Análisis de los relatos del nacimiento de Jesús (Mateo y Lucas) a la luz de la “Crítica o historia de las formas”

 Análisis de los relatos del nacimiento de Jesús (Mateo y Lucas) a la luz de la “Crítica o historia de las formas”

Un artículo publicado once años atrás

 Héctor B. Olea C.

Una vez que hemos tratado de arrojar luz sobre la primitiva proclamación cristiana y los inicios de una verdadera cristología del NT, poniendo bajo cuestionamiento la aparición de los relatos de la concepción al principio de los evangelios de Mateo y Lucas (como si la idea del mesianismo de Jesús y filiación divina haya comenzado por estos); pienso que estamos listos para pasar a considerar los relatos de la concepción de Mateo y Lucas, a la luz de la llamada «Crítica de las formas».  

¿En qué consiste la «Crítica de las formas»?

Una definición que vamos asumimos en este trabajo es la que nos da el biblista Gerhard Lohfink en su muy conocida obra «Ahora entiendo la Biblia», cito: “La crítica de las formas consiste simplemente en el descubrimiento y descripción de las manifestaciones orales o escritas que han pasado en formas fijas, estereotipadas, al lenguaje corriente y a la literatura, y en la determinación de su intención literaria y de su contexto histórico-existencial (Sitz im Leben)” (página 39). 

La importancia de la Crítica de las formas podemos explicarla de la manera siguiente:

“En el campo bíblico el análisis de los géneros y las formas es sumamente necesario para no levantar falsas expectativas ante los textos, para comprender la situación que dio origen a los mismos y para captar sus mensajes antiguos y actuales.”

“Se han cometido crasos errores por desconocer las peculiaridades de ciertos moldes bíblicos. Durante siglos la iglesia se ha peleado con los científicos por tomar el primer relato de la creación del Génesis como información científica al estilo de una página de un libro de paleontología o biología; en vez de comprender su mensaje teológico esencial.” 

“Muchas personas y sectas han construido cronogramas de la historia del fin del mundo por desconocer el lenguaje apocalíptico y tomar en sentido literal lo que ese lenguaje dice con imágenes, visiones, cálculos y mensajes en clave simbólica” («Métodos exegéticos», página 127, René Kruger, Severino Croatto y Néstor Míguez).

Volviendo a Gerhard Lohfink, este plantea que al observar los detalles y el esquema del anuncio del nacimiento de Juan el bautista y el anuncio del nacimiento de Jesús, se percibe que tales relatos obedecen rigurosamente a un esquema único conocido como “esquema de anunciación” (Obra citada, página 166).

Las partes de dicho esquema son:

1) Aparición de un ser celeste

2) Anuncio del nacimiento de un hijo

3) Imposición del nombre

4) Revelación de su futuro

Ahora bien, aunque una lectura superficial no lo ponga en evidencia, una lectura atenta pone de manifiesto que este molde es tomado de la Biblia Hebrea, AT, Tanaj por los evangelistas. Tres ejemplos bastarán para confirmar e ilustrar perfectamente el uso habitual de este molde.

Primer ejemplo: el anuncio del nacimiento de Ismael. Vayamos a Génesis 16.7-12. Observemos las partes.

1) Aparición de un ser celeste: Génesis 16.7.9 “Y la halló el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente que está en el camino de Shur. 8Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora. 9Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano.

2) Anuncio del nacimiento de un hijo: Génesis 16.10-11a “10Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud. 11Además le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo…

3) Imposición del nombre: Génesis 16.11b “…y llamarás su nombre Ismael

4) Revelación o indicación de su futuro: Génesis 16.12 “Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará.

Segundo ejemplo: el anuncio del nacimiento de Isaac. Vayamos a Génesis 17.15-19. Observemos las partes.

1) Aparición de un ser celeste: Génesis 17.15 “15Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai, mas Sara será su nombre.

2) Anuncio del nacimiento de un hijo: Génesis 17.16-19a “16Y la bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella. 17Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir? 18Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti. 19Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo.

3) Imposición del nombre: Génesis 17.19b “y llamarás su nombre Isaac

4) Revelación o indicación de su futuro: Génesis 17.19c “y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.

Tercer ejemplo: el anuncio del nacimiento de Sansón. Consideremos a Jueces 13.1-5.

Observemos las partes.

1) Aparición de un ser celeste: Jueces 13.1-3a “1Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de los filisteos por cuarenta años. 2Y había un hombre de Zora, de la tribu de Dan, el cual se llamaba Manoa; y su mujer era estéril, y nunca había tenido hijos. 3A esta mujer apareció el ángel de Jehová, y le dijo: He aquí que tú eres estéril, y nunca has tenido hijos.

2) Anuncio del nacimiento de un hijo: Jueces 13.3b-5a “pero concebirás y darás a luz un hijo. 4Ahora, pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda. 5Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo.

