Jesús, ¿«resucitó» o «fue resucitado»?
¿Desacierto gramatical en la traducción bíblica o sutileza teológica?
Nociones de morfosintaxis griega
Héctor B. Olea C.
Al margen de la discusión respecto de la resurrección desde el punto de vista del análisis histórico y desde las ciencias naturales; me he propuesto analizar las formas en que gramaticalmente los autores del Nuevo Testamento hacen referencia a la llamada «resurrección de Jesús», y la manera en que dichas formas nos han llegado en las versiones de la Biblia.
El tal sentido, surge la pregunta: Para los autores del Nuevo Testamento, ¿Jesús resucitó por sí mismo? ¿Fue Jesús un agente, un sujeto agente?
¿Fue Jesús resucitado por otro, por Dios? ¿Fue Jesús un objeto directo (de verbos transitivo en voz activa) o un sujeto paciente (con verbos transitivos en voz pasiva)?
Precisiones técnicas desde el punto de vista lingüístico y gramatical
Desde el punto de vista gramatical (morfosintáctico) hay dos formas en la que se puede presentar la figura y función sintáctica «agente» (el responsable de la acción verbal): por un lado, como «sujeto agente» (con un verbo en voz activa, y en griego, incluso con un verbo en voz media); por otro lado, como «complemento agente» (con un verbo transitivo en voz pasiva).
Consecuentemente, también hay dos formas de presentar a quien recibe o sufre directamente la acción verbal: como «objeto o complemento directo» (con un verbo transitivo en voz activa), y como «sujeto paciente» (con un verbo transitivo en voz pasiva).
Luego, ¿cómo describen los autores del Nuevo Testamento a Jesús respecto de su asumida resurrección? ¿Cómo sujeto agente? (¿resucitó por sí mismo?) ¿Cómo objeto directo? (¿resucitado por otro?) ¿Cómo sujeto paciente? (¿resucitado por otro?).
Los datos que proporciona el Nuevo Testamento mismo
A la luz de Juan 10.17-18 («Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre», RV 1960.), se podría imaginar que el pensamiento de los autores del Nuevo Testamento es uniforme respecto de la asumida resurrección de Jesús: «Jesús ofreció voluntariamente su vida, y por sí mismo la volvió a tomar».
Sin embargo, las cosas no son tan sencillas, como veremos a continuación.
Tomando como punto de partida la versión Reina Valera 1960, hay una serie de textos en los cuales se emplea la forma verbal «resucitó» (forma verbal en voz activa), para hacer referencia a la resurrección de Jesús.
Sin embargo, entre esos textos que emplean la forma verbal «resucitó», hay que distinguir los textos que sugieren que, aparentemente, en principio, Jesús resucitó por sí mismo («sujeto agente» de un verbo en voz activa), de los textos que sugieren que Jesús fue resucitado por otro, por Dios (como «objeto directo» de un verbo transitivo en voz activa).
Consecuentemente, será mediante tres imágenes anexas donde vamos a ilustrar y profundizar en tres tipos de textos: 1) los textos que en la versión Reina Valera nos han llegado con la traducción «resucitó» (en voz activa) que, aparentemente, sugieren que Jesús fue un sujeto agente, que se resucitó a sí mismo; pero que en el griego se empleó la voz pasiva (indicando que Jesús más bien fue resucitado por otro, por Dios); 2) los textos que nos han llegado en la versión Reina Valera con la traducción «resucitó» (en voz activa), y en el griego también se empleó la voz activa, y que en un principio señalan a Jesús como «sujeto agente» (como alguien que resucitó por sí mismo); 3) los textos que en la versión Reina Valera 1960 como en el griego también se empleó la voz activa, pero asumiendo a Jesús como objeto directo de verbos transitivos en voz activa, y a Dios como «sujeto agente», por lo que señalan a Jesús como alguien resucitado por otro, por Dios, y no por sí mismo.
Por supuesto, entre los textos que tanto en el griego como en la versión Reina Valera 1960 se utilizó la voz activa y que apuntan a Jesús como «objeto directo» de verbos en voz activa; hay que distinguir entre los que en la versión Reina Valera 1960 nos han llegado con la traducción «resucitó», y los que muestran la traducción «levantó».
Finalmente, invito a considerar detenidamente las tres imágenes anexas, con las cuales espero ilustrar estas líneas.
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