No todo «sujeto» es «agente», Marcos 1.12 y Mateo 4.1 en el centro de esta cuestión

No todo «sujeto» es «agente»

Nociones de lengua española y de lenguas bíblicas

Héctor B. Olea C.

Un error muy común en los estudios de las lenguas bíblicas es creer que toda oración gramatical (bimembre por necesidad) tiene un «sujeto» que, a su vez, es responsable de una acción verbal («agente», «sujeto agente»).

Por supuesto, el otro error relacionado con el anterior es creer que toda oración gramatical tiene como núcleo del predicado o sintagma verbal predicado, un verbo de acción (transitivo o intransitivo).

Sin embargo y, en tal sentido, es preciso considerar las siguientes observaciones.

En primer lugar, no siempre la oración gramatical tiene como núcleo del predicado (sintagma verbal predicado) un verbo de acción (transitivo o intransitivo); en consecuencia, no es posible decir que el «sujeto» de la oración siempre realiza alguna acción de un verbo transitivo (que puede tener o demandar un objeto o complemento directo) o de un verbo intransitivo (que no demanda objeto o complemento directo, ni indirecto, si bien puede tener complementos circunstanciales, como los verbos transitivos).

En segundo lugar y, consecuentemente, no siempre hay en una oración gramatical un «agente» (alguien responsable de una determinada acción verbal transitiva o intransitiva).

En realidad, hay muchas oraciones donde no hay un «agente», o sea, un responsable (directo o intermediario) de una acción verbal, ni el «sujeto» es «agente».

Ejemplos: Luis está en el parque. Pedro está enfermo. Pedro padece de una enfermedad extraña.

Ejemplos bíblicos de oraciones donde hay «sujeto», pero no un «agente»:

En la Biblia Hebrea: «Yo soy el Dios de Abraham» (Génesis 26.24: «anojí elóje Avrajám»).   

En el Nuevo Testamento Griego: «Yo soy el camino» (Juan 14.6: «egóeimi je jódos»).

En tercer lugar, cuando una oración tiene como núcleo del predicado (sintagma verbal predicado) un verbo de acción, transitivo o intransitivo, y en voz activa (oración en construcción activa), sí es posible decir que en dicha oración hay un «agente».

Además, en tales oraciones coincide el «sujeto» con la figura del «agente» (el responsable de la acción verbal). Ejemplo: Luís estudia griego. Carlos pintó la casa. Luis compró una camisa. 

Consecuentemente, cuando se da esta coincidencia (que el «sujeto» es al mismo tiempo «agente»), el «sujeto» recibe el calificativo de «sujeto agente», el responsable de la acción verbal (personal o cosa personificada).

En cuarto lugar, cuando una oración tiene como núcleo del predicado (sintagma verbal predicado) un verbo en voz pasiva (una oración en construcción pasiva), por necesidad un verbo transitivo; el «sujeto» recibe el calificativo de «sujeto paciente» (un sujeto que sufre o recibe la acción verbal).

Pero en estas oraciones, el «agente» aparece como un complemento (complemento agente, un complemento, sí, pero responsable de la acción verbal).   

En quinto lugar, en lo que respecta al español, el «complemento agente» (el agente responsable de la acción verbal en una oración en construcción pasiva) es introducido, generalmente, por la preposición «por» (estrictamente en las oraciones en construcción pasiva perifrástica).

Ejemplos: La casa fue pintada por Carlos. El griego es estudiado por Luís. El estudiante fue enseñado por el profesor. 

Pero en la llamada «pasiva refleja», a diferencia de lo que ocurre con la llamada «pasiva perifrástica», se evita mencionar al agente responsable de la acción verbal.

Ejemplos:

Voz activa: José pintó la casa.

Voz pasiva perifrástica: La casa fue pintada por José.

Voz pasiva refleja: Se pintó la casa.

Ejemplos del Nuevo Testamento de una oración con un «sujeto agente» y otra con un «sujeto paciente»

Finalmente, en la imagen anexa considero dos pasajes paralelos del Nuevo Testamento Griego, uno con una oración que tiene un verbo (transitivo) en voz activa (en construcción activa) y con un «sujeto agente», en caso nominativo (Marcos 1.12), y otro con una oración que tiene un verbo (transitivo) en voz pasiva, en construcción «pasiva perifrástica» (Mateo 4.1), con un «sujeto paciente» (en caso nominativo) y un «complemento agente» (en caso genitivo y precedido de la preposición «jipó»).

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