar en cuenta si el verbo en cuestión es regular o deponente (defectivo). Este aspecto del verbo lo analizaré con suficientes detalles en la segunda parte de esta serie.

Pues bien, como forma verbal en voz pasiva “biázetai” significaríaes violentado, “sufre violencia”. Pero como forma verbal en voz media significaría “se violenta para sí, “en su favor”, “hace violencia” (superficialmente la distinción entre una traducción de la voz activa y una traducción de la voz media -no reflexiva- no es muy perceptible).

Ahora bien, ¿cuál es el sentido aquí, el de la voz activa, el de la pasiva o el de la voz media? Por el contexto, la respuesta es: la voz pasiva. Esto significa que una buena traducción de la primera parte de Mateo 11.12 es “El reino de los cielos sufre violencia” (hay quiénes ejercen violencia contra él).

Entonces, una traducción adecuada de Mateo 11.12 por completo, es:
“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia (es víctima de la violencia), y los violentos lo arrebatan

Me parece pertinente citar aquí la traducción de Mateo 11.12 de la obra «Todos los evangelios, traducción íntegra de las lenguas originales de todos los textos evangélicos conocidos», dirigida por Antonio Piñero:

“Pero desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia y los que usan de la fuerza lo saquean”

Por su parte, William Hendriksen defiende el empleo de la voz media, y traduce: “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino está avanzando vigorosamente, y los hombres vigorosos están tomando posesión de él ansiosamente” («Comentario al Nuevo Testamento, El evangelio según Mateo», página 511).

Quizás un elemento importante ha ser tomado en cuenta en la traducción de Mateo 11.12 es la forma verba griega que se traduce “arrebatan”.

Lo que se ha traducido “arrebatan” es la forma verbal griega “jarpázousin” que está en tiempo presente, voz activa, tercera personal del plural del verbo “jarpázo” (arrebatar, robar por la fuerza, raptar).

Un texto que nos ilustra muy bien el sentido del verbo “jarpázo” es Mateo 13.19 “Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata (“jarpázei”) lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino”

Precisamente comentando el verbo “jarpázo”, el «Diccionario Teológico del Nuevo Testamento» (II tomos, Coen, Bereyreuther y Bietenhard), afirma: “El contexto de todo el evangelio de san Mateo y especialmente del capítulo 11 nos inclina más bien a pensar en los enemigos del reinado de Dios, que cierran al hombre el acceso al reino (compárese Mateo 23.13). El reino está presente en la persona de Jesús. Sólo porque es algo que realmente existe, puede ser arrebatado y puede sufrir violencia. Al igual que Jesús mismo está expuesto a sufrir violencia de parte de los que detentan el poder, el reino que con él comienza sólo puede abrirse camino a través de la lucha y del sufrimiento. Como heraldo suyo, Juan bautista forma también parte de los que padecen por causa del reino (Schlatter, Johannes der Taufer, 1975, 67 ss)” (tomo I, página 148).

Finalmente, con relación a quiénes son “los violentos” en este pasaje, me parece pertinente aquí el comentario que de Mateo 11.12 ofrece la «Biblia del peregrino de estudio» de Luís Alonso Schokel, cito: “Se discute el sentido de los “violentos”: a) Los enemigos del reino que se oponen con violencia a sus mensajeros. Herodes encarcelando al Bautista, sus partidarios; lo quieren arrebatar (13.19). b) Los seguidores de Jesús confundidos con un proletariado violento, y que se hacen de hecho con el reino”.

A manera de evaluación, pienso que de las dos opciones que presenta Schokel, la primera es más verosímil (los enemigos del reino que se oponen con violencia a sus mensajeros). La segunda posibilidad me parece que tiene pocas probabilidades, pues el hecho de que los seguidores de Jesús no fueran perseguidos y muertos cuando su líder fue crucificado, evidencia que el poder político romano no vio en ellos las pretensiones de alzarse con el reino ni de tener la capacidad para hacerlo.

