El imperativo hebreo, arameo y griego en relación a Marcos 5.41 y paralelosNociones de hebreo, arameo y griego
Héctor B. Olea C.
Ciertamente y, en primer lugar, coinciden el hebreo y el arameo en que el modo imperativo es estrictamente de las segundas personas (segunda persona masculina singular, segunda persona femenina singular, segunda persona masculina plural, segunda persona femenina plural).
Por supuesto, es preciso aclarar que, a diferencia de lo que ocurre en griego y en español, en hebreo y en arameo el género gramatical forma parte de los accidentes gramaticales del verbo.
En segundo lugar, coinciden el hebreo y el arameo en que la segunda persona femenina singular del modo imperativo tiene como desinencia una vocal larga (súper larga, dicen algunos) y compuesta, o sea, una «jíreq yod» («jíriq malé»), con el valor fonético de «i».
En tercer lugar, si bien se adoptado la forma «kum» como la que tiene mejor apoyo textual y se ha tratado de justificar con argumentos para mí no tan convincentes; lo cierto es que, formalmente, a la luz de imperativo hebreo y del imperativo arameo, la forma esperada sería «kumí» (levántate tú, ponte en pie tú, de género femenino).
En cuarto lugar, a la luz del imperativo hebreo y arameo, la forma «kum» («qum») formalmente consiste en un imperativo de la segunda persona masculina singular (levántate tú, ponte en pie tú, de género masculino), al margen de cualquier casuística dialectal.
En quinto lugar, la transliteración o transcripción griega «talizá» («talithá», «talitá») presupone un sustantivo determinado singular, «talitá» o «telitá» (se desconoce su forma léxica, el estado absoluto singular), funcionando sintácticamente como un vocativo.
Consecuentemente, llama la atención que la traducción griega propuesta por Marcos emplea el sustantivo griego «muchacha» («korásion», un sustantivo de género neutro y de la segunda declinación) con el artículo determinado («to korásion») sólo para concordar formalmente con el estado determinado del sustantivo arameo detrás de la transliteración o transcripción griega «talizá» («talithá», «talitá»); a pesar de que en griego el caso vocativo no emplea el artículo determinado, que, precisamente, es la función sintáctica de la forma aramea «talitá» o «telitá».
En sexto lugar, la expresión aramea detrás de la transliteración o transcripción griega «taliza kumi» («taliza kum») debe traducirse: «muchacha, ponte en pie», «muchacha, levántate», «muchacha, vuelve a la vida».
Observación: Desde el punto de vista de la lingüística y del campo de la traducción, que Marcos haya incluido la expresión, «a ti te digo» en su traducción de la expresión aramea en cuestión, es totalmente legítima, y pone de relieve o enfatiza que el mandato de ponerse en pie («égueire», «éjire», «éyire») fue dado a una segunda persona singular (en hebreo y en arameo con la marca del género femenino).
En séptimo lugar, en hebreo y en arameo el valor aspectual del modo imperativo es por lo general «ingresivo», o sea, que demanda el inicio de una acción; sin embargo, el imperativo griego tiene un valor aspectual distinto dependiendo de si se formula en el tema de presente o en el tema del aoristo (débil o fuerte).
En tal sentido, en lo que al griego se refiere, con un imperativo en el tema temporal de presente, si se asume que la acción ya está en desarrollo, se pide que dicha acción continúe (estudia, o sea, sigue estudiando, no dejes de estudiar).
Pero si se asume que la acción no está en desarrollo, se pide que dicha acción comience, inicie, pero permanezca (comienza a estudiar y sigue estudiando, ponte a estudiar y no dejes de hacerlo).
Por otro lado, es también el imperativo de presente el que se emplea para redactar máximas, principios generales o una normativa general.
Pero con un imperativo en el tema temporal del aoristo (1ero o 2do) se exige o procura el inicio de una acción puntual o ingresiva, sin más detalles, sin enfocarse en el futuro (ponte a estudiar ahora).
En consecuencia, es comprensible que el texto griego de Marcos 5.41 (también Lucas 8.54) haya empleado el imperativo de presente activo («égueire», «éjire», «éyire»), señalando una acción ingresiva y que debía permanecer en un futuro cercano: «muchacha, ponte y mantente en pie», «muchacha, vuelve a la vida y sigue viviendo».
En octavo lugar, Mateo 9.25, a diferencia de Marcos, por un lado, no incluye la expresión aramea, y resume lo ocurrido empleando una forma verbal en modo indicativo, en tiempo aoristo débil o primero, y en voz pasiva, o sea, «eguérze» («ijérzi», «iyérzi» (fue levantada, fue resucitada), forma verbal del mismo verbo empleado por Marcos y Lucas en modo imperativo, en el tema temporal de presente y en la voz activa, «eguéiro», «ejíro», «eyíro».
Nota: La traducción «se levantó» de la Reina Valera 1960 en Mateo 9.25, consiste en una forma verbal llamada en español «pasiva refleja», por lo que no debe asumirse como una forma verbal reflexiva (se levantó ella por sus propios medios).
Pero coincide Mateo con Marcos en emplear el mismo sustantivo para hacer referencia a la muchacha, o sea, «korásion», y con el artículo determinado («to korásion»).
En noveno octavo lugar, Lucas (8.54 y 55) coincide con Mateo en no incluir la expresión aramea.
En décimo lugar, coinciden Marcos, Mateo y Lucas al afirmar que Jesús tomó de la mano a la muchacha (Marcos 5.41; Mateo 9.25; Lucas 8.54).
En undécimo lugar, concuerda Lucas (8.54) con Marcos al emplear el imperativo de presente activo «égueire» («éjire», «éyire»), imperativo ausente en Mateo.
En duodécimo lugar, Lucas (8.54) concuerda con Marcos (5.42) al emplear exactamente la misma forma verbal en tiempo aoristo y en voz activa, «anéste», «anésti» (se levantó, se puso en pie), del verbo «anístemi» (colocar o poner en pie, levantar a alguien, hacer que alguien se levante, etc.).
En décimo tercer lugar, concuerda Mateo con Marcos al emplear el mismo sustantivo para nombrar a la muchacha, o sea, «korásion», mientras que Lucas empleó el sustantivo «páis» («je páis», «i pes»).
En décimo cuarto lugar, sólo Marcos (5.42) agrega la forma verbal «periepátei» («periepati»), un imperfecto, modo indicativo, voz activa, tercera persona del singular, que puede ser asumida como un «imperfecto durativo» (estaba andando, estaba caminando), o como un «imperfecto ingresivo», que es aquí la opción más acertada (se puso a caminar, se puso a andar).
En décimo quinto lugar, sólo Lucas (8.55) agrega que Jesús dio la orden de que le dieran algo de comer a la muchacha.
En décimo sexto lugar, coinciden Marcos y Lucas en situar la edad de la muchacha en unos doce años (Marcos 5.42; Lucas 8.42).
Finalmente, como siempre invito a considerar la imagen anexa.
A propósito de nuestro curso de «Arameo bíblico» desde cero, que inicia el miércoles 8 de julio (inscripciones abiertas).
Y a propósito de nuestras continuas clases profesionales de hebreo bíblico y de griego bíblico, todo el año, año por año, en la modalidad online (en vivo y en directo vía Zoom) y en la modalidad asincrónica (mediante clases grabadas).
¡Inscripciones siempre abiertas!
Más información, modalidades de pago y matriculación Aquí