3) Imposición del nombre: Faltó este único elemento. En todo caso, es preciso poner de relieve que quien le impone el nombre a Sansón no es su padre (Manoa), sino su madre (a quien curiosamente el relato no identifica con su  nombre, sino simplemente como “la mujer de Manoa”) Jueces 13.24 (compárese Lucas 1.31).

4) Revelación o indicación de su futuro: Jueces 13.5b “y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos.

Analicemos ahora el relato del anuncio del nacimiento de Juan el bautista. Vayamos a Lucas 1.11-17. Observemos las partes.

1) Aparición de un ser celeste: Lucas 1.11-13a “. 10Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso. 11Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. 12Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor. 13Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída.

2) Anuncio del nacimiento de un hijo: Lucas 1.13b “Y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo.

3) Imposición del nombre: Lucas 1.13c “Y llamarás su nombre Juan.

4) Revelación o indicación de su futuro: Lucas 1.14-17 “14Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento; 15porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre. 16Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. 17E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.

Analicemos ahora el relato del anuncio del nacimiento de Jesús.

En primer lugar, consideremos el relato de Mateo, y en un segundo momento el relato de Lucas. Vayamos, pues, a Mateo 1.20-23.

1) Aparición de un ser celeste: Mateo 1.20 “0Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.

2) Anuncio del nacimiento de un hijo: Mateo 1.21a “21Y dará a luz un hijo.

3) Imposición del nombre: Mateo 1.21b “Y llamarás su nombre JESÚS.

4) Revelación o indicación de su futuro: Mateo 1.21c “Porque él salvará a su pueblo de sus pecados.

Consideremos ahora el relato del anuncio del nacimiento de Jesús en Lucas 1.26-33.

Observemos las partes.

1) Aparición de un ser celeste: Lucas 1.26-30 “26Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. 28Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. 29Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta. 30Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.

2) Anuncio del nacimiento de un hijo: Lucas 1.31a “31Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo.

3) Imposición del nombre: Lucas 1.31b “Y llamarás su nombre JESÚS.

4) Revelación o indicación de su futuro: Lucas 1.32-33 “32Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; 33y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

En conclusión, después de analizar el “esquema de anunciación”, quiero concluir citando algunas palabras de Gerhar Lohfink:

“Del carácter constructivo y esquemático del relato de la anunciación hemos inferido que no se trata en primera instancia de referir a un hecho, sino de dar una interpretación y explicación… lo se quiere interpretar y aclarar es la personalidad de Jesús, su ser y su ministerio. Tenemos ante los ojos una narración cristológica, que viene a decir  que el  niño concebido por María será llamado Hijo del Altísimo. En otros términos, la narración confiesa que Jesús es el Hijo de Dios. Todas estas afirmaciones son los dogmas, las profesiones de la fe pospascual sobre la persona de Jesús.” («Ahora entiendo la Biblia», páginas 172 y 174).

Otro detalle que al final también Gerhad Lohfink nos invita a considerar es el elemento de la aparición de un ángel tanto en el relato de Mateo como en el de Lucas.

En el relato de la anunciación de Lucas tenemos tres textos que mencionan la aparición de ángeles: Lucas 1.11, 26, 28; 2.9. Lo curioso es que también el relato de Mateo incluye tres intervenciones angelicales: Mateo 1.20; 2.13, 19. No obstante, el asunto se torna problemático cuando notamos que en el relato de Lucas los ángeles se manifiestan en forma corporal, mientras que en el relato de Mateo los ángeles intervienen en forma onírica, es decir, en sueños. ¿Por qué esta diferencia?   

No olvidemos que según Mateo (1.20) un ángel (mensajero celestial) se le aparece a José (no menciona el encuentro de un ángel con María). Pero según Lucas (1.26-38), un ángel, pero llamado Gabriel, se le aparece a María (no menciona una aparición o encuentro del mismo ángel u otro, con José).

 Además, mientras que Mateo no le reconoce nombre al ser angelical, sino que se refiere a él simplemente como “un ángel del Señor”, en cambio, Lucas, por un lado, en dos ocasiones habla de “un ángel del Señor”, igual que Mateo (Lucas 1.11; 2.9), pero, por otro lado, en cuanto al ser angelical que se le apareció específicamente a María, lo nombra como “Gabriel” (Lucas 1.26).

Gerhard Lohfink nos recuerda que también esta diferencias en la descripción de la participación angelical en los dos relatos en cuestión, también se ajusta a formas literarias de la Biblia Hebrea (AT, Tanaj). Ejemplos de la mención de un ser angelical manifestándose en forma corporal son: Génesis 16.7; Éxodo 14.19; Números 22.24. Ejemplos del encuentro con un ser angelical en sueño son: Génesis 31.11 (compárese Génesis 31.24; Números 12.6; 1 Reyes 3.5).

Por consiguiente, afirma Lohfink, “haremos bien en dejando en suspenso todas las cuestiones históricas que provocan las narraciones de este género, para concentrarnos en sus auténticas afirmaciones” (Página 180), así de sencillo.

 

 

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