Si el grupo de los seguidores de Jesús hubiera sido tan grande y peligroso, no sólo Jesús habría caído, sino muchas personas más. Este punto de vista es defendido por E. P. Sanders, en su clásica obra «Jesús y el Judaísmo» (página 435). Este autor también sostiene que si los romanos hubieran deseado eliminar a todos los dirigentes del nuevo movimiento, Pedro Juan y Santiago (Jacobo) no podrían haber seguido actuando en Jerusalén, como se ve en el libro de los Hechos (obra citada, página 409).

Aunque quizás sea innecesaria esta advertencia, me parece importante llamar la atención respecto al sentido de la frase “hasta ahora”. Esta frase no apunta al momento en que el lector moderno lee el texto, sino que, a la luz de su proceso redaccional, apunta más bien al momento en que dicho texto se redactó. Y por lo general se entiende que el evangelio de Mateo se escribió alrededor de los años 80 y 90 d. C. También hay una línea más conservadora que lo sitúa entre los años 70 y 80.

Ahora bien, ¿es posible que hoy, por lo menos en algunos contextos geográficos y sociopolíticos, se persiga a los cristianos, se use la violencia contra ellos? Claro que sí, pero ese no es el sentido de la expresión “hasta ahora” en Mateo 11.12.

No quiero ofrecer mi conclusión final sin antes citar por lo menos dos comentarios bíblicos.

El «Nuevo Comentario Siglo 21» comenta a Mateo 11.12 en la siguiente manera: “Algunos dicen que esto se parece a Luc. 16:16. Pero el lenguaje es muy diferente y significa más naturalmente “el reino de los cielos ha sido sometido a la violencia, y los hombres violentos lo atacan”. La referencia aquí es a la oposición violenta que siempre ha despertado la obra verdadera de Dios, vista ya en la prisión de Juan y pronto por verse en el rechazo oficial y la ejecución de Jesús.

El «Comentario Bíblico San Jerónimo»: “Este versículo resulta oscuro tanto en Mateo como en Lucas (16.16); es difícil saber si Lucas ha condensado una sentencia oscura o si Mateo la ha amplificado para explicarla. Puede significar que «el reino hace violencia» o que «el reino padece violencia». Según el primer significado, la sentencia afirmaría que el reino entra violentamente en el mundo (cf. 10.34), y los que están dispuestos a ser tan violentos como exige el reino lo arrebatan como una presa por aquella forma de renuncia que Jesús impone a sus discípulos. Numerosos intérpretes encuentran forzado este sentido; prefieren decir simplemente que el reino siempre ha estado expuesto a ataques violentos por parte de sus enemigos y ahora los sufre también. Esta interpretación no concuerda bien con el término «arrebatar» o «llevarse », que en griego se usa con el sentido de alzarse con el botín. Otra posibilidad refiere el versículo a la actualidad contemporánea e identifica a los violentos con el partido de los zelotas (cf. comentario a 10.4), que trataban de implantar el reino por la violencia. Ninguna de las interpretaciones propuestas resulta satisfactoria. La interpretación que Mateo hace del discurso, debido a la presencia del nombre de Juan en 11.12, es también un tanto violenta.”

Finalmente, puedo decir que la traducción que he defendido de Mateo 11.12 (“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia [es víctima de la violencia], y los violentos lo arrebatan); es favorecida por la traducción que hace la obra «El documento Q», de James M. Robinson, Paul Hoffmann, publicada por Ediciones Sígueme.

Pues bien, la citada obra traduce a Mateo 11.12 en la siguiente manera: “La ley y los profetas llegan hasta Juan. Desde entonces el reino de Dios sufre violencia y los violentos tratan de apoderarse de él.”

En conclusión, Mateo 11.12 no afirma que las personas violentas son las que pueden entrar y permanecer en el reino de Dios, sino que los mensajeros del Reino de Dios, comenzando con lo ocurrido con Juan el Bautista, son víctimas de las acciones violentas de aquellos que se oponen a las implicaciones de su mensaje.

¡Hasta mañana con el favor de Dios